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jueves, 30 de agosto de 2012

¿Cómo puedo ayudar, desde casa, a promover el éxito escolar?


Mucho se puede hacer desde casa, para lograr éxito escolar ¿Podemos pensar en una receta única? ¿Es importante el temperamento del niño? ¿Cómo actuar? ¿Qué significan los “limites”? ¿Qué característica deben tener?

¡Los comienzos son muy importantes!
Vamos a centrarnos en ver si nuestra actuación como padres o madres, desde que el niño es un bebé, tiene o no una importancia futura en que nuestro hijo o hija tenga éxito en la escuela. Analizaremos brevemente con qué equipamiento viene el niño al mundo y cómo podemos contribuir a potenciar sus fortalezas y corregir sus limitaciones.

Conversación entre dos madres hablando de la “forma de ser” de sus hijos cuando eran pequeños
MADRE1: Mi hijo, desde muy pequeño, desde que era bebé, ha sido un niño muy tranquilo, dormía bien, no daba problemas al comer y se entretenía mucho tiempo con cualquier juguete que le dabas. No fue un niño llorón ni de muchas rabietas; ahora sí, a él los sitios donde había mucha gente le agobiaba, prefería ambientes tranquilos, ha sido más bien tímido, todavía lo es aunque ya menos. Le encantaba que le contará cuentos, que jugáramos con él, no se cansaba, siempre estaba muy atento a las cosas y se podía jugar estupendamente con él. Ha sido siempre muy curioso.

MADRE 2: Pues el mío mayor era así también, ahora el segundo, ese ha sido un trasto. No paraba, todo el día inventando cosas, corriendo y subiéndose por todas partes. No tenía paciencia para hacer nada, se cansaba enseguida de cualquier actividad y si la tenía que hacer sólo menos aguantaba. De bebé nos ha dado unas noches….., le costaba conciliar el sueño, no dormía seguido, malísimo para comer. En cambio es mucho más sociable que el hermano, tiene mucha simpatía, derrocha optimismo y se gana a la gente. No sé cómo siendo hermanos y habiéndolos criado igual pueden ser tan diferentes.

Seguro que le resulta familiar la conversación anterior e incluso habrá participado en charlas informales como ésta en las que describimos una serie de comportamientos habituales en nuestros hijos e hijas pequeños que reflejan un particular modo de actuar y de reaccionar emocionalmente ante las cosas. A este estilo propio de sentir y de actuar con que nacemos y que manifiesta el bebé desde muy pequeño es a lo que llamamos temperamento.

¿Con qué aspectos de la personalidad está relacionado fundamentalmente el temperamento?
Los distintos temperamentos que observamos en los niños son producto de la combinación de una serie de rasgos relacionados con sus funciones biológicas (alimentación y sueño), su nivel de actividad, su modo de reaccionar emocionalmente, su capacidad de adaptarse a los cambios y de interesar por nuevos estímulos y su sociabilidad. Así encontramos niños y niñas a quienes les cuesta relacionarse con los demás, prefieren estar solos a estar con otros y se retraen ante cualquier posibilidad de contacto social. Sin embargo otros niños son más sociables, buscan la interacción con otras personas y disfrutan compartiendo múltiples actividades. Del mismo modo, hay niños inquietos, con poca capacidad de atención, que resisten poco tiempo haciendo una misma
tarea y cambian constantemente de actividad, que responden rápidamente a los distintos estímulos y que no les da miedo enfrentarse a lo nuevo y otros niños son más tranquilos, persisten durante m tiempo en una misma actividad, mantienen la atención durante espacios más largos de tiempo, les cuesta adaptarse a los cambios y responden negativamente a lo desconocido. También apreciamos diferencias entre niños con tendencia a la alegría, con un humor positivo y que soportan niveles altos de estimulación y otros con más propensión a la tristeza y el enfado y que suelen sentir malestar, incluso, con menores niveles de estimulación que los anteriores. Podríamos seguir comentando otros tipos de conducta que son expresión del temperamento de cada niño, pero que, como hemos dicho al principio, siempre están relacionadas con sus niveles de actividad, su sociabilidad, sus reacciones emocionales y su manera de interpretar y actuar sobre las cosas. <!--[if !vml]--><!--[endif]-->

¿Influirá el temperamento con el que nace el niño o niña en la consecución del éxito escolar?
Muchas de estas conductas que hemos comentado, derivadas del temperamento heredado, son favorecedoras y facilitadoras de los aprendizajes y ayudan a transitar por la escuela con mayor garantía de éxito. Todos sabemos, por ejemplo, de la importancia que tiene la atención, el ritmo de trabajo y la constancia para que un niño aprenda. Sin embargo, hay aspectos del temperamento que pueden originar dificultades a la hora de tener éxito en la escuela. Por ejemplo, niveles altos de impulsividad pueden llevarle a no centrarse en sus tareas, y rehuir el contacto social puede afectar al desarrollo del niño, ya que la mayoría de los aprendizajes se realizan interactuando con otras personas.

¿Es determinante el temperamento o podemos hacer algo para construir una personalidad con más recursos favorables para el éxito en la escuela?
Como hemos visto, el temperamento con el que viene cada niño al mundo lo predispone a pensar, sentir y actuar de una determinada manera, pero estar predispuesto no significa que necesariamente se produzcan estos comportamientos en una sola dirección y no se puedan moldear mediante la educación. El temperamento nos dota de una serie de posibilidades y de limitaciones que van a favorecer o dificultar los aprendizajes. Por tanto, desde el minuto uno, los padres y madres debemos dedicar tiempo a conocer el temperamento de nuestros hijos, a saber las necesidades y preferencias de éstos, adaptarnos a él y comenzar a proporcionar experiencias y pautas estables de conducta que repetidas en una y otra ocasión se conviertan en hábitos favorables que aumenten sus recursos y compensen aquello que el temperamento no facilita.

Son muchos los aspectos que tendríamos que considerar aquí, pero nos vamos a centrar en tres cuestiones que nos parecen muy importantes para los comienzos: el establecimiento de vínculos afectivos y de un ambiente estimulante, el estilo de crianza y el fijar límites a los niños y niñas.

a. Vínculo afectivo y ambiente estimulante
Los primeros años de vida de un niño deben basarse en la creación de un vínculo afectivo positivo con la persona que lo cuida (apego), que le dé seguridad, y la creación de un ambiente estimulante que le permita experimentar sensaciones múltiples, despierte su curiosidad por lo que tiene a su alrededor y desarrolle al máximo las capacidades innatas que trae. Una seguridad básica y un ambiente familiar estimulante pueden tener una influencia notable en los futuros logros escolares. Veamos comportamientos apropiados para desarrollar estos dos aspectos:

1. Mantener, desde el primer momento, un contacto ocular con nuestro hijo, hablarle con dulzura y cariño, abrazarlo, besarlo, acariciarlo, etc.
2. Ser sensibles a las señales del niño, atendiendo con prontitud y de forma apropiada a sus necesidades. No escatimar tiempo en estos momentos.
3. Compartir juegos y otras actividades cotidianas con los niños: leer un cuento juntos, ir al parque, hacer un puzle, dibujar o pintar, ir al campo y disfrutar de actividades al aire libre, etc.
4. Realizar actividades guiadas, aquellas en las que como padre enseñamos algo al niño. Por ejemplo a lavarse los dientes, a vestirse, a recoger, etc.
5. Escuchar y conversar con sus hijos sobre lo que le acontece en la vida, los programas televisivos que ven, sobre sus actividades cotidianas, sobres sus juegos, etc.

Todo esto favorece el que el niño o niña se desarrolle en un ambiente seguro, mejore su autoestima y su autoconocimiento, confíe más en las personas, establezca relaciones óptimas con otras personas en el futuro, mejore la atención y la concentración, sea constante en terminar lo que empieza, descubra el gusto por aprender, esté motivado para descubrir nuevas cosas, etc.

b. Estilo de crianza
Las investigaciones realizadas sobre los estilos de crianza parecen corroborar que los padres o madres que transmiten calidez, que son afectuosos con sus hijos, que les prestan atención, les escuchan, comparten juegos, etc. y al mismo tiempo establecen límites ajustados a su edad, mantienen una cierta vigilancia y control y exigen lo que son capaces de dar, proporcionan el mejor ambiente para el desarrollo del niño: favorece su autoestima, el niño resiste y se recupera mejor de las dificultades, y mejora las habilidades emocionales y sociales, todo ello tan necesario para aprender. Algunas conductas que pueden ejercitar los padres y madres para favorecer este estilo de crianza responsable serían estas:

1. Cuidarlo con ternura, dedicándoles tiempo, caricias, amor y una presencia estable.
2. Compartir numerosos momentos de juegos, de vivencias, de experiencias, en un ambiente tranquilo y afectivo.
3. Permitir al niño o niña que se equivoque, no anticiparse a sus errores y hacerles ver que poco a poco irán saliendo mejor las cosas. Enfrentarse a las dificultades hace que se apropien de recursos y estrategias útiles para el futuro y pierdan el miedo a probar cosas nuevas y a aprender. Se vuelven también más constantes.
4. Evitar hacer aquellas tareas que el niño o niña ya pueda realizar por sí solo. Valorar y elogiar su esfuerzo, su trabajo y su colaboración. De esta manera se esforzarán por hacer las cosas bien y serán más responsables.
5. Ayudarle a resolver las situaciones conflictivas a través del diálogo y de sus propios recursos.

c. Fijar límites
Los niños y niñas necesitan explorar el mundo para conocerlo y adaptarse a él, pero también necesitan unos límites que les guíen en esta tarea, que les proporcionen seguridad, que les indiquen hasta dónde pueden llegar para que la convivencia no se perturbe y no perdamos el respeto por los demás y por las cosas. Unos límites razonables y equilibrados favorecen el aprendizaje y educan en la responsabilidad. Estaremos sentando las bases para un futuro en el que el niño tendrá que asumir unas normas establecidas en la escuela, tendrá que respetar a los que convivan con él en su centro, tendrá que cumplir unos horarios de estudio, tendrá que renunciar a determinados deseos en algunos momentos para cumplir con sus obligaciones académicas, tolerará mejor las frustraciones, mejorará su autocontrol, etc. Veamos algunos consejos para establecer límites a los niños y niñas.

Algunas consideraciones a la hora de fijar límites y establecer normas
1. Los límites no deben ser demasiado restrictivos ni demasiado amplios.
Un control excesivo sobre el niño suele provocar que éste se rebele ante la falta de libertad y se le impide, al mismo tiempo, la oportunidad de crecer y aprender. Por su parte, límites demasiado amplios no educan en la responsabilidad y promueven que el niño exceda los límites con mucha frecuencia.
2. Los límites deben tender a guardar un equilibrio.
Que sean lo suficientemente firmes para guiar a nuestros hijos, proporcionarles seguridad y enseñarles a ser responsables y lo suficientemente flexibles para que ejerzan su libertad, su poder y su control sobre las cosas.
3. Las normas y límites deben ser claras y comprensibles.
Los niños necesitan saber qué comportamientos se espera de ellos, hasta dónde pueden llegar y qué ocurrirá si se exceden en sus pretensiones. Esto ayudará a entender cuál es el camino de las conductas aceptables.

4. Los límites hay que revisarlos cada cierto tiempo.
El desarrollo del niño irá marcando los tiempos de revisión de los límites establecidos para que hagamos los cambios oportunos en cada momento, otorgando un mayor espacio de libertad y responsabilidad.
5. La enseñanza de las normas es efectiva si el mensaje que transmites es coherente con tus actuaciones.
Si decimos: “Baja el volumen de la televisión, sino tendré que apagarla”. Si el niño no obedece, debemos ser firmes y apagar la tele.
6. Los límites no pueden variar según las circunstancias.
Hay veces que estamos muy ocupados o de buen humor y lo que no permitimos en otras ocasiones lo permitimos en ese momento y le decimos: “Vete a jugar ahora y luego haces los deberes” cuando días antes le hemos gritado porque quería jugar antes de trabajar.
7. Es conveniente fijar y dar a conocer las normas antes de aplicarlas.
Es conveniente que nuestros hijos e hijas conozcan con antelación las normas y se les debe escuchar antes de establecer las limitaciones. Algunas pueden adoptarse en común y otras tendremos que fijarlas nosotros.
8. Construir las normas en positivo.
Es preferible decir “Hay que hacer las tareas del colegio antes de ver los dibujos en la tele por la tarde” que decir “No ves los dibujos hasta que no realices tus tareas del colegio”.

Extraído de
EL ÉXITO ESCOLAR
¿Cómo pueden contribuir las familias del alumnado?
Santiago Ramírez Fernández
Antonio García Guzmán
Christian Alexis Sánchez Núñez
Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos


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lunes, 5 de septiembre de 2011

Ayudar con los deberes, una tarea difícil para los padres


Hay muy poco espacio en los medios para los temas relacionados con Educación, la superficialidad se ha naturalizado, como si la necesidad de entretenimiento fuese el fin superior. En la siguiente nota se trata el tema de las “tareas para la casa”, que muy probablemente han perdido importancia social.


Los chicos aprenden hoy matemática y lengua de forma menos mecánica que sus papás. Así, los adultos no entienden los ejercicios ni saben cómo apoyarlos. La falta de tiempo es otra complicación. Por los cambios en el método de enseñanza Y el poco tiempo

Dos más dos es cuatro, y “mi mamá me mima” tiene muchas “emes”. Dos conclusiones evidentes, pero los caminos para llegar a ellas no siempre son los mismos. Los chicos que hoy van a la primaria aprenden de una manera diferente a cómo aprendieron sus padres. Ahora se intenta que la enseñanza sea más razonada y menos mecánica. Por eso, para los papás, ayudar a sus hijos se puede convertir en una tarea difícil.

Involucrarse más y aprender junto a ellos es lo que recomiendan los especialistas.
En dos cuestiones hay consenso: hoy se aprende mejor y los papás deben participar de ese proceso para que su aporte vaya en el mismo sentido del trabajo que se hace en la escuela. Incluso preguntarle a los maestros tantas veces como lo hacen sus hijos, para comprender lo que se promueve en el aula.

“Las familias contribuyen en el proceso de alfabetización de los chicos –asegura Silvia González, coordinadora del área de Lengua en el nivel inicial del Ministerio de Educación de la Nación–. Alfabetizarse no es sólo aprender las letras. Se trata de aprender (las letras) en el marco de situaciones en donde se leen y se escriben textos”, grafica González. En este sentido, muchas veces aparecen errores de ortografía que sorprenden a los padres y los ponen un poco impacientes.

Algo similar sucede con la matemática. Ahora, en los cuadernos hay ensayos de procedimientos, conclusiones sobre la resolución y demás anotaciones. En la mirada de Graciela Chemello, coordinadora de Matemática en el nivel inicial del Ministerio de Educación, todas esas “anormalidades” chocan contra lo que los padres aprendieron en su momento. “Los padres pueden preocuparse al encontrar en el cuaderno huellas de errores que para los maestros juegan un papel constructivo en el aprendizaje. En la escuela de hoy, el cuaderno de matemática tiene diferentes funciones”, dice Chemello. “Los padres deben estar al tanto de las propuestas curriculares de cada escuela.
Si se quejan por la forma en que aprenden es que el canal de diálogo con la escuela falló”, explica Patricia Redondo, pedagoga e investigadora de FLACSO.

“Hay que incluir a la familia. Si se desliga, la escuela sola no puede”, aporta Ana Ravaglia, subsecretaria de Educación porteña. Según Ravaglia, en las escuelas hay foros de participación con los padres, en donde esta problemática aparece con frecuencia. También, las ocupaciones cotidianas, que son una carga para muchos padres que se sientan sin tiempo para ayudar a sus hijos con la tarea. “El exceso de tareas a veces sobrecarga a las familias”, agrega Redondo. “Si una mamá llega de trabajar y se encuentra con una montaña de tareas para hacer, hay algo que falla.

La tarea debe ser un complemento de lo que se aprende en el aula, una continuidad”.
Pero al mismo tiempo, a veces basta con pequeños gestos para estar a la altura de lo que necesitan los chicos. “Acompañarlos con la lectura y en los primeros pasos de la escritura es fundamental”, explica Marina Cortés, del área de Lengua del Ministerio de Educación. Según Chemello, también pueden ser importantes algunos juegos, como la generala, o hacerlos participar de actos cotidianos, como estimar el gasto al realizar una compra. Llegar a un mismo resultado es importante, pero mucho más será que padres e hijos puedan transitar juntos ese camino.

Fuente
San Luis 24

sábado, 18 de diciembre de 2010

El orden es clave para un año escolar exitoso

Siempre el inicio de un año escolar viene acompañado del interés de los padres de que sus hijos lo realicen con éxito, pero ¿cómo conseguirlo?

Lo primero que hay que hacer, si es que el menor se quedó de año o pasó con dificultades, es realizar un recuento de cuáles fueron las fallas y los aciertos, porque a veces cíclicamente se vuelve a repetir lo del año anterior, manifiesta Arelly Zapata, psicóloga, máster en Neurocirugía Infantil y directora del Instituto de la Metodología Infantil.

“Tenemos que ver cuáles fueron nuestros puntos más débiles, cuál fue el frente más vulnerable del alumno. ¿Tal vez las matemáticas o castellano? Entonces hay que reforzar esas áreas y buscar ayuda”, señala Zapata.

También recomienda que después de este paso –tanto para los padres de los chicos que tuvieron bajo rendimiento como los que no, o los que van por primera vez va a estudiar– hay que establecer rutinas. Crearles hábitos que favorecerán su desenvolvimiento académico para este año y los siguientes.

Dentro de estas rutinas están: ponerles horarios para levantarse, lavarse los dientes, desayunar, salir a clases, bañarse, almorzar, hacer las tareas, jugar, practicar deportes, merendar, dialogar con los padres, acostarse.

Pero hay que vigilar que estos horarios se cumplan sin necesidad de que se presenten fricciones entre padres e hijos, mucho menos maltratos físicos.

“Hay que tomar en cuenta que no será fácil, porque si para un adulto no es sencillo manejar una rutina, peor para un menor. Por ejemplo, ¿cuántas personas adultas inician una dieta y la terminan?”, dice Zapata.

Beatriz Lira de Cassinelli, psicoterapeuta y psicóloga educativa, señala que lo principal es que haya responsabilidad de los padres en el hogar, para que el estudiante surja de sus problemas y se vuelva responsable, preocupado de sus estudios.

“Los padres tienen que atender al niño en su alimentación, control de las tareas. Saber con quiénes juegan, ver que no dediquen su tiempo desocupado solo a ver televisión, vigilar que aprendan a usar el internet para buscar información para sus tareas, para despejar dudas sobre algún tema, aprender”, indica Lira.

Muchos padres están dedicados a sus problemas y no saben cómo están sus hijos en los estudios. Tal vez porque no tienen tiempo o no están interesados en dárselo. Hay que dejar un espacio para ellos, porque estos los necesitan sentimental y emocionalmente. Si no, se corre el riesgo de que se resientan, decaigan en los estudios como una forma de rebeldía, de llamar la atención, anota Lira.

Dentro de las responsabilidades de los padres se señala el motivarlos con palabras de elogios por algún logro, porque hicieron bien la tarea, se bañaron a la hora indicada, en fin. También recompensarlos, por ejemplo, por algo bueno que logró en la semana, ya sea en los estudios o como parte de la rutina fijada.

“Juntamos la diversión con lo de imponer algo. Si el niño se logró acostar todas las noches a la misma hora, le doy algo que le guste, algo pequeño, como un paseo, una hamburguesa. Es distinto a si se lo hace indiscriminadamente, entonces ellos lo concebirán como una obligación”, indica Zapata.

Otra de las indicaciones para que el alumno tenga un exitoso año escolar es buscar un plantel donde, aparte de educarlo, lo estimulen y valoren. Los padres también deben cerciorarse de que en la institución no saturen a los chicos con tareas, al punto que no les dejen tiempo ni para dormir lo suficiente (ocho horas) o distraerse.

Dentro del éxito escolar cumple un papel importantísimo la alimentación. Al respecto, la médico nutricionista Narcisa Zambrano anota que durante la jornada estudiantil los niños y adolescentes tienen desgaste físico y mental, por ello deben recibir una buena alimentación.

Señala que nunca debe faltar el desayuno con lácteos, frutas y cereales. Después un refrigerio, el almuerzo con vegetales, carnes y frutas. Un refrigerio a media tarde (alguna fruta) y la merienda, que puede ser un vaso de leche con un sándwich con mermelada o pollo.

Añade que el almuerzo debe ser hasta las 15:00 y para nutrir el cerebro no deben faltar los carbohidratos (como los cereales), proteínas (como las carnes) y grasas (como la mantequilla de maní).

Tareas
La rutina diaria se puede colocar en un cartel (el menor debe participar en su elaboración) en la casa.

Si los padres trabajan y no tienen quién vigile la realización de las tareas de sus hijos, pueden ponerlos en un plantel que dé ese servicio o contratar un maestro de confianza.

No se debe poner al niño a estudiar en una habitación en la que esté encendida la televisión, pues no se concentrará.

Hay que enseñarle al alumno el manejo de una agenda donde registre y organice obligaciones.

Después de llegar de clases debe tomar un descanso que puede ser de una hora, luego hacer los deberes.

Es necesario que realicen deportes y actividades relacionadas con el arte, porque estimula muchas áreas a nivel cerebral. La natación favorece la atención y hace que el cerebro descanse de la actividad intelectual.

En los adolescentes establecer hábitos es un poco difícil, pero no imposible. Con ellos hay que razonar y negociar, pero sutilmente, y ser más estricto en las órdenes. Estas deben ser claras y precisas.

Los padres no tienen solo que pedir, sino también educar con el ejemplo.


Autora
CECILIA ROBALINO
Fuente
http://www.eluniverso.com/

martes, 2 de junio de 2009

Temas para madres y padres

Una nota muy corta aparecida en “las provincias.es” me hizo preguntarme ¿Qué funciones cumplen las Asociaciones de Padres y Madres? ¿Qué cuestiones preocupan? ¿No necesitan de una buena reflexión? ¿No tienen acaso los mismos problemas? Transcribo la nota:

Una encuesta recoge los temas de interés a tratar en la futura escuela de padres
El ayuntamiento de Sant Joan realizó una encuesta con el fin de sondear los temas de interés para la futura Escuela de Madres y Padres. Según se desprende de esta encuesta, elaborada en colaboración con las Ampas (se trata de las Asociaciones de Madres y Padres) de los colegios del municipio, las dos cuestiones que más preocupan a las familias son cómo establecer normas y límites y qué hacer con su tiempo de ocio.

Frente al modelo actual de sociedad, en constante cambio de valores y conocimientos, la escuela quiere ser un espacio de encuentro y reflexión entre la Comunidad Educativa y la Familia que permita profundizar en los conocimientos, habilidades y estrategias para abordar con eficacia el papel de padres y madres.

La asunción de normas y límites es un hito fundamental para favorecer el desarrollo de los pequeños y conseguir un comportamiento responsable y consecuente en el futuro. Los padres y madres son conscientes de dicha importancia y se plantean dudas sobre cuándo y dónde establecer esos límites.

No es extraño encontrarse con la imagen del niño pegado a la videoconsola, la niña sentada delante del ordenador y los padres viendo televisión. Parece que las familias consultadas están interesadas en romper con esa dinámica y desarrollar el tiempo de esparcimiento

Otras cuestiones como ayudar con los deberes, la prevención del consumo de drogas y el cambio que supone pasar del colegio al instituto también merecen una atención especial.

Fuente:
http://www.lasprovincias.es/valencia/20090530/comarcas/encuesta-recoge-temas-interes-20090530.html

domingo, 7 de diciembre de 2008

Dificultades más frecuentes en el estudio

Introducción
La vida escolar de los hijos puede pasar por distintas situaciones en cuanto al rendimiento académico. Hay algunos que siguen una trayectoria positiva siempre igual y constante en el rendimiento escolar. Hay otros que han ido bien en Primaria pero al llegar a Secundaria se produce una quiebra en su rendimiento. Otros hay que según van avanzando en los estudios mejoran su rendimiento. Cuando surgen estas dificultades conviene afrontarlas cuanto antes, ya que lo que puede ser relativamente sencillo de corregir cuando se produce, pasado algún tiempo, tienden a cronificarse las dificultades y corregirlas es más dificultoso. Cuando aparecen los problemas lo importante es enfrentarlos con serenidad, reflexión y rigor.

Al enfrentarnos al problema que plantea nuestro hijo hemos de tener en cuenta las siguientes consideraciones:
1º.- ¿En qué consiste básicamente el problema?
Un problema cuanto más precisado está tanto más fácil es encontrar la solución, al contrario cuanto más difuso e impreciso más difícil es darle respuesta. Si es posible vamos a tratar de hacer operativo el problema, es decir, en lugar de decir “es un vago”, diremos que habitualmente no cumple el horario de estudio por la tarde, en lugar de decir “tiene dificultades en la lectura” diremos que no sabe entonar lo que lee, su comprensión lectora es escasa y le falta velocidad.
2º.- ¿Cuándo ha comenzado el problema y con qué frecuencia se da actualmente?
Puede ser que sea al pasar de un nivel educativo a otro, de un colegio a otro, de estar con un profesor y pasar a otra clase. Puede que aparezca según va teniendo más dificultades académicas, al juntarse con determinados compañeros....
3º.- ¿Cuáles son las causas del problema? ¿A qué lo atribuye el propio sujeto?
Saber la raíz del problema no siempre nos resulta fácil, trataremos de indagar en ello para clarificarnos. Bastante información nos puede aportar el que sepamos a que atribuye nuestro hijo el bajo rendimiento, tiene este aspecto tanto más valor, cuanto más maduro es el chaval, porque ahí nos está dando pistas de por donde pueden ir las dificultades.
4º.- ¿Qué hemos hecho hasta el momento para resolver las dificultades y qué resultado nos han dado esas estrategias?
Para afrontar un problema hay muy diversas estrategias que hay que valorar la idoneidad que tienen para tal fin.

Habrá que desechar las que no han dado el resultado apetecido y buscar otras nuevas. Vamos a ver las dificultades más frecuentes en los estudios y que podemos hacer con ellas:

1ª.- No estudiar o hacer como que se estudia
Se caracterizan por lo siguiente:
· Pueden estar ante el libro bastante tiempo, pero sólo eso “estar” puesto que la cabeza la pueden tener en otro sitio bastante lejos.
· Tardan demasiado tiempo para realizar las tareas.
· Omiten un tiempo de trabajo, de estudio para realizar las tareas pendientes.
· Se meten en su cuarto dos horas o el tiempo que sea y todo el mundo está convencido de que el niño está estudiando, pero estos chicos han podido pasarse la tarde entera haciendo un dibujo u oyendo los walkman.

Estrategias de intervención:
Este tipo de chavales tienen un déficit de hábitos importante. Los hábitos son recursos importantes para educar. Se adquieren por repetición de actos. La ventaja que tienen es que facilitan a la persona la realización de tareas que pueden ser costosas, como sucede con el estudio en los hijos.
Dedicar todos los días un tiempo al estudio, a la realización de las tareas. Empezar desde poco para ir subiendo según se vaya afianzando. Puede ser como tiempo orientativo, para un niño de Primaria en torno a media hora. Para uno de Secundaria alrededor de una hora.Más vale poco tiempo y aprovechado que mucho y disperso.Al ponerse a estudiar o trabajar darse un tiempo para cada una de las tareas que va a realizar y exigirse para tratar de hacerlo en el tiempo que se ha dado.Hacerse un horario en el que haya tiempo para todo. Poner el estudio en los primeros momentos que se está más descansado.

2ª.- Estudiar los últimos días
Se caracterizan por lo siguiente:
· Estudian pero los últimos días, las últimas horas...
· Se acuestan tarde, se levantan temprano en el último momento, van a “revienta calderas” por el esfuerzo que hacen al final.
· Los padres pueden tener una percepción de que su hijo estudia y se ha esforzado bastante.
Estrategias de intervención:
Una de las variables que más tiene que ver con el éxito académico, es que el alumno tenga un plan de trabajo diario, así aparece en estudios experimentales. Cuando se deja para el final es imposible asimilar toda la materia, es como querernos comer en un día lo que no hemos comido en diez, por ejemplo.
Tener un horario diario.Dedicar todos los días un tiempo a los repasos. Cada día de la semana a una materia, por ejemplo una hora, así se va estudiando lo que ya se ha visto y que entrará para el próximo examen.Que sea consciente que la estrategia de dejarlo todo para el final sirve cuando estamos en escalones inferiores en los estudios, pero al ir avanzando es imposible porque la materia a estudiar nos desbordará.

3ª.- Confundir "lo entiendo" con "ya me lo sé"
Se caracterizan por:
· Confunden el "lo entiendo" con "ya me lo sé". Leen una lección y como la entienden, ya creen que la saben y dejan de estudiar.
· Desconocen que el proceso de aprendizaje implica en un primer momento entender lo que se quiere asimilar y después tiene que haber un momento de fijación en la memoria, que se realiza a través de la repetición de los contenidos.
· Referido a las disciplinas que precisan la realización de ejercicios y prácticas, los chavales que presentan esta dificultad son aquellos alumnos que fallan en las operaciones aunque sepan como se pueden hacer los ejercicios.
Estrategias de intervención:
Se impone una tarea de clarificación al alumno para que entienda los distintos momentos que tiene el proceso de aprendizaje: comprender los mensajes, elaborar un resumen-esquemático y fijarlos en la memoria. Estos pasos se descubren tras una breve experiencia en los estudios, pero puede ocurrir en los inicios de la vida académica que omitan alguno de los pasos comentados.
Hacer un seguimiento durante algún tiempo para comprobar que se ha entendido los pasos a seguir para estudiar un tema.Que se den cuenta que tareas más difíciles conllevan más esfuerzo: repetición que lo que es más sencillo.Preguntarles los padres lo que dicen que han estudiado para comprobar los resultados.

4ª.- Dificultades de concentración
Se caracteriza por:
· Les cuesta mucho concentrarse, les cuesta ponerse a estudiar: desde que se sientan hasta que empiezan a estudiar pasa más de media hora. Están muy "a medio gas" y se les va fácilmente la imaginación.
· Cualquier cosa que acontece a su alrededor atrae la atención y pierden el tiempo.
· Su rendimiento neto es escaso, si se entiende por tal el tiempo en general que se dedica a una actividad menos el tiempo perdido por desconcentración.
Estrategias de intervención:
Si la concentración es la capacidad de dirigir todas las capacidades del conocimiento a la realización de una tarea, se ve que nos encontramos ante una de las habilidades fundamentales en el proceso del conocimiento. Se podría decir que si no hay un mínimo de concentración es prácticamente imposible el aprender algo, por tanto, la mejora de la concentración conlleva la mejora de la capacidad de aprender. Como todas las capacidades, el desarrollo de la concentración es consecuencia de la ejercitación de la misma, por ello es frecuente que quien más dificultades tiene en la concentración es quien menos trayectoria de estudio tiene en su vida y al contrario.
La eliminación de los estímulos irrelevantes que puedan captar la atención de quien estudia: revistas, fotografías, prendas...
La eliminación de estímulos a los que pueda prestar atención de tipo sonoro, p.e. la radio o visual, p.e. la televisión.
Darse un tiempo para la realización de cada tarea o actividad y exigirse para tratar de realizarla en el tiempo previsto. No es conveniente enfrentarse a una tarea con tiempo ilimitado para realizarla.
Hay que empezar a estudiar a una hora fija para conseguir un buen rendimiento cerebral. Si una persona se acostumbra a hacer el esfuerzo de concentrarse todos los días a la misma hora, al cabo de unos días la cabeza se concentra con más facilidad a esa hora.
Como la concentración supone un “calentamiento mental” puede ser conveniente que antes de ponernos a estudiar dediquemos varios minutos –no más de cinco- a tachar letras que nos hemos propuesto en una hoja de periódico, p.e. las “a” que encontremos o las “o”, para después a continuación pasar a la actividad que tengamos prevista.

En la misma línea que el punto anterior podemos trabajar mentalmente series de números y letras combinándolas, p.e. sea la serie 1 2 3 4 A . Se trata de ir corriendo la letra A hasta la izquierda, así :
1 2 3 A 4 / 1 2 A 3 4 / 1 A 2 3 4 / A 1 2 3 4. Estas series se pueden complicar interviniendo más letras o números.

Tener claras las metas. No cabe duda que cuando algo queremos de verdad y lo proponemos como meta a conseguir, movilizamos todos los recursos que tenemos para tratar de alcanzar esa meta. En la medida que tengamos más claras nuestras metas en el estudio, más concentración tendremos para conseguirla.
Intercalar descansos. El proceso de atención tiene una curva de manera que cuando se lleva un tiempo decae. Por ello, es conveniente intercalar descansos para recuperar la concentración. Esos tiempos de descanso pueden ser por cada hora u hora y media de estudio, unos minutos de descanso –entre cinco y diez- .
Para sujetar la imaginación lo que podemos hacer es utilizarla en el estudio: en vez de hacer el esfuerzo de cambiar de pensamientos y empezar de nuevo cada vez que se nos va, hay que poner la imaginación en cada tema de estudio. Si está con volcanes, que se imagine cómo son, la lava que echan, etc. Eso ayuda también a que se grabe mejor las lecciones.

5ª.- Dificultades en la lectura
La lectura y su comprensión constituyen las herramientas de trabajo de nuestro intelecto. Las dificultades que tengan nuestros hijos en la lectura de inmediato se trasladarán en el aprendizaje.Las dificultades en la lectura se caracterizan por:
· No tener la suficiente velocidad lectora y comprensión de los textos que se leen. Tener que volver a leer algo para enterarse del texto.
· Tener una pobreza de vocabulario significativa que se nota en las dificultades que se tienen para saber el significado de palabras de uso bastante habitual.
· Tener dificultades en la expresión escrita para realizar textos con estructuras correctas y claras.
· Tener tendencia a postergar las tareas. Se siente un rechazo a la lectura como medio de entretenimiento.
Si hay un problema más serio de fondo como puede ser la dislexia habrá que acudir al especialista para su solución, pues no basta con estudiar más.
Estrategias de intervención:
La habilidad lectora como cualquier otra habilidad se desarrolla con el entrenamiento, es por ello que la primera tarea a realizar es el ejercicio. Todos los días dedicar un tiempo a leer en voz alta para adquirir una entonación correcta que ayuda a la comprensión. Volver a repetir la lectura del mismo texto tratando de reducir el tiempo que se tarda en leerlo sin que afecte a la correcta entonación.
Hacerse preguntas sobre un texto leído acerca de las ideas más importantes que hay en el mismo.Corrigiéndole los defectos de lectura ayudándole a hacerse un cuadernito de vocabulario. Con ese pequeño diccionario personal tendrá que hacer ejercicios con las palabras desconocidas.

6ª.- Lagunas en las materias. Falta base
Se caracteriza por:
Tener dificultades en las materias en que sus contenidos tienen una gran conexión entre unas partes y otras, p. e. las matemáticas. Es como una escalera con bastantes peldaños entre los que se da una continuidad. De igual manera que si en una escalera falta un escalón, no impide su utilización, pero cuando son varios seguidos se hace imposible transitar por ella, así en una materia que falte un escalón –conocimientos de unos contenidos previos- se puede superar con atención especial. Pero cuando faltan varios escalones –es decir, áreas importantes para proseguir estudios posteriores- es muy difícil avanzar en el estudio adecuadamente.
No tener asimiladas unas estructuras básicas de los contenidos de las diversas áreas, como consecuencia de un estudio para salir del paso en cursos anteriores.
Estrategias de intervención:
Dedicación de un tiempo especial a tratar de remediar esa laguna. Puede ser a través de un hermano mayor, los padres o un profesor particular. Se entiende que esta ayuda es complementaria a la marcha de las clases y por tanto, supeditada a éstas.
Potenciar las técnicas de estudio, no tener las suficientes habilidades para estudiar suele dejar lagunas en las materias que se han estudiado.

7ª.- Ansiedad ante los exámenes
Se caracteriza por:
· Miedo a suspender o por tener un exceso de responsabilidad que les lleva a angustiarse. Suelen ser buenos estudiantes. Comienzan a estudiar y como salen con el gran miedo a suspender, se angustian. Quizá tras un año de malas experiencias, de un fracaso, de haber suspendido muchas... pierden la confianza en sí mismos y se sienten agobiados.
· Tener en los días previos y/o en la realización de los exámenes un nivel de ansiedad o nerviosismo claramente por encima de lo normal. Hay que decir que los exámenes son situaciones generadoras de ansiedad para todos, pero hay una parte del alumnado que responde de manera sobredimensionada en este aspecto, teniendo un efecto negativo para el rendimiento en los exámenes.
· La persona tiene pensamientos negativos y catastrofistas sobre los resultados que va a obtener. Anticipa que suspenderá, que no rinde, que se vendrá abajo....
· Tener una activación de algunos sistemas fisiológicos de la persona, así en el sistema digestivo se suele tener sensación de nudo en el estómago, duermen mal, le sudan las manos, dificultades en poder desayunar porque se puede vomitar.....Aparece tensión muscular en algunos miembros como brazos, espalda o piernas. Pueden darse también palpitaciones.
· Presentar movimientos o acciones automáticas que no puede controlar como comerse las uñas, necesidad de mover la pierna, dar toquecitos con el bolígrafo en la mesa...
Estrategias de intervención:
Es muy conveniente que se le explique de manera didáctica qué es lo que le está pasando y que sepa que tiene remedio lo que tanto le está afectando.
Explicarle que la ansiedad se manifiesta en tres niveles de respuesta. El primero es a través de los pensamientos negativos que tiene. El segundo a través de los sistemas fisiológicos de la persona: sudoración, palpitaciones, nudo en el estómago, y el tercer nivel se manifiesta a través de la necesidad de movimientos que tiene, que le puede llevar hasta el abandono del examen.
Intervenir en los tres niveles anteriores con distintas estrategias. Respecto de los pensamientos, cortando los negativos y catastrofistas, centrando la atención en lo que tengo que hacer aquí y ahora, no compararme con los demás en cuanto a lo que tienen hecho del examen, etc. Respecto del segundo nivel fisiológico, enseñando a nuestros hijos a relajarse. Es conveniente que practiquen algún deporte, pues tiene un efecto relajador. En el tercer nivel conviene que nunca abandonen el examen por mal que se puedan encontrar haciéndolo.

Todas estas estrategias requieren un entrenamiento y por tanto, tiempo y perseverancia por delante para que se puedan notar los resultados


Extraído de http://www.isftic.mepsyd.es/
Donde encontrarán mucho material de utilidad

martes, 2 de diciembre de 2008

Formas para favorecer y desarrollar la memoria…, y así garantizar el éxito académico

Por Francisco Javier Rodríguez Laguía
En el artículo “La memoria en el niño” hacemos un repaso de lo que entendemos por memoria, cómo influye en el razonamiento y el aprendizaje humano, qué tipos hay, estrategias principales para almacenar la información y un sinfín de apartados que van desde los procesos que intervienen en la memoria hasta las estrategias o mecanismos que utilizamos para favorecer la recuperación.
En este nuevo artículo pretendemos profundizar en las tareas que desde casa podemos aplicar y tener en cuenta para facilitar y, si cabe, desarrollar una mejor capacidad mnemotécnica que redundará en una mejor capacidad de aprendizaje y por tanto aseguraremos el, a veces, tan ansiado éxito en los estudios.

Recordemos que la memoria es la facultad o capacidad que poseemos los seres humanos mediante la cual podemos almacenar y retener los conocimientos que aprendemos, utilizando los procedimientos necesarios para ello como pueden ser el establecimiento de relaciones entre los conocimientos que ya tenemos y los nuevos que intentamos aprender, para así poder recordarlos y hacer uso de ellos cuando necesitemos en otras situaciones diferentes.

La recuperación y/o recuerdo de lo estudiado/aprendido es un proceso dentro del aprendizaje en estrecha relación con la previa memorización de los contenidos a aprender.

A no ser que la información a estudiar esté integrada por listas de palabras, datos, fechas, nombres..., difíciles de memorizar y recordar y se necesite del uso de recursos mnemotécnicos, la memorización, para que el recuerdo posterior pueda producirse de modo eficaz, ha de hacerse de una manera significativa, es decir, estableciendo criterios concretos para memorizar y recordar mejor, intentando relacionar el contenido nuevo con lo que ya sabemos, formando relaciones lógicas o causales en el material a aprender... Gracias a estos procedimientos para retener y memorizar la información, la recuperación del contenido aprendido será más fácil de realizar, recordando también por ello mayor cantidad de contenidos.

La capacidad de memorizar puede DESARROLLARSE y por lo tanto aumentar de manera positiva teniendo en cuenta CUATRO ASPECTOS: la intensidad, repetición, asociación y descanso.

a) Intensidad: la memoria precisa de dos condiciones: concentración y utilización de varios sentidos, especialmente vista y oído. La concentración es la consecuencia de una atención intensa. No se puede aprender si no se está atento. Para conseguir ambos aspectos es necesario:
▪ La actitud positiva ante el profesor y la asignatura.▪ Una fuerte motivación (gusto y voluntad por el estudio).▪ Una buena comprensión de lo estudiado.▪ La ayuda de medios auxiliares que facilitan la comprensión: uso del diccionario, gráficos, esquemas.▪ La actividad en el estudio.

b) Repetición: lo que se repite se graba con más fuerza. Conviene estudiar repitiendo lo que se quiere aprender, dejarlo reposar, y, pasadas unas horas, realizar un nuevo repaso. Es muy útil el repaso antes de dormir y por la mañana. Con tres repasos en horas distintas se recuerda mejor que con diez repasos seguidos.

c) Asociación: el aprendizaje se refuerza cuando la idea, el texto, se asocian al mayor número de imágenes y emociones posibles. Para lograrlo es preciso:
▪ Hacer que intervengan el mayor número de sentidos al estudiar: escribir, dibujar gráficos, consultar libros, mirar mapas, hacer esquemas.▪ Recordar siempre las ideas por asociaciones lógicas: la mejor garantía del recuerdo es aprender la estructura lógica del texto. Hay que preguntar al texto: ¿quién?, ¿por qué?, ¿cuándo?, ¿cómo?, ¿dónde? respecto de las ideas del mismo.▪ Asociar siempre las ideas a algún contexto que sea familiar: a otros contenidos ya dominados, a otros recuerdos personales, a lecturas, etc.

d) Descanso: Para recordar hay que descansar. El estudio prolongado fatiga. Es conveniente hacer descansos de 5 o 10 minutos cada 45 0 50 minutos de estudio o simplemente cada vez que cambiamos de materia de estudio.
Los RECURSOS MNEMOTÉCNICOS que desde casa podemos potenciar son, como la expresión bien indica, recursos o técnicas para hacer más fácil el aprendizaje de determinados contenidos, que de otra manera resultan más complicados de aprender. Los contenidos que pueden resultar más difíciles de memorizar son los siguientes:
▪ Acumulación de datos.▪ Acumulación de fechas.▪ Listas de conceptos o nombres.▪ Listas que se prestan a confusión, etc.

Los procedimientos más frecuentes son los que a continuación se detallan:
a) Para retener una serie de datos, resulta muy efectivo formar una frase coherente o una pequeña historia con ellos.
b) En una lista de palabras que hay que retener, se puede formar una frase con las sílabas o letras iniciales de la serie.
c) Es posible aplicar la serie a una música conocida.
d) Se pueden hacer versos con los datos que es preciso retener.
e) Es un buen recurso sustituir las ideas por gráficos e ilustraciones que las representen.
f) Resulta eficaz asociar mentalmente la imagen de la idea con la imagen de un objeto o lugar conocido y familiar, de forma que el recuerdo de esta imagen despierte el de la idea.

Otros recursos mnemotécnicos utilizados para la memorización son los siguientes:
a) Técnica de la visualización.
La visualización consiste en ver o imaginar las palabras que vamos a memorizar. Para ello, podemos utilizar los cinco sentidos:
▪ Ver la imagen.▪ Oír sus sonidos.▪ Percibir su dureza, suavidad y temperatura.▪ Su olor, sea agradable o no.
b) Técnica de la asociación de imágenes
Esta técnica consiste en crear dos imágenes mentales, una por cada palabra, y relacionarlas entre sí. (Esta técnica es empleada para memorizar parejas de palabras o conceptos).
c) Técnica de la cadena de imágenes
La técnica de la cadena de imágenes es prácticamente similar a la de la asociación. El objetivo, por tanto, es transformar los conceptos o palabras en imágenes. De lo que se trata es de relacionar en serie todos los conceptos que tengamos que memorizar. El procedimiento consiste en asociar la imagen de la primera palabra con la segunda, la segunda con la tercera, la tercera con la cuarta y así sucesivamente, hasta llegar a la última.
d) Técnica de la historieta.
La técnica de la historieta consiste en integrar los elementos conceptos o palabras que se van a intentar memorizar y retener, formando con ellos una imaginativa historia. Con esta técnica, al igual que en la de la cadena de imágenes, la evocación o recuerdo de un concepto lleva al siguiente, y por ello es muy importante añadirle a las imágenes acción y emoción.
e) Técnica de los lugares (método “loci”)
Esta es una de las técnicas memorísticas más antiguas que se conocen. Consiste en asociar la imagen del concepto o palabra que se quiere memorizar con la imagen de un recorrido o lugar que ha de ser lo más familiar posible para nosotros.

Para terminar, podemos apuntar algunas sugerencias para los estudiantes que en casa debemos recordar colocando en el rincón de estudio modo de DIEZ PRINCIPIOS DE LA MEMORIA: A saber:
1.- Pon atención mientras estudias.
2.- Consigue información veraz y correcta a la primera. Las ideas falsas y malentendidos pueden hacer que luego te confundas.
3.- Asegúrate de que comprendes la totalidad de los materiales. Una prueba interesante es intentar explicar los contenidos a alguien que no lo entienda.
4.- Trata de ver la importancia de lo que aprendes. Observa que lo que aprendes es parte de un todo más grande.
5.- Involucra a tu ego, si es posible. Relaciona las tareas contigo mismo. ¿Te gusta el material que te proporciona el profesor? ¿Es importante para tu valoración personal aprender los contenidos?
6.- Asocia el material nuevo con material que ya conozcas. (Aunque parezca que lo que aprendes no tiene que ver nada con lo anterior, tal vez tengas que necesitarlo más tarde).
7.- Organiza el material de manera que lo puedas archivar adecuadamente en tu memoria. Si lo has organizado cuidadosamente, tal vez cuando solo recuerdes una parte, podrás deducir el resto del contenido.
8.- Si hay un procedimiento para hacer algo, divide y agrupa el procedimiento. La información se captura mejor como trozos pequeños.
9.- Refuerza lo que has aprendido mediante la repetición y el uso. No recordarás algo que no usas.
10.- Recita con frecuencia. En un estudio masivo del Dr. A.I. Gates, los estudiantes se dividieron en diferentes grupos. Un grupo usó el 100% de su tiempo en leer un artículo una y otra vez, mientras que el otro grupo usó el 80% de su tiempo en leer y el 20% en recitar el mismo artículo. Otros grupos leyeron y recitaron en proporciones diferentes. El grupo final usó sólo el 20% del tiempo en leer y el 80% en recitar, y este grupo consiguió claramente la puntuación más alta.

Extraído de http://www.isftic.mepsyd.es/padres/apoyo_al_aprendizaje/desarrollo_memoria/

domingo, 30 de noviembre de 2008

Un programa de aprendizaje de la lectura

En este artículo se pretende explicar básicamente la política que la Administración educativa está llevando a cabo en relación con la lectura. Es necesario que las familias sigan esforzándose en colaborar con el ámbito educativo para que los niños adquieran un correcto nivel y ritmo lector que les facilite un rendimiento adecuado a sus posibilidades. Es por ello que este artículo se propone como OBJETIVO explicar cuáles son las líneas básicas de la enseñanza de la lectura, los objetivos que se derivan de las grandes finalidades, los principios en que se fundamenta esa enseñanza, las experiencias lectoras que se utilizan, así como las características propias de todo programa lector.Hoy día, la Administración educativa está haciendo un esfuerzo importante para realzar el prestigio que la lectura debe tener en la escuela y para toda persona. El FOMENTO DE LA LECTURA se plasma en los distintos Reales Decretos de Enseñanzas Comunes para las distintas etapas que componen el nuevo Sistema Educativo establecido por la conocida Ley de Calidad. En estos Reales Decretos, la comprensión lectora y la capacidad de expresarse correctamente serán desarrolladas en todas las áreas del currículo. También se ordena que las administraciones educativas promoverán las medidas necesarias para que en las distintas áreas se desarrollen actividades que estimulen el interés y el hábito de la lectura y de la expresión oral.

La importancia de la lectura en la formación de los estudiantes y en el desarrollo cultural, llevó al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte a iniciar un Plan de Fomento de la Lectura que en su primera fase, se extiende de 2001 a 2004. Este Plan supone una primera respuesta a la necesidad de abordar acciones institucionales de fomento de la lectura desde diversos campos con el fin de, por una parte, consolidar este hábito en el ámbito educativo y, por otra, difundirlo entre sectores más amplios de la sociedad.

El objetivo básico del Plan es potenciar los hábitos de lectura, especialmente entre la población infantil y juvenil. Sus elementos principales son la mejora de la Red de Bibliotecas públicas y escolares; el fortalecimiento de las campañas de comunicación, promoción y dinamización de la lectura; la colaboración con las actividades del sector del libro, fundaciones y otras instituciones en relación con la promoción de la lectura, y el carácter abierto a la incorporación de nuevas iniciativas y a la colaboración con otras instituciones públicas y privadas, y con los medios de comunicación.Entre las acciones contempladas en el Plan figuran varias que el Ministerio realiza en colaboración con otras administraciones e instituciones, como el programa de Bibliotecas Públicas del Estado, de titularidad estatal y gestión autonómica, y el programa de animación a la lectora que se desarrolla con la Federación Española de Municipios y Provincias.En cuanto al desarrollo del plan de fomento de la lectura hay que decir básicamente que se compone de cinco líneas de actuación:a) Instrumentos de análisisb) Bibliotecas Escolares y otros programas en el área educativa.c) Bibliotecas Públicas.d) Acciones de comunicación.e) Actividades de animación a la lectura.

Una vez vista la política que la Administración educativa sigue en relación con el fomento de la lectura, debemos centrarnos en cómo es un programa de aprendizaje lector. Actualmente se aplica la idea de que la enseñanza de la lectura debe ser más amplia que en el pasado para satisfacer las exigencias cada vez mayores del mundo desarrollado.

Un programa de lectura no se limita a desarrollar en los niños las técnicas básicas y destrezas interpretativas de unos signos escritos; no se limita a desarrollar la capacidad para agrupar palabras en unidades de pensamiento; no puede limitarse a desarrollar hábitos y métodos de estudio tales como lectura de mapas, interpretación de gráficas, cartas, etc.

Además de lo anterior, la instrucción lectora en nuestro Sistema Educativo se propone como grandes FINALIDADES DE LA LECTURA las siguientes:
1. Desarrollar la actitud que estimule al lector a buscar información y referencias, ampliar sus intereses y cultivar el gusto lector que permita al sujeto elegir sus libros con acierto;
2. Desarrollar la independencia del lector fomentando la confianza en sus propios recursos, capacitándole para iniciar por su cuenta actividades lectoras y facilitándole la tarea de adaptarse al tipo de lectura adecuado para diversos fines;
3. Desarrollar la capacidad crítica del lector;
4. Desarrollar la aptitud para establecer relaciones entre lo leído y los problemas que pretende resolver;
5. Desarrollar la capacidad de síntesis del individuo;
6. Desarrollar la capacidad para distinguir los hechos de las opiniones del autor, la propaganda y los prejuicios de la realidad;
7. Desarrollar la aptitud para sacar conclusiones de lo leído;
8. Desarrollar la capacidad de goce lector y;
9. Desarrollar la aptitud de compartir libros y material interesante a través de la lectura oral interpretativa y la discusión sobre el contenido.

De estas grandes finalidades ha de surgir un programa de aprendizaje de la lectura. Los padres deben tener en cuenta que EL CRECIMIENTO EN LECTURA ES UN PROCESO EVOLUTIVO Y CONTINUO en una doble dirección:

1. El alumno aumenta progresivamente su capacidad para leer materiales cada vez más complejos, lo que requiere la ampliación sucesiva de sus conocimientos y de su capacidad para organizarlos, en orden a una más perfecta asimilación de los nuevos conceptos que la lectura le ofrece.
2. el lector aumenta también progresivamente su capacidad para leer material cada vez más específico en contenido, lo que exige un incremento de vocabulario especial de cada materia, una mayor capacidad para adaptar las técnicas lectoras a las exigencias del texto y la comprensión de materiales cada vez más diferenciados.

En numerosas ocasiones los padres han consultado una programación sobre cómo se enseña a leer o los primeros pasos en la lectura de los niños. O bien han preguntado a los maestros cómo pueden ellos, en casa, ayudar o colaborar para favorecer el aprendizaje de la lectura en los niños. Es interesante saber cuáles son los objetivos que los docentes se plantean en cualquier programa lector.

Por eso, las grandes finalidades citadas anteriormente se materializan dentro del programa de aprendizaje de la lectura en unos OBJETIVOS que podemos enumerar de la siguiente manera:
HABITOS Y ACTITUDES LECTORAS: valoración de la lectura como un medio de comunicación; preocupación por los libros; curiosidad intelectual y consideración de la lectura como un medio de satisfacer esta curiosidad; autoexigencia de comprender lo leído; hábito de prestar atención a las palabras y a su significado, hábito de iniciar actividades lectoras; confianza en sí mismo y en los propios recursos.RECONOCMIENTO DE PALABRAS: adquisición de un extenso vocabulario visual; desarrollo de la capacidad para reconocer las distintas variables de las palabras conocidas; desarrollo de las aptitudes para reconocer palabras nuevas.EFICIENCIA EN LA UTILIZACIÓN DEL MATERIAL IMPRESO: desarrollo de aptitudes y destrezas para localizar el material de lectura; utilización eficiente de libros y material de referencia; desarrollo de técnicas para la ordenación del material leído; interpretación de mapas, gráficos, índices, tablas y otros medios auxiliares.
COMPRENSIÓN LECTORA: desarrollo de los aspectos básicos de la comprensión; desarrollo de los distintos tipos de comprensión.

ADAPTACIÓN A LAS EXIGENCIAS LECTORAS DE LAS DIVERSAS ASIGNATURAS: adaptación de la velocidad lectora a las exigencias del texto; selección de motivos adecuados al contenido de cada asignatura; eficacia para la lectura de textos de contenido discontinuo, como los libros de geografía; eficacia para la lectura de textos de contenidos acumulativo, como los libros de ciencias; eficacia para la lectura de texto cuyo contenido tiende a ejercer influencia sobre el sujeto, como los libros de conocimientos sociales.AMPLIACIÓN DE LOS INTERESES LECTORES Y CULTIVO DEL BUEN GUSTO: fomentar el interés por diversas facetas de la experiencia humana; despertar el deseo de compartir las experiencias, ideas y conocimientos de los autores; cultivar un gusto lector exigente.DESTREZA EN LA LECTURA INTERPRETATIVA ORAL: expresar una idea; participa de una experiencia; interpretar a un autor.Pero también debemos saber que todo programa de enseñanza de la lectura tiene que incluir cuatro tipos fundamentales de EXPERIENCIAS LECTORAS, a saber:
1. Programa básico: las destinadas a enseñar al niño cómo leer.
2. Actividades diseñadas para que el escolar aplique sus conocimientos lectores a las diferentes materias del programa.
3. Programa de lecturas dirigidas o literatura para niños: experiencias concebidas con finalidad recreativa y del perfeccionamiento personal.
4. Programa correctivo: experiencias destinadas a reeducar a los niños que presentan pequeñas dificultades de aprendizaje.

Estas experiencias nos ayudarán a conseguir los objetivos propuestos en el programa de aprendizaje lector. Los padres han de conocer los fundamentos en que se basa dicho programa para así poder colaborar de forma coordinada siguiendo las orientaciones de los docentes. Estas sugerencias de trabajo o de refuerzo que las maestras y maestros transmiten a las familias están basadas en las siguientes CARACTERÍSTICAS que todo programa de aprendizaje de la lectura posee:
1. El desarrollo lector se asemeja más a un proceso continuo que a un avance a través de etapas sucesivas y relativamente independientes entre sí.
2. El programa de lectura es ordenado, consecutivo y sistemático.
3. El proceso lector es significativo e intencional. El aprendizaje por “ensayo y error” u ocasional resulta ineficaz para la lectura.
4. El programa de lectura no se limita a señalar lo que el niño debe leer en cada materia de enseñanza, sino que determina también cómo leerlo.
5. El programa de lectura prevé la preparación discente para cada uno de los niveles instructivos.
6. Los libros de lectura deben ser interesantes, atractivos y adecuados al nivel de madurez del niño.
7. La dificultad de los materiales debe ser proporcional a la capacidad lectora del individuo. Ya sabemos que los libros de lectura infantiles nos orientan sobre la edad infantil más recomendada.
8. En la escuela y en casa debe haber una atmósfera amistosa, intelectualmente estimulante y favorecedora de la creatividad.
9. El programa está integrado por unidades ajustadas a los principios básicos de la enseñanza de la lectura.
10.El programa de lectura incluye unidades didácticas variadas. La diversidad es necesaria porque los objetivos lectores son variados.
11. La enseñanza de la lectura debe ajustarse al ritmo de desarrollo individual.
12. La lectura oral es más un objetivo que un método de enseñanza.
13. El aprendizaje debe realizarse en condiciones favorables. Se consiguen mejores resultados con aquel niño que sabe que utiliza la lectura como herramienta de aprendizaje que el que lee con ansiedad o miedo al fracaso.
14. Amplitud del programa lector. En el aprendizaje de la destreza lectora se incluyen los distintos tipos de experiencias que hemos comentado anteriormente.

Mientras tanto y para finalizar, una vez que conocemos un poco más el esfuerzo de la Administración educativa en el fomento de la lectura y la esencia de un programa de aprendizaje lector nos queda sugerir que se lea en casa y una de las formas más atractivas e interesantes es la LECTURA EN VOZ ALTA. La lectura en voz alta es una práctica esencial. Tanto el leer mientras otros escuchan como escuchar lo que otro lee, produce en el niño un extraordinario placer. Quizá el escuchar la lectura de un cuento sea el modo más adecuado de implicar e interesar al niño en la lectura y ayudarle a adquirir un rico y extenso vocabulario, antes incluso de que pueda leer por sí mismo.

Pero, sobre todo, cuando ya vaya adquiriendo cierta soltura, la práctica diaria de la lectura en voz alta contribuirá, en el incipiente lector, a mejorar además su escritura y su capacidad de expresión oral.

Otra ventaja de la lectura en voz alta es que, al ser una experiencia compartida, aumenta el interés de los niños por participar y les entrena en las destrezas de escuchar, prestar atención y hacer una síntesis mental de lo leído o escuchado. La lectura en voz alta debe convertirse en práctica habitual de todos los miembros de la familia.

Es muy importante que el niño sepa que su padre, su madre y cada uno de sus hermanos siempre tienen un libro en la mesita de noche y que cuando terminan uno empiezan otro, y otro... ¡Que vivan el espíritu y el ansia de leer desde los primeros años! El entorno cultural es determinante siempre para el futuro intelectual de cualquier persona; no lo olvidemos los padres.

Del programa español de lectura
Extraído de http://www.isftic.mepsyd.es/w3/recursos2/e_padres/html/lectura.htm

sábado, 29 de noviembre de 2008

¿Para aprender hay que esforzarse?

En el artículo titulado “El valor del esfuerzo en la formación de la persona” se analiza qué se entiende por esfuerzo, cuál es la importancia que el Sistema Educativo da al esfuerzo, la relación del esfuerzo como valor de la persona con otros valores como la disciplina, la obediencia, el trabajo bien hecho, etc.En el presente artículo queremos reflexionar sobre las posibilidades que existen de fomentar el valor del esfuerzo en el niño, la importancia que tiene el esfuerzo de la persona para un mejor aprendizaje, veremos cómo sí es posible que su hijo aprenda a esforzarse y enumeraremos (además de las ya citadas en el artículo citado) unas pautas concretas que usted, padre/madre, puede poner en práctica para ayudar a su hij@ a esforzarse.

Por ESFUERZO entendemos la “acción enérgica del cuerpo o del espíritu para conseguir algo”. También “empleo de elementos costosos en la consecución de algún fin” (Diccionario Espasa Calpe, 2001).

Algunos autores afirman que existe aprendizaje sin esfuerzo. Parte de verdad tienen porque hay que recordar que buena parte de las competencias funcionales que el individuo adquiere (la comunicación, la capacidad de andar, etc) se aprenden con muy poco esfuerzo.

Si consideramos la segunda acepción de la definición de esfuerzo que hemos citado, el esfuerzo supone poner en juego “elementos costosos” ante una tarea, planificar los pasos que deberán realizarse, anticipar sus consecuencias, pensar en indicadores de progreso, supervisar la actividad mientras se realiza, revisar los resultados intermedios, introducir las correcciones necesarias, buscar alternativas de solución a un incidente no previsto, evaluar la adecuación del proceso seguido y la pertinencia del producto obtenido, aprender de los errores cometidos para próximas tareas, y esto sustentado sobre mecanismos de automotivación que la persona debe crear como alimentar el propio interés, controlar la ansiedad, reducir los sentimientos de miedo a fracasar, persistir en el empeño, o pedir apoyo y ayuda cuando sea necesario.

Según lo anterior, el esfuerzo es también una cuestión de grado como sucede con la motivación. No hay una sola manera de esforzarse, sino muchas. El simple hecho de escuchar un momento a un adulto supone para muchos niños un esfuerzo enorme aunque no se impliquen en absoluto en la explicación. Debemos tener en cuenta que el esfuerzo en sí mismo no garantiza el aprendizaje. Sin esfuerzo es difícil que haya aprendizaje, pero a menudo el simple esfuerzo conduce únicamente al hastío o a aprendizajes de ínfima calidad.

EL ESFUERZO SE APRENDE. Hay quien dice que todo aprendizaje implica un esfuerzo. Un factor determinante del éxito escolar en todas sus etapas es el desarrollo, cultivo y afianzamiento de la voluntad de aprender. Esta voluntad de aprender posee un doble sentido: por un lado, se trata de un querer saber (actitud de atención hacia el mundo, nosotros mismos, etc.).

Por otro, es también un querer poner los medios para saber: quiere decir, estar dispuesto a movilizar la mayor cantidad de recursos posible para conseguir el aprendizaje mediante el esfuerzo. Es preciso presentar el esfuerzo como un progreso sostenido a lo largo de un proceso de aprendizaje.

Es en el periodo de 3 a 5 años cuando se deben establecer las bases para que el individuo pueda ir interiorizando la necesidad de esforzarse como parte esencial de su responsabilidad en el proceso educativo.

Para el aprendizaje del esfuerzo contamos con una serie de principios que orientan la enseñanza de estrategias de autorregulación del esfuerzo. Estos principios son tres:

  • Las estrategias se deben centrar en la comprensión de la necesidad de esforzarse en determinadas circunstancias y de ajustar ese esfuerzo al objetivo y condiciones de la tarea en cuestión.
  • Las estrategias han de permitir al niño tomar conciencia del conjunto de decisiones y operaciones mentales que pueden facilitar el mantenimiento y regulación de su esfuerzo.
  • Las estrategias han de focalizar el trabajo en la gestión de los factores emocionales que acostumbran a acompañar a aquellas actividades que exigen un cierto nivel de esfuerzo como pueden ser la ansiedad, el desánimo, la impotencia, la incertidumbre, etc.

Teniendo en cuenta estos principios, desde el primer momento, el adulto debe poner en juego una serie de estrategias que se resumen en favorecer el interés y anclar en esa actitud las exigencias de un rendimiento cada vez mayor.


Los padres deben saber que en el Sistema Educativo se busca alcanzar la finalidad de la personalización del esfuerzo a través de los siguientes objetivos que también se han de buscar en el ámbito familiar:
1. Suscitar el interés de los chicos, diseñando una variedad de actividades motivadoras que promuevan o faciliten el esfuerzo y logren captar el interés del niño.

2. Ayudar a organizar la información y ofrecer las herramientas necesarias que posibiliten la adquisición de los conocimientos y refuercen la confianza en las propias capacidades.

3. Diseñar estrategias para superar las dificultades, disfrutar los logros y compartir unas y otras experiencias con los demás.

4. Mantener la continuidad en la exigencia.


Pero no en todos los ámbitos familiares se fomenta de igual manera el esfuerzo. Así nos encontramos distintas formas de actuar o PATRONES DE CONDUCTA FAMILIAR a la hora de inculcar en los niños este valor:
1. No querer traumatizar a los niños obligándoles a esforzarse. Creen que “bastante se han esforzado y se esfuerzan ya ellos".

2. Incoherencia al obligar a sus hijos a esforzarse en determinados ámbitos, generalmente el académico, y no mostrar la misma firmeza ante otras cuestiones como pueden ser asumir responsabilidades en cuanto a hábitos de autocuidado, compartir tareas de la casa, prescindir de algo en beneficio de los demás..., convirtiéndose en “asistentes” de sus hijos y colaboran con la ingenua creencia de que si les liberan de estas tareas van a tener más energías y tiempo para estudiar.

3. Transmitirles un doble mensaje contradictorio: uno de modo explícito que consiste en insistir en el valor del esfuerzo para alcanzar y mantener metas de tipo material o de estatus social y otro implícito por la realidad percibida por el niño de unos padres insatisfechos por una vida extremadamente competitiva, falta de tiempo, estrés, etc. que hace preguntarse a los hijos si merece la pena esforzarse para alcanzar ese resultado.

4. Creer que es mejor no intervenir directamente en la educación de sus hijos “que la vida ya les enseñará lo que deben hacer y lo que cuesta ganarse las cosas” o bien “que la naturaleza ya se encargará de hacer su trabajo e irlos madurando”.

5. Pensar que la motivación implica entretenimiento y que básicamente ha de venir la escuela. “Mi hijo no aprende porque la escuela, los profesores o el método empleado no son atractivos para él”.

6. Obstinarse en que sus hijos se esfuercen por alcanzar metas adecuadas desde el punto de vista paterno, sin tener en cuenta las capacidades, motivaciones o intereses del niño.7. Fijar la atención solamente en los comportamientos inadecuados y en las equivocaciones, potenciando, así, la inseguridad y la apatía.

8. Fomentar diferencias entre los roles de género, reforzando la elección de caminos distintos en función del sexo.


El problema con el que nos encontramos los adultos es que debemos enseñar a los niños a esforzarse, a comprender el valor y el sentido del esfuerzo, a esforzarse en la dirección adecuada. Para enseñar a esforzarse es imprescindible transmitir los BENEFICIOS DEL ESFUERZO. En primer lugar los conocimientos que producen una satisfacción íntima, ayudan a comprenderse a sí mismo y al mundo en el que nos ha tocado vivir.

Nos ayudan a encontrar respuesta a las muchas preguntas que nos surgen; conocer las propias limitaciones y tener el valor suficiente para seguir arrancándole a la vida los innumerables secretos que encierra. En segundo lugar, los productos del conocimiento ya que gracias a ellos, el hombre ha evolucionado y ha conseguido mejorar su calidad de vida. Por último, el desarrollo de la propia personalidad. Con el esfuerzo, el hombre consigue el máximo de sí mismo.


Extraído de http://www.isftic.mepsyd.es/w3/recursos2/e_padres/html/aprendi_esfuerzo.htm

sábado, 22 de noviembre de 2008

ALGUNAS HERRAMIENTAS QUE NOS AYUDARÁN EN EL ESTUDIO

CONSULTAR EL DICCIONARIO
Los diccionarios son libros que recogen y explican de forma ordenada las palabras de una lengua, de un tema particular, o de una materia determinada.
Es importante que oriente a sus hijos o hijas sobre como utilizar el diccionario cada vez que no se entienda el significado de una palabra:
Las palabras siguen un orden alfabético
Una palabra puede tener varios significados

SUBRAYAR
El subrayado sirve para resaltar una palabra, una frase o una idea dentro del texto. Para buscar estas ideas principales hay que hacer notar a nuestros hijos que la idea principal se suele repetir varias veces en el texto. y si la suprimimos del texto, este deja de tener sentido.
Solo se debe subrayar las palabras mas destacadas o aquellos fragmentos del texto que tengan sentido por si solos. También se pueden utilizar varios tipos de subrayado.

EL RESUMEN
Esta técnica consiste en entender el texto leído, tomando las ideas principales y plasmarlas en un texto mas resumido que debe de ser breve, con palabras propias, debe de ser un texto seguido y no un esquema, debe ser claro, exacto y estar bien escrito.

TOMAR APUNTES
Consiste en anotar las principales ideas que expone el profesor o profesora, unos buenos apuntes facilitan mucho el estudio.
Los apuntes ayudan a:
Atender y concentrarse
Seleccionar las ideas principales
Facilita la tarea de recordar
Ayuda a repasar y preparar los exámenes
Algunas normas para confeccionar unos buenos apuntes:
Anotar las ideas importantes
Anotar con nuestro propio vocabulario
Solo hay que apuntar literalmente las definiciones, los datos.
Escribir claro y esquemático
La letra debe ser legible
Escribir limpio y con grandes márgenes

Un consejo La mejor manera de aprender a tomar apuntes es tomarlos muchas veces, la práctica ayuda a mejorar.

ESQUEMAS
Un esquema es una recopilación de las principales ideas de un tema con representaciones gráficas y relaciones entre las ideas expuestas.
Los esquemas ayudan a destacar las ideas principales y las relaciones entre estas ideas. Para que los esquemas sean efectivos se deben escribir frases muy cortas o con alguna idea clave, se deben utilizar diferentes tipos, tamaños o colores de letras y debemos representar las relaciones entre las diferentes ideas, pueden ser:
Esquema de flechas o llaves
Esquema numérico
Organigrama

UN COMPAÑERO INSEPARABLE DEL ESTUDIANTE: LA AGENDA.
La agenda es indispensable si queremos organizar nuestro estudio y sacar partido a nuestro estudio.
La agenda nos ayudará a:
Recordar las tareas escolares
Distribuir las tareas en tiempos
Ayuda a distinguir lo importante de lo urgente
Nos ayuda a realizar el avance en cada tarea
Nos ayuda a organizar y priorizar tareas
Anotar las tareas en su página correspondiente

Un consejo Nunca olvides anotar los deberes en la agenda y utiliza siempre las mismas abreviaturas o señales.

LOS EXAMENES
El examen sigue siendo una pieza clave en la evaluación del alumno por el profesorado. Aunque las épocas de exámenes suponen un quebradero de cabeza para hijos y padres, aquí os mostramos algunas recomendaciones que pueden ayudar a superar mejor estas pruebas.
Hay que concienciar al alumno de que un examen no se prepara la tarde anterior al mismo, sino que se hace de forma continua a lo largo del curso. Si llegamos a esta convicción y planificamos el estudio unos días antes, lograremos reducir los nervios y la tensión anterior a la prueba. Además, la confianza en los conocimientos propios se adquiere poco a poco a lo largo de la evaluación y se mejoran con repasos frecuentes a lo largo del tiempo.

Una vez estés en el examen, intenta seguir estas recomendaciones:
Trata de pensar en otra cosa antes de entrar en el aula.
No empieces a escribir inmediatamente a que te lo den lee con atención el examen antes de comenzar a escribir.
Comienza por la pregunta o preguntas que te parezcan más fáciles.
Deja algún tiempo al final para releer los ejercicios y corregir si fuese necesario.
Vigila la presentación y la redacción, quizás no den puntos pero….. ¡si los quitan!

Un consejo ¡Cuida las faltas de ortografía, aunque el examen sea de matemáticas!



Extractado de http://www.tresw.net/aulamadrid/alumno/frames.asp donde pueden encontrarse más temas

domingo, 16 de noviembre de 2008

La necesidad de poner normas

Si mis padres no me ponen hora de llegada a casa por las noches, yo supongo que es porque no les importo”.
Con estas palabras, que sorprenden a muchos padres, se expresaba un chico de unos catorce años; en ellas podemos entrever que los hijos necesitan pautas y normas para sentirse seguros.

Muchos de los descubrimientos psicopedagógicos de los últimos años parecen que no terminan de imponerse en nuestras teorías educativas. Hemos incorporado una necesaria y adecuada tolerancia frente a las restricciones excesivas y asfixiantes en las que se educaba antes; pero hay otros prejuicios, esta vez de sentido contrario, es decir, de laxitud e indulgencia, cercanos a la dejadez, que por miedo, ideas equivocadas y mala comprensión del desarrollo psicológico de los niños, nos paralizan a la hora de ejercer la función de padres.¿Ha fallado la educación que conocemos? Se trataba de que los hijos no sufrieran los traumas que conlleva un exceso de represión. Se hace hincapié en la necesidad de mostrarse afectuoso, comunicativo e indulgente con las necesidades del niño y muy tolerante con su comportamiento.

Este planteamiento es muy favorable para facilitar el desarrollo sin ansiedades pero, en exceso, implica jóvenes sin motivación, con dificultad para decidir su futuro. Tanto emocional como económicamente se mantienen en un estado de dependencia. El fallo puede estar en que no aprendan a enfrentarse con la realidad, con las inevitables frustraciones de la vida. Parece que “a fuerza de” no negarles nada, no llegan a desarrollar “la fuerza para” conseguir las cosas por sí mismos. Esa fuerza es necesaria para conseguir el éxito en cualquier campo y no sólo en el aspecto escolar.

Los padres, actualmente, nos sentimos confusos y desorientados al tener que decidir entre seguir la propia intuición, los modelos en que fuimos educados y los ejemplos que se ven en otros padres y en los medios de comunicación. El resultado es un comportamiento contradictorio. Es difícil exigir a los hijos que cumplan la parte del trato implícito que supone la convivencia: “yo doy, tú das”. Hay muchos motivos, veamos algunos: Nos asusta defraudarlos No sabemos o no queremos decir “no” No queremos frustrarlos,... ”ya sufrirán cuando sean mayores” Nos preocupa ser considerados autoritarios No queremos que sufran lo que nosotros sufrimos Compensamos la falta de tiempo y dedicación con una actitud indulgente (y culpable) Tenemos miedo al conflicto y a sus malas caras Nos parece que actuamos con egoísmo si imponemos normas que nos faciliten la vida

Algunas ideas sobre el desarrollo: de la dependencia a la individuación
Dicho muy brevemente, el estudio de lo que se llama ‘relaciones de objeto’ ha puesto de manifiesto la importancia que en la primera infancia tiene una relación estrecha y consistente con la madre (o con la persona que habitualmente haga dicha función).

En esa época, cualquier separación, aunque sea breve, el niño la vive con ansiedad. Pero también se ha descubierto, en el campo de la ‘psicología del yo’, que tras esa primera etapa, el niño necesita separarse de su madre, para diferenciar sus propios deseos y necesidades de los de ella, para ir tomando conciencia de sí mismo y de su individualidad.

La madre debe dejarlo no sólo separase tanto como sea posible, según su edad, sino que debería presentarse a sí misma como sujeto de necesidades “egoístas”, con una vida propia, e ir alejándose de esa imagen que tiene el niño de su madre como una extensión de él que sólo existe para satisfacer sus necesidades. Lo que se ha llamado un ambiente familiar suficientemente bueno, es aquel que reacciona con cariño a la vez que permite que el niño experimente, de modo gradual y acorde con su maduración, una cantidad creciente de frustración.

Es necesario proteger al niño pero también dejar que se exponga gradualmente a experiencias en las que no logre todo lo que desea. La capacidad del niño para enfrentarse a la realidad depende de esto. Este proceso de tolerancia a la frustración, que se desarrolla paulatinamente, permite que el niño aprenda a manejar su ansiedad y su agresividad.

Cuando esto no se realiza bien, el niño puede volverse apático y pasivo o, por el contrario, irascible.Algunas ideas que pueden servir de guía La educación perfecta no existe, sobre todo si la consideramos como un conjunto de normas utilizadas como una receta; no hay un niño igual a otro ni siquiera en la misma familia, así que más que fórmulas estándar, podemos disponer de guías para orientarnos en situaciones diversas. Es importante ser espontáneos, la intuición es necesaria porque son los propios padres quienes conocen mejor a sus hijos y el modo de ayudarles.

Nuestra empatía, capacidad para ponernos en su lugar, nos permite entender los motivos que ellos tienen para actuar y reaccionar en una determinada situación y, desde ahí, podemos enseñarles modos de afrontarla. Y también les enseñamos eso tan importante para su vida que es saber ponerse en el lugar del otro.

La coherencia es también muy importante porque uno tiene que creer aquello que quiere enseñar. La contradicción entre lo que se dice y lo que se hace invalida la norma que o bien no se cumple o lleva a la mentira.

Por eso es tan importante que los padres actúen con seguridad y sin contradicciones. Es sobre todo con un estilo de comportamiento con lo que los hijos se identifican y al que imitan. La norma concreta puede ser más o menos discutida si se le transmite una forma de ser responsable y honesta. No se trata de adiestrarlo, convertirlo en algo que deseamos, tendremos más éxito si le ayudamos a descubrir sus capacidades, personalidad..., y él también.

Los castigos, en general, tienen pocos resultados, sobre todo las humillaciones. Un niño criado en un ambiente de discusiones, gritos, peleas, puede que reproduzca lo que ha vivido. Los castigos en forma de malos tratos físicos o verbales, convierten al niño en una persona agresiva o, en el otro extremo también insano, en alguien temeroso con serias dificultades para convivir.

A modo de resumen
Los padres debemos poner las normas que consideramos justas, exigir que se cumplan, actuar con seguridad y firmeza, desde el conocimiento de nuestros hijos y el cariño que les tenemos, sabiendo que nosotros somos el modelo a imitar y que nuestra valoración y respeto, son una meta y una guía para ellos.

Para la O.N.U., en su Declaración de los Derechos del Niño, éste deja de ser considerado objeto de acciones para ser sujeto de derechos y obligaciones. Dejémonos de miedos y complejos: en un ambiente favorable de afecto y comunicación, ejerzamos de padres y exijamos que nuestros hijos cumplan también su parte.



Extraído de:
http://www.isftic.mepsyd.es/w3/recursos2/

Los estilos de autoridad en la familia

La familia constituye un grupo social en el que sus miembros tienen una vinculación genética y donde el liderazgo es ejercido por los padres. Como líderes del grupo, los padres tienen que conducirlo en el ejercicio de su autoridad. Dice el diccionario de la R.A.E. que la autoridad "es el crédito que por su mérito y fama, se da a una persona en determinada materia". Si analizamos la definición, determinaremos alguno de los rasgos que caracterizan a la noción de autoridad:

a) La autoridad es un crédito, un capital que puede administrarse adecuadamente y, por tanto, aumentar, como cualquier capital dinerario, o al contrario, inadecuadamente y, en consecuencia, disminuir.

b) Los componentes principales de ese capital son el mérito y la fama, que son el resultado de las buenas acciones en el ejercicio de la autoridad. Si el ejercicio de la autoridad hasta el presente ha sido el correcto, se adquiere prestigio, mérito y fama.

Hay varios estilos de ejercer la autoridad. Veamos cuál de ellos resulta más frecuente en nosotros, cuál es nuestra tendencia para corregirla si fuera preciso.

Estilo permisivo o sobreprotector
Consideran que los hijos son buenos y saben qué tienen que hacer.Hay que darles todo lo que piden, especialmente aquello que los padres no pudieron tener.
Tratan de evitar que sus hijos se enfrenten a las dificultades de la vida, y van quitándoles obstáculos.
En los conflictos, los hijos siempre salen ganando.
No hay una orientación dada por los padres, los hijos crecen sin pautas de conducta.

Consecuencias educativas:
Al no tener un código de conducta marcado, los hijos no suelen tener referentes, y por tanto, no saben a qué atenerse.
Les faltan hábitos de esfuerzo, de trabajo para ponerse a la realización de un proyecto personal. Tienden a la labilidad emocional.

Estilo autoritario
La razón es siempre de los padres.
Consideran que el respeto de los hijos proviene del temor
Los padres imponen las soluciones en los conflictos que se plantean.
Los padres dirigen y controlan todo el proceso de toma de decisiones.
Critican a la persona ("eres un inútil"), no las acciones de la persona, lo que genera una baja autoestima.

Consecuencias educativas:
Pueden generar en los hijos sentimientos de culpabilidad ante la imposibilidad de no cumplir los deseos de sus padres.
Favorecen sentimientos de agresividad, de odio, al no sentir los hijos la suficiente autonomía personal.
Potencian conductas engañosas en los hijos para poder pasar el control de los padres.

Estilo cooperativo
Los padres consideran que se pueden equivocar en las decisiones como cualquier ser humano.
Buscan y potencian que los hijos puedan aprender autónomamente y que saquen lo mejor de sí mismos.
Ayudan en la búsqueda de soluciones equidistantes del abandono y de la sobreprotección
Consideran que los problemas son un reto para la superación personal.
Las relaciones entre padres e hijos están presididas por el respeto mutuo y la cooperación.

Consecuencias educativas:
Desarrollan en los hijos el sentido de responsabilidad para que asuman las consecuencias de sus actos.
Inducen en los hijos habilidades de trabajo en equipo.
Los hijos aprenden actitudes de cooperación, de toma de decisiones y respeto por las reglas.


Extraído de:

http://www.isftic.mepsyd.es/w3/recursos2/e_padres/html/autorid.htm


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