sábado, 22 de noviembre de 2008

FOMENTAR LA LECTURA

En el aprendizaje escolar es fundamental e imprescindible leer de una forma correcta, entendiendo lo que estamos leyendo e interiorizando su mensaje, es decir implicándonos en lo leído. Leer con fluidez ayuda a entender mejor el texto. con atención y concentración.

Se puede leer de diferentes maneras:
Lectura de estudio, tiene que ser reflexiva y debe haber concentración.

Lectura por diversión, como es para nuestro disfrute el ritmo lo fijaremos nosotros así como la atención.

Lectura de información general o selectiva . Así se lee el periódico o una guía, puede ser muy rápida y con atención puntual sobre lo que nos interese.

Lectura de análisis, tiene que ser reflexiva y lenta, sirve para captar ideas.

Un consejo La mejor manera de mejorar la comprensión lectora es... leyendo mucho. Comprender la lectura es "meterse" en ella.

Para estudiar un texto podemos seguir los siguientes pasos:
Leer atentamente los títulos, las palabras en negrita, los subrayados, etc.
Fijarnos en la información de los párrafos iniciales o de resumen.
Buscar la idea directriz del texto o las ideas principales, para ello se recomienda:
Formularse preguntas acerca de lo que se está leyendo
Consultar el diccionario.
Leer frases enteras, no palabra a palabra.
Leer en silencio, no en voz alta, ni girando la cabeza.
Leer de forma seguida y con entonación.
Tratar de no silabear.
Anotar, si hiciera falta, las ideas principales.
Al finalizar el texto, hacer un resumen mental de lo leído.
Sacar conclusiones.



Extractado de http://www.tresw.net/aulamadrid/alumno/frames.asp donde pueden encontrarse más temas

LA MEMORIA

La forma de aprender nuevos conceptos es memorizarlos, aunque solo se memorizan aquellos conceptos que entendemos, n hay que memorizar cosas que no se entienden porque se olvidarán con mucha facilidad. Es en la memoria donde archivamos conceptos comprendidos que utilizaremos con posterioridad cuando los necesitemos.

La memorización requiere buena atención para captar la información y almacenarla en la memoria y práctica para recuperar la información que tenemos archivada.

Atendiendo a diferentes criterios podemos hacer varios tipos de clasificaciones de la memoria:
a) Por el tiempo que almacenamos la información:
Memoria a corto plazo, se recuerdan muchas cosas pero durante un tiempo breve.
Memoria a largo plazo, permite recordar cosas durante muchos años.

Recuerdalo importante es convertir los recuerdos importantes que tenemos a corto plazo, en recuerdos a largo plazo.

Hay tres formas de conseguirlo:
Por repetición
a) Automáticamente, si es un recuerdo que nos interesa
Organizando la información a la hora de almacenarla

b) Atendiendo a lo entendido:
Memoria Mecánica, se basa en repetir, no hace falta entender y se olvida rápidamente.
Memoria con sentido, se guarda en la memoria junto a conceptos relacionados.

Un consejo Para no olvidar conceptos es necesario repasar.

c) Memoria verbal o memoria visual:
Atendiendo a que se recuerden mejor dibujos o imágenes.
En el primer caso es recomendable hacer resúmenes y leer las lecciones en voz alta para escucharnos.
En el segundo caso será recomendable hacer esquemas, dibujos, subrayar, utilizar lápices de colores, etc.

ENTRENEMOS LA MEMORIA
Como con cualquier otra actividad podemos mejorar la memoria si la entrenamos. Existen diferentes técnicas que permiten mejorar nuestra memoria , dependiendo del tipo que sea esta. Es decir no sirve la misma técnica para memorizar diez nombres, diez animales o diez colores en un orden determinado.

Podemos entrenar la memoria haciendo:
Repetir varias veces lo que deseamos memorizar, en voz alta o escribiendo.
Agrupar palabras que debemos memorizar, buscando un elemento que las relacione, (palabras que empiecen por la misma letra o letras, palabras de animales o plantas, etc).
Realizar esquemas
Rimar o cantar una melodía con las palabras a estudiar
Asociar a cada palabra o frase un número
Crear siglas o palabras con iniciales (Santander Fútbol Club = Sacar Factor Común).
Memorizar poesías, no tienen porque ser largas.


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miércoles, 19 de noviembre de 2008

MÉTODO DE ESTUDIO

El método de estudio debe comenzar por una buena planificación o distribución del tiempo: a lo largo de un curso, un trimestre, una semana o bien, diariamente. Cuanto mayor sea el periodo de tiempo, más difícil será planificar. Los esquemas y cuadros de doble entrada, así como la agenda diaria, ayudarán mucho en este cometido.

En la programación diaria es necesario tener en cuenta la lista de tareas a realizar, indicando en cada una su:
Urgencia
Dificultad

Un consejo Alterna tareas distintas para que el trabajo resulte menos pesado y no dejes para el final las más difíciles ya que estarás más cansado.

En cuanto a como estudiar, no es una tarea fácil. Cada persona debe investigar y llegar a encontrar el método mas adecuado para ella. No existe un método general aplicable a todas las personas.

Disponer De un método de estudio ayudará a que el tiempo dedicado a este se aproveche mejor, para ello debemos tener en cuenta las condiciones físicas, ambientales, emocionales, e intelectuales. La madre y el padre pueden facilitar las condiciones físicas y ambientales y ayudar a mejorar las condiciones emocionales e intelectuales.


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LA CONCENTRACIÓN, IMPRESCINDIBLE PARA ESTUDIAR

Su hijo/a tiene que aprender a fijar su atención sobre la materia que estudia y evitar distraerse con otras cosas o personas.

Estar concentrado en el estudio significa percibir solo la información acerca de lo que s está estudiando y estar, por lo tanto, pensando solo en aquello que se está estudiando.

Algunas orientaciones que pueden ayudar:
Eliminar lo que distraiga (televisión, videojuegos, etc)
Planificar tiempos de estudio y tiempos de descanso
Cada persona tiene que aprender a encontrar aquellas estrategias que le ayuden a concentrarse mejor
La concentración es acumulativa, cuantas más veces consigamos concentrarnos, más fácil será la próxima vez
La atención también puede ejercitarse

Algunos ejercicios y recomendaciones para mejorar la atención.
Como ya hemos dicho, la capacidad de atención en una actividad y la concentración en la misma se aprende poco apoco en base a la práctica, si tu hijo o hija tiene problemas de atención, puedes buscar algunos pasatiempos y ejercicios a realizar, como son:
Busca las diferencias entre dos dibujos aparentemente iguales.
Ejercicios de completar series numéricas o geométricas.
Subrayar en una página de periódico una determinada palabra. Se anota el tiempo y se repasa después buscando los fallos.
Repetir el ejercicio con otras palabras o con letras o juegos de letras (por ejemplo a, d, n, pre,…).
Elegir un tema, objeto, actividad y pedir al niño que durante cinco o diez minutos piense y/o escriba solo sobre ese tema. Después comentar con él.
Proponle rompecabezas, primero mas sencillos y después los vas complicando.

Recuerda, las actividades deben de ser cortas inicialmente y se pueden ir alargando en el tiempo a medida que el niño las va practicando con éxito.


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Cómo ayudar a estudiar

PLANIFICACIÓN Y MÉTODO
Las técnicas de estudio pueden ayudar a los hijos/as a aprovechar mejor el tiempo que dedican al estudio. Estas técnicas deben servir a la finalidad de estudiar mejor (aprovechar el tiempo y adquirir conocimientos).
La motivación es un factor muy importante para mejorar la calidad del estudio.
Para que una sesión de estudio sea satisfactoria, es necesario tener un método de estudio, es decir haber planificado el tiempo y el contenido de lo estudiado y seguir un patrón de conducta; desarrollo de las condiciones físicas y mentales, es decir estar en buen estado físico e intelectual y disponer de un ambiente de estudio adecuado.
Para planificar hay que tener en cuenta las siguientes condiciones:

1.-Las condiciones físicas
Aunque te parezcan obviedades, recuerda quepara poder rendir en el estudio hay que dormir el tiempo necesario y llevar una alimentación correcta.

2.-Las condiciones ambientales
El ambiente mejora o dificulta el estudio. Es muy importante “crear ambiente de estudio”, para ello se necesita un sitio fijo que disponga:
Buena iluminación, si es natural mejor
Qué esté bien ventilado
No debe ser muy caluroso
Se debe de tener todo el material a mano, para no distraernos con paseos inútiles.
Sentarse de forma adecuada, con la espalda recta y cambiando de posición.
Los periodos de estudio se deben alternar con pequeños descansos.

Un consejo En los periodos de descanso conviene hacer alguna actividad diferente del estudio. Pero ¡cuidado!, no alargues demasiado las pausas

3.-Las condiciones emocionales
La motivación es imprescindible para estudiar, para mejorar la motivación se recomienda:
Relacionar lo estudiado con las acciones que desarrollamos en el día a día, en la vida cotidiana.
Marcarse objetivos o metas que supongan un esfuerzo para la persona. Estas metas deben ser realistas y que se puedan cumplir.
4.- Las condiciones intelectuales
Según las capacidades y forma de ser de cada niño se deben de fijar metas más o menos elevadas.

Recuerda Las capacidades pueden desarrollarse y entrenarse.


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domingo, 16 de noviembre de 2008

La necesidad de poner normas

Si mis padres no me ponen hora de llegada a casa por las noches, yo supongo que es porque no les importo”.
Con estas palabras, que sorprenden a muchos padres, se expresaba un chico de unos catorce años; en ellas podemos entrever que los hijos necesitan pautas y normas para sentirse seguros.

Muchos de los descubrimientos psicopedagógicos de los últimos años parecen que no terminan de imponerse en nuestras teorías educativas. Hemos incorporado una necesaria y adecuada tolerancia frente a las restricciones excesivas y asfixiantes en las que se educaba antes; pero hay otros prejuicios, esta vez de sentido contrario, es decir, de laxitud e indulgencia, cercanos a la dejadez, que por miedo, ideas equivocadas y mala comprensión del desarrollo psicológico de los niños, nos paralizan a la hora de ejercer la función de padres.¿Ha fallado la educación que conocemos? Se trataba de que los hijos no sufrieran los traumas que conlleva un exceso de represión. Se hace hincapié en la necesidad de mostrarse afectuoso, comunicativo e indulgente con las necesidades del niño y muy tolerante con su comportamiento.

Este planteamiento es muy favorable para facilitar el desarrollo sin ansiedades pero, en exceso, implica jóvenes sin motivación, con dificultad para decidir su futuro. Tanto emocional como económicamente se mantienen en un estado de dependencia. El fallo puede estar en que no aprendan a enfrentarse con la realidad, con las inevitables frustraciones de la vida. Parece que “a fuerza de” no negarles nada, no llegan a desarrollar “la fuerza para” conseguir las cosas por sí mismos. Esa fuerza es necesaria para conseguir el éxito en cualquier campo y no sólo en el aspecto escolar.

Los padres, actualmente, nos sentimos confusos y desorientados al tener que decidir entre seguir la propia intuición, los modelos en que fuimos educados y los ejemplos que se ven en otros padres y en los medios de comunicación. El resultado es un comportamiento contradictorio. Es difícil exigir a los hijos que cumplan la parte del trato implícito que supone la convivencia: “yo doy, tú das”. Hay muchos motivos, veamos algunos: Nos asusta defraudarlos No sabemos o no queremos decir “no” No queremos frustrarlos,... ”ya sufrirán cuando sean mayores” Nos preocupa ser considerados autoritarios No queremos que sufran lo que nosotros sufrimos Compensamos la falta de tiempo y dedicación con una actitud indulgente (y culpable) Tenemos miedo al conflicto y a sus malas caras Nos parece que actuamos con egoísmo si imponemos normas que nos faciliten la vida

Algunas ideas sobre el desarrollo: de la dependencia a la individuación
Dicho muy brevemente, el estudio de lo que se llama ‘relaciones de objeto’ ha puesto de manifiesto la importancia que en la primera infancia tiene una relación estrecha y consistente con la madre (o con la persona que habitualmente haga dicha función).

En esa época, cualquier separación, aunque sea breve, el niño la vive con ansiedad. Pero también se ha descubierto, en el campo de la ‘psicología del yo’, que tras esa primera etapa, el niño necesita separarse de su madre, para diferenciar sus propios deseos y necesidades de los de ella, para ir tomando conciencia de sí mismo y de su individualidad.

La madre debe dejarlo no sólo separase tanto como sea posible, según su edad, sino que debería presentarse a sí misma como sujeto de necesidades “egoístas”, con una vida propia, e ir alejándose de esa imagen que tiene el niño de su madre como una extensión de él que sólo existe para satisfacer sus necesidades. Lo que se ha llamado un ambiente familiar suficientemente bueno, es aquel que reacciona con cariño a la vez que permite que el niño experimente, de modo gradual y acorde con su maduración, una cantidad creciente de frustración.

Es necesario proteger al niño pero también dejar que se exponga gradualmente a experiencias en las que no logre todo lo que desea. La capacidad del niño para enfrentarse a la realidad depende de esto. Este proceso de tolerancia a la frustración, que se desarrolla paulatinamente, permite que el niño aprenda a manejar su ansiedad y su agresividad.

Cuando esto no se realiza bien, el niño puede volverse apático y pasivo o, por el contrario, irascible.Algunas ideas que pueden servir de guía La educación perfecta no existe, sobre todo si la consideramos como un conjunto de normas utilizadas como una receta; no hay un niño igual a otro ni siquiera en la misma familia, así que más que fórmulas estándar, podemos disponer de guías para orientarnos en situaciones diversas. Es importante ser espontáneos, la intuición es necesaria porque son los propios padres quienes conocen mejor a sus hijos y el modo de ayudarles.

Nuestra empatía, capacidad para ponernos en su lugar, nos permite entender los motivos que ellos tienen para actuar y reaccionar en una determinada situación y, desde ahí, podemos enseñarles modos de afrontarla. Y también les enseñamos eso tan importante para su vida que es saber ponerse en el lugar del otro.

La coherencia es también muy importante porque uno tiene que creer aquello que quiere enseñar. La contradicción entre lo que se dice y lo que se hace invalida la norma que o bien no se cumple o lleva a la mentira.

Por eso es tan importante que los padres actúen con seguridad y sin contradicciones. Es sobre todo con un estilo de comportamiento con lo que los hijos se identifican y al que imitan. La norma concreta puede ser más o menos discutida si se le transmite una forma de ser responsable y honesta. No se trata de adiestrarlo, convertirlo en algo que deseamos, tendremos más éxito si le ayudamos a descubrir sus capacidades, personalidad..., y él también.

Los castigos, en general, tienen pocos resultados, sobre todo las humillaciones. Un niño criado en un ambiente de discusiones, gritos, peleas, puede que reproduzca lo que ha vivido. Los castigos en forma de malos tratos físicos o verbales, convierten al niño en una persona agresiva o, en el otro extremo también insano, en alguien temeroso con serias dificultades para convivir.

A modo de resumen
Los padres debemos poner las normas que consideramos justas, exigir que se cumplan, actuar con seguridad y firmeza, desde el conocimiento de nuestros hijos y el cariño que les tenemos, sabiendo que nosotros somos el modelo a imitar y que nuestra valoración y respeto, son una meta y una guía para ellos.

Para la O.N.U., en su Declaración de los Derechos del Niño, éste deja de ser considerado objeto de acciones para ser sujeto de derechos y obligaciones. Dejémonos de miedos y complejos: en un ambiente favorable de afecto y comunicación, ejerzamos de padres y exijamos que nuestros hijos cumplan también su parte.



Extraído de:
http://www.isftic.mepsyd.es/w3/recursos2/

La importancia de cuidar la autoestima

Concepto de autoestima
Es el concepto que tenemos de nuestra valía y se basa en todos los pensamientos, sentimientos, sensaciones y experiencias que sobre nosotros mismos hemos ido recogiendo durante nuestra vida.

La autoestima significa saber que eres valioso y digno de ser amado. Valioso porque el niño es capaz de resolver algunas situaciones con éxito y por lo tanto puede estar a la altura de los demás, y digno de ser amado porque se trata de una persona y por lo tanto tiene derecho a ser amada de manera incondicional, es decir, sabe que está rodeada de personas a las que realmente les importa.

El autoconcepto y la autoestima juegan un importante papel en la vida de las personas. Tener un autoconcepto y una autoestima positivos es de la mayor importancia para la vida personal, profesional y social. El autoconcepto favorece el sentido de la propia identidad, constituye un marco de referencia desde el que interpretar la realidad externa y las propias experiencias, influye en el rendimiento, condiciona las expectativas y la motivación y contribuye a la salud y equilibrio psíquicos.

Gloria Marsellach Umbert, en su artículo "La autoestima", marca las pautas para que la persona sea el mejor amigo de sí mismo. Para ello debe concederse:
Aceptación: hay que identificar y aceptar nuestras cualidades y defectos.
Ayuda: debemos planear objetivos realistas.
Tiempo: hay que sacar tiempo regularmente para estar solos con nuestros pensamientos y sentimientos. Debemos aprender a disfrutar de nuestra propia compañía.
Credibilidad: prestemos atención a nuestros pensamientos y sentimientos. Hagamos aquello que nos hace sentir felices y satisfechos.
Ánimos: tomemos una actitud de "puedo hacerlo".
Respeto: no tratemos de ser alguien más. Hay que estar orgullosos de ser quien somos.
Aprecio: hay que premiarse por los logros, los pequeños y los grandes. Recordemos que las experiencias son únicamente nuestras. ¡Disfrutémoslas!
Amor: aprendamos a querer a la persona tan única que somos. Aceptemos nuestros éxitos y fallos.

También hay que tener en cuenta que el conocimiento y la autoestima están relacionados porque la satisfacción que consigue el niño aumenta cuando:
Ha aplicado en la práctica, y con éxito, el conocimiento que tiene de sí mismo; por ejemplo, un niño que se ve como un buen deportista y marca el gol de la victoria para su equipo.Cumple con las exigencias que él mismo se ha marcado; por ejemplo, un niño que valora los resultados académicos y saca la nota más alta en un examen de matemáticas.Otros confirman la idea que de sí mismo tienen; por ejemplo, un niño que cree que dibuja bien y al que le alaban un dibujo.

Características de la autoestima
Un niño posee una correcta autoestima cuando...
APTITUDES POSITIVAS MANIFESTACIONES
Está orgulloso de sus actos "me encanta que todos estemos juntos"
Actúa con independencia "yo me hago el desayuno"

Asume responsabilidades con facilidad "hoy quiero regar las plantas"

Sabe aceptar las frustraciones "es difícil montar el puzzle pero seguro que lo consigo"

Afronta nuevos retos con entusiasmo "¡bien!, el maestro dice que mañana empezaremos con las divisiones de dos cifras"

Se siente capaz de influir sobre otros "déjame que te enseñe"

Muestra amplitud de emociones y sentimientos"me encanta que todos estemos juntos"

Pero para reconocer la capacidad de autoestima de un niño también nos debemos fijar en otras manifestaciones que son negativas como las que siguen.

APTITUDES NEGATIVAS MANIFESTACIONES
Evita las situaciones que le provocan ansiedad "hoy no quiero ir al colegio porque tengo un examen muy difícil"

Desprecia sus dotes naturales "nunca dibujo nada bien"

Siente que los demás no le valoran "los niños nunca quieren jugar conmigo"

Echa la culpa de su debilidad a los demás "no he limpiado los cristales porque no me has dicho dónde está la paño"

Se deja influir por otros con facilidad "me lo dijeron ellos"

Se pone a la defensiva y se frustra fácilmente "si no funciona, yo no tengo la culpa; lo voy a dejar"

Se siente impotente "no sé dónde está el material; los ejercicios son muy difíciles; no voy a ser capaz de terminar la tarea"

Tiene estrechez de emociones y sentimientos "no me importa, me da igual"

La construcción de la autoestima
Las personas más cercanas afectivamente al individuo (padres, familiares, profesores o amigos) son las que más influyen y potencian/dificultan la autoestima. Dependerá de los sentimientos y expectativas de la persona a la que se siente ligado afectivamente el individuo. Si los sentimientos son positivos, el niño recibirá un mensaje que le agradará, se sentirá bien y como consecuencia le ayudará a aumentar la autoestima. Si los sentimientos son negativos, la sensación que el individuo percibe le causará dolor y en definitiva, provocará rechazo a su propia persona y, por tanto, el descenso de su autoestima.

Últimamente la preocupación por la autoestima se ha convertido en una cuestión obsesiva. De ahí que erróneamente se intente formar una autoestima positiva con medios y procedimientos artificiales y a corto plazo que no dejan de ser planteamientos equivocados y que tienden a fracasar. Estos procedimientos equivocados están orientados al logro de un único objetivo: fortalecer el ego de los educandos para que se sientan bien consigo mismos. Veamos a continuación algunas formas erróneas que se usan para la construcción de la autoestima:

Alabar a los hijos o alumnos por sistema, con independencia de su comportamiento. No importa que fracasen en sus estudios a causa de su vagancia; que maltraten a sus padres y hermanos; que derrochen el dinero y que vivan sólo para satisfacer sus gustos y caprichos personales, sin pensar en las necesidades de los demás. Lo único que importa es que se quieran cada vez más a sí mismos.

No culpabilizarlos nunca de nada, suceda lo que suceda (para que no pasen por la humillación de sentirse avergonzados).

No cuestionar ni criticar nunca lo que dicen o hacen (para que evitar que se enfaden).

Rebajar los ideales de vida (para que luego no sufran posibles decepciones).

Rebajar la exigencia todo lo que se pueda. Llegar a la tolerancia total o casi total. Todo vale, todo está permitido. Estos padres tan indulgentes con sus hijos suelen ser los mismos que esperan de ellos solamente una cosa: que triunfen en la vida como sea. Esperan que triunfen en una sociedad muy competitiva con la única actitud que se les ha inculcado: la de quererse a sí mismos

Gerardo Castillo Ceballos (de la asociación FERT) en su artículo "El desarrollo de la identidad personal" comenta que los hijos acostumbrados a ser alabados de forma incondicional suelen sentirse muy defraudados cuando, al incorporarse a la vida adulta, chocan con la realidad. Esa colisión les descubre, de pronto, que su autoestima está mal fundamentada y que, por ello, no es real.

La experiencia nos enseña que la autoestima de los hijos o alumnos no se desarrolla por la vía del elogio continuo e injustificado o por la vía de la tolerancia sin límites. Quienes buscan fortalecer el ego por ese camino, lo único que consiguen es debilitarlo y aislarlo. El estar demasiado pendiente del ego de los niños o de los adolescentes favorece que estos últimos se amen a sí mismos de forma inmoderada y excesiva, desentendiéndose así de las necesidades de los demás.

La autoestima, como la alegría o la felicidad, no se puede buscar directamente. Y menos todavía por la vía del engaño. La autoestima es una consecuencia de poner ilusión en lo que se hace y en hacerlo cada día mejor; de realizar con amor los propios deberes; de ser servicial con los demás; de ser buen compañero, buen hermano y buen amigo; de portarse bien con todos; de luchar diariamente contra los propios defectos; de empezar cada día.

La mayor y mejor autoestima es la autoestima merecida, la que se basa en logros reales, la que cada uno se gana con su propio esfuerzo. Si los padres y profesores enseñan a sus hijos o alumnos, desde las primeras edades, a esforzarse por ser un poco mejores cada día (desarrollo de virtudes) y por lograr la excelencia en todo (en los estudios, en la vida familiar, en la vida de amistad...) la autoestima vendrá sola.

La verdadera autoestima se alimenta con la satisfacción que produce alcanzar nuevas metas por uno mismo. Es frecuente que cuando un niño o un adolescente obtiene con su esfuerzo personal, el resultado que buscaba, se encuentre orgulloso del logro. En cambio, los hijos sobreprotegidos jamás podrán tener esa experiencia tan gratificante y tan formativa. Cada vez que los mayores les resuelven la dificultad a la que se enfrentan, se hacen más inseguros y desvalidos.

Siguiendo las indicaciones de Castillo Ceballos, podemos concluir que la autoestima se desarrolla formando el carácter, educando la voluntad: hay que desarrollar en los hijos hábitos de esfuerzo, de trabajo bien hecho, de autodominio, de autodisciplina. Hay que favorecer la adquisición de virtudes como la fortaleza, la templanza, la paciencia y la perseverancia. También hay que animarles a que sean más abiertos y serviciales. Está comprobado que una de las mejores terapias de la autoestima es salir de sí mismo y tratar de ver las cosas como las ven los demás.

La autoestima como motor del comportamiento.
Existen tres buenos motores que determinan el comportamiento y que proceden de lo que se piensa y de lo que se siente por uno mismo. Estos son:
El niño actúa para obtener una mayor satisfacción y creerse mejor. Por ejemplo: busca las alabanzas y la aprobación, haciendo cosas que le gustan y que sabe hacer.
El niño actúa para confirmar la imagen (la idea) que los demás, y él mismo, tienen de él. Tanto para bien como para mal, si el niño piensa que es bueno tenderá a comportarse bien, mientras que si piensa que es malo, buscará (tal vez de forma inconsciente) la reprimenda y el castigo. Esto mismo lo podemos aplicar en los estudios.
El niño actúa para ser coherente con la imagen que tiene de sí, por mucho que cambien las circunstancias.
Todo esto tiene un lado negativo y corresponde a los niños que presentan actitudes negativas acerca de sí mismos que no suelen creerse lo contrario, aunque se les demuestre que es verdad, rechazan la alabanza o la aprobación por aquellas cosas que ya tienen conceptuadas negativamente.

Por otro lado podemos afirmar que la motivación y el rendimiento académico se ven estrechamente influenciados por la mayor o menor autoestima.

Para terminar este apartado podemos afirmar que la autoestima influye sobre el niño y adolescente en:
cómo se siente
cómo piensa, aprende y crea
cómo se valora
cómo se relaciona con los demás
cómo se comporta

La autoestima en la adolescencia
En los adolescentes aumenta considerablemente la necesidad de autoestima. Uno de los períodos más críticos para la formación de una correcta autoestima es la adolescencia pues sabemos que es cuando la persona necesita hacerse con una firme IDENTIDAD, es decir, saberse individuo distinto a los demás, conocer sus posibilidades, su talento y sentirse valioso como persona que avanza hacia un futuro. Un adolescente con autoestima aprende más eficazmente, desarrolla relaciones mucho más gratas, está más capacitado para aprovechar las oportunidades que se le presenten, para trabajar productivamente y ser autosuficiente, posee una mayor conciencia del rumbo que sigue. Así las cosas, un adolescente con autoestima...
... actuará independientemente
... asumirá sus responsabilidades
... afrontará nuevos retos con entusiasmo
... estará orgulloso de sus logros
... demostrará amplitud de emociones y sentimientos
... tolerará bien la frustración
... se sentirá capaz de influir en otros

Gloria Marsellach Umbert en su artículo "La autoestima en niños y adolescentes" afirma que la autoestima puede desarrollarse convenientemente cuando los adolescentes experimentan positivamente cuatro aspectos o condiciones bien definidas:
Vinculación: resultado de la satisfacción que obtiene el adolescente al establecer vínculos que son importantes para él y que los demás también reconocen como importantes.
Singularidad: resultado del conocimiento y respeto que el adolescente siente por aquellas cualidades o atributos que le hacen especial o diferente, apoyado por el respeto y la aprobación que recibe de los demás por esas cualidades.
Poder: consecuencia de la disponibilidad de medios, de oportunidades y de capacidad en el adolescente para modificar las circunstancias de su vida de manera significativa.
Modelos o pautas: puntos de referencia que dotan al adolescente de los ejemplos adecuados, humanos, filosóficos y prácticos, que le sirven para establecer su escala de valores, sus objetivos, ideales y modales propios.


Extraído de:
http://www.isftic.mepsyd.es/w3/recursos2
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