viernes, 10 de julio de 2020
miércoles, 22 de junio de 2011
Estudiar y saber
Estudiar saber
Vivimos en sociedades de grandes contradicciones, si bien se proclama en forma casi unánime un gran interés por la educación, la realidad nos muestra un rechazo por los aprendizajes.
Aparenta ser muy tortuoso el camino que lleva a aprender significativamente, y todo queda en una cultura al servicio de lo inmediato, de lo superfluo.
Rescato a continuación un artículo, que fue pensado para otro contexto, pero sospecho que tiene validez para todos los hispanohablantes.
La invasión de los contenidos ligeros en plataformas antaño “sesudas” no es nueva. Lo novedoso es comprobar la voracidad del público para tragar
martes, 7 de septiembre de 2010
Cómo armar el estudio de los niños
u silla es azul y de ruedas, muy similar a una de oficina.Para iniciar el período escolar 2010-2011, Izán retiró los cuadernos que ya no usará. Similar práctica tiene su hermano Yurac, de 9 años. Al igual que estos pequeños es recomendable que todos los estudiantes, de primaria, secundaria o nivel superior cuenten con un sitio de estudio en el hogar. Napoleón Vásquez, psicólogo educativo, explica que el orden incide en el rendimiento escolar y ayuda a que el estudiante tenga claridad en qué debe hacer. El lugar de estudio tiene que ser un sitio fijo durante todo el año lectivo y debe tener dos objetos básicos: una mesa o escritorio y un librero. La ubicación dependerá del espacio físico de la casa.

Vásquez indica que si no hay un área específica se puede adecuar en el dormitorio del estudiante, como lo hizo Izán y Yurac. "Este es su espacio, lo sentirá suyo y se acomodará a él", puntualiza.
También se puede colocar el escritorio junto a la mesa de comedor o usar esta para que estudien y hagan deberes. Aunque, esta última opción funciona siempre que no haya cerca una radio, televisor o cualquier artefacto que desconcentre al menor.
Izán y Yurac confiesan que cuando realizan sus deberes les gusta encender la radio. "Sentimos que con la música nos concentramos más, nos hace compañía". Sin embargo, esta actividad puede alterar la atención.
Los hermanos Sebastián Méndez, de 6 años y Esteban, de 5, utilizan la mesa de comedor, pues según cuenta su madre Fernanda no tienen un escritorio.
Ella dice que toma las debidas precauciones, sobre todo de limpieza para que realicen sus tareas. Además, en este sitio cuentan con más espacio y puede controlar a los dos a la vez. Estos niños ya se acostumbraron a que después de almuerzo su lugar de estudio es el comedor.
Vásquez señala que tener un sitio único para estudiar también genera responsabilidad en el alumno, porque lo debe cuidar, mantenerlo limpio y en orden.
Una vez que se cuenta con el espacio físico en la casa, hay prácticas que se deben tomar en cuenta, como no ingerir alimentos mientras realizan los deberes.
Tampoco es conveniente que los niños y adolescentes alarguen demasiado las horas de estudio, pues es necesario el descanso.
Los objetos que ayudan a concentrarse
La iluminación es importante para prevenir problemas visuales. Procurar que el escritorio esté junto a una ventana. En las tardes usar lámparas de escritorio. Vigilar que la luz esté bajo la vista del niño, para no afectar su visión. Las afecciones oftalmológicas inciden en el aprovechamiento escolar, porque si no ve, no aprende.
Un vaso con agua ayuda a aliviar la fatiga mental. Un bocado reactiva el ánimo del estudiante. Incluso para lograr mejores resultados se le puede acompañar de un descanso de cinco minutos. Tomarse un pequeño respiro contribuye a disminuir el agotamiento y fortalecer la concentración.
La mesa de comedor también puede servir para hacer las tareas y, sobre todo, en los hogares donde no hay escritorio. La recomendación es tener cuidado en la limpieza. Marcar un horario fijo para no coincidir con las horas de las comidas. En este lugar tampoco debe haber ruido que provoque distracción.
Una planta o una flor en una esquina del escritorio o mesa de trabajo genera un ambiente agradable, de alegría y gusto para estar en el lugar de estudio. No importa si es hombre o mujer causa el mismo efecto en ambos. Otra forma de motivar al estudiante es decir o escribir frases que eleven su autoestima, como vas a triunfar.
El entorno del lugar de estudio es importante para motivar al estudiante. Preferir paredes de colores claros. También evitar fotografías o cuadros tétricos o lúgubres para el niño. En la decoración tome en cuenta sus preferencias y que estén acordes con su edad. También se recomienda colocar cuadros o fotos de paisajes.
Lo que no se debe hacer y tener mientras se desarrollan las tareas escolares
Evite los aparatos electrónicos en el lugar de estudio. Estos desconcentran al estudiante. Psicopedagógicamente está demostrado que por la memoria auditiva que utiliza para escuchar la música se disminuye entre un 30 y 40% de la concentración. Para prevenir desvíos en la atención retire estos objetos.
Por disciplina no permita alimentos cuando se realice los deberes. Además de ensuciar los cuadernos, no dejan al estudiante concentrarse en sus actividades. Tampoco autorice el uso de los juguetes. Estos instrumentos no deben estar en el escritorio. Es preferible guardarlos para evitar la tentación.
La televisión causa doble impacto en el estudiante. Pues utiliza a la misma vez su memoria auditiva y visual. La concentración en una persona que mira la televisión mientras hace sus tareas será mínima. Cuidar que no esté un televisor encendido cerca del estudiante, el ruido le distraerá.
Cuatro consejos
El lugar de estudio debe ser lo más cómodo, de forma que se pueda concentrar completamente en el trabajo. Debe ser una habitación silenciosa, cualquier ruido dificulta la concentración.
Los hábitos de estudio son aconsejables desde el primer día de clases. Fije un horario, es preferible después del almuerzo, nunca después de los juegos. El estudiante estará cansado y no tendrá el suficiente tiempo para sus tareas.
Los adultos no deben estar junto a los niños si están realizando otras actividades (manualidades, conversa, etc). Tampoco permitir que los estudiantes interrumpan sus actividades por ayudarles. Inculcarles que si empezó algo debe terminarlo.
Los padres no deben convertirse en segundos maestros. No confundir la ayuda que les deben dar con volver a enseñarles lo que aprenden en la escuela. Conversar con el profesor sobre sus problemas.
Las tareas escolares se deben elaborar en una mesa o en escritorio, designados para esta actividad. Los lugares prohibidos para los deberes son la cama, los muebles de la sala o los mesones de la cocina. Tampoco permita el uso del teléfono o del celular. Recuerde que es un tiempo para estudiar.
Fuente
jueves, 17 de junio de 2010
Cómo puedo estudiar mejor? Estrategias y técnicas.

Si consideramos que en el colegio estamos 13 años de nuestra vida estudiando, para luego muchos continuar con cursos de capacitación, carreras técnicas o profesionales, podemos entender que el saber estudiar adecuadamente cobra relevancia para poder obtener un buen rendimiento académico.
Si bien, lo ideal es formarse hábitos de estudio desde la infancia, estos pueden no haberse adquirido o haberse dejado de lado con el tiempo, por lo que a continuación les entregaré algunas ideas a tener en cuenta si es que deseamos mejorar nuestro desempeño estudiantil:
1. Generando condiciones aptas para el estudio
- Es importante tener un lugar definido para estudiar, por ejemplo: un escritorio o mesita en un lugar de la casa donde puedan concentrarse mejor.
- Desconectarse de los distractores: radio, televisión, teléfono, computador (a menos que sea necesario para estudiar, si es así la idea es evitar entrar a Internet). Si bien algunos pueden decir “estudio mejor con ruido”, en realidad la función del ruido para algunos tiene relación con bajar el nivel de ansiedad, pero en lo que respecta al aprendizaje, puede distraer realmente. En el caso de que realmente la persona sienta que le ayuda a concentrarse, se recomienda una música sin letra, bajita y con melodía relajante.
- Tener cerca todo lo necesario para estudiar: lápices, hojas, ejercicios, calculadoras, libros, apuntes, destacador, etc. La idea es no estar parándose del lugar a buscar algo que nos falte. Para evitar distractores, la idea es tener solo lo NECESARIO, evitando elementos que nos estorben.
- No estudiar en la cama o en lugares que nos puedan generar somnolencia. También es importante tener una buena iluminación y ventilación (el exceso de calor puede endentecer nuestras respuestas).
- Puede ayudar tener un horario de estudio, por ejemplo planificarse para estudiar los lunes, miércoles y viernes de 17.00 a 19.00 hrs. Así, gradualmente podremos crearnos un hábito.
- Cuando nos empecemos a distraer demasiado o estemos agotados, puede servir el darnos un pequeño recreo de 5 minutos para prepararnos un jugo, por ejemplo y luego retomar.
- El poder tener claridad sobre cuáles son nuestros objetivos, puede aportar para establecernos tareas más pequeñas y concretas que nos permitan ir cumpliéndolos paso a paso.
- También es bueno tener una libreta para anotar todo lo que se nos ocurra y podamos dejar pendiente mientras estudiamos, por ejemplo: buscar material sobre uno de los temas que no entendimos bien, revisar algún libro, etc.
2. ¿Cómo estudiar mejor?
- Tomar apuntes completos y claros en clases. Si se coloca atención, se resalta lo importante en los apuntes y luego se revisan para estudiar, resultará más fácil consolidar el aprendizaje.
- Se deben subrayar o destacar las definiciones y lo que consideramos como más importante.
- Construir resúmenes y esquemas que nos apoyen en el proceso de aprendizaje y memorización de conceptos. Mientras más sentidos ocupemos en reiterar una idea, más se quedará en nosotros (oírla atentamente en clases, leerla en los apuntes, escribirla en resúmenes).
- Los contenidos que debemos memorizar es importante estudiarlos repetidamente en distintos momentos del tiempo (cuando los entregaron, dos semanas antes de la prueba y días antes de ésta, por ejemplo), pues así disminuimos el efecto de la curva del olvido.
- El relacionar distintos contenidos entre sí, ayuda a entenderlos mejor y así evitar el desgaste de memorizarlos, ya que el aprendizaje se internaliza mejor.
- Haz pausas mientras lees o estudias para recordar lo que vas aprendiendo.
- Para memorizar mejor los contenidos puedes usar rimas, refranes, palabras claves o palabras formadas con iniciales de muchas otras (acrósticos).
- Investigadores refieren que subir el nivel de adrenalina después de un aprendizaje, ayuda a fijar más los contenidos estudiados en nuestra memoria. Así, darse una ducha de agua bien fría después de una sesión de estudio puede aportar en esto.
- Otra forma de memorizar información es grabarla en una cinta y escucharla en la cama antes de dormirte. El estado alfa de la mente (aquel estado entre estar despierto y estar dormido) es el estado más receptivo.
- Elige distintos colores de lápiz y papel para cada tema distinto, esto te ayudará a no confundir contenidos y aportará a tu memoria visual.
- Escribe citas o datos importantes en una ficha y diles a tus amigos o familiares que te examinen, como si fuera un juego de adivinanza.
- Realizar ejercicios similares a los que podrían estar en el examen, con preguntas, problemas y tiempo, lo más parecido posible a la situación real puede prepararnos para la situación. Asimismo, el visualizarnos en el examen, pensar en cómo será nuestro desempeño y mantener una actitud positiva puede generarnos mayor confianza en nosotros mismos.
- No olvides preguntarle al profesor o a los compañeros de curso todo lo que no se ha entendido bien.
- Estudiar individualmente primero y luego en grupo, puede reforzar los aprendizajes, ya que se tiene la posibilidad de conversar, discutir y argumentar respecto a lo estudiado.
- El exceso de estudio sin tener espacios de auto cuidado (deporte, reuniones gratas con amigos, yoga o técnicas de relajación, etc.) puede generarnos mayor estrés y ansiedad, lo cual finalmente perjudicará nuestro rendimiento. Si bien es importante dedicar un tiempo suficiente al estudio, debemos organizarnos para que esto no ocupe “todo” nuestro tiempo, el equilibrio es esencial.
3. Enfrentar los exámenes adecuadamente
- Si bien muchas personas refieren estudiar mejor de noche o “bajo presión”, el aprendizaje es menos eficiente en esas condiciones. Por ende, se recomienda estudiar con tiempo para los exámenes y dejar tiempo para descansar bien la noche antes de rendirlo. No hay que olvidar que al dormir, los aprendizajes se consolidan mejor en nuestra memoria.
- Preparar el día anterior todo el material necesario para el examen que se rendirá (calculadora, lápices, etc.), así evitamos olvidarnos de algo importante, o perder tiempo buscando algo necesario que no encontramos, lo cual incluso puede generar más ansiedad y atrasos al examen mismo.
- Evita estar con personas que se ponen muy nerviosas antes del examen, pues eso solo aportará a subir tu propia ansiedad. Intenta llegar puntual a la prueba y tomar un lugar de la sala que te permita concentrarte bien.
- Durante el examen es importante leer atentamente todas las preguntas. Muchos errores pueden producirse por no entender bien las instrucciones.
- Se debe repartir el tiempo del examen para que alcancemos a contestar todas las preguntas. Así, una estrategia es contestar primero lo que nos resulte más fácil, seguir con lo de mediana dificultad y al final dejar lo más complejo, pues de este modo nos aseguramos de contestar mayor cantidad de temas. Por otra parte, existen estudios que muestran que al sentir que contestamos bien una pregunta, nuestra autoestima y optimismo aumentan en ese momento, mejorando los procesos cognitivos y elevando la probabilidad que la siguiente pregunta sea respondida bien también. Si empezamos por lo difícil podemos desanimarnos y enfrentar con más angustia el resto del examen.
- Si una pregunta nos produce un bloqueo o estancamiento, demorándonos, debemos dejarla a un lado, contestar otras y retomarla después.
- Es ideal dejar 5 minutos antes de entregar el examen para revisar que hayas respondido todo, ver si puedes agregar algún concepto importante a alguna de tus respuestas o corregir algo si te equivocaste. En este punto la clave es “no cambiar tu respuesta a menos que estés completamente seguro”, estudios demuestran que la intuición que utilizamos al responder por primera vez algo, suele ser más acertada que nuestras segundas impresiones. Así, es común escuchar alumnos que se quejan “la tenía buena y cometí el error de cambiarla a último minuto”.
4. Después del examen
- Procura no perder tiempo analizando el examen después de haberlo dado. Muchas veces nos desanimamos anticipadamente al ver que respondimos distinto a nuestros compañeros, pero al recibir la prueba vemos que obtuvimos una nota adecuada. Es mejor esperar a los resultados en vez de especular.
- Una vez que recibas el examen, puedes revisar tus respuestas, ver en qué fallaste y cuál era la respuesta correcta ayudará en tu aprendizaje.
- Si obtienes un mal resultado, pasa la página y concentra tus energías en el siguiente. En vez de preocuparse, es mejor ocuparse…
- Establece objetivos y regálate pequeñas recompensas cada vez que cumples uno (chocolates, ver un programa de televisión, salir con amigos, etc.). Date un tiempo para detenerte y disfrutar de tus logros, valora tu propio esfuerzo antes de empezar a pensar en el siguiente objetivo.
Publicado el Miércoles 28 de Octubre de 2009, por Mónica López
Fuente
http://www.sanarte.cl/
martes, 4 de mayo de 2010
COMO ESTUDIAR CON EXITO
Slide 2

LA BUENA FORMA FISICA, PRIMERA CONDICION El estudio o trabajo intelectual es una actividad psíquica, y como tal está condicionada a la buena condición física.
Slide 3
SUGERENCIAS PARA DESCANSAR En las siguientes sugerencias la labor de los padres es fundamental. Ya que son ellos quienes deben propiciar el mejor ambiente para poder rendir mejor académicamente. Recuerde usted es el padre no el “amigo buena onda”
Slide 4
SUGERENCIAS PARA DESCANSAR Nuestros hijos deberán dormir de 8 a 10 horas diarias. Cantidad no es sinónimo de calidad. Antes de dormir, no llevar los problemas personales ni las preocupaciones académicas a la cama. (hay horarios para tratar los problemas)
Slide 5
SUGERENCIAS PARA DESCANSAR Suprimir o reducir lo que más se pueda los alimentos excitantes, como el alcohol, café, chocolate. Cenar temprano y algo ligero y de fácil digestión. No usar jamás sedantes o somníferos salvo en casos muy excepcionales. (médico)
Slide 6
SUGERENCIAS PARA DESCANSAR Caminar antes de dormir. (PC directo a la cama NO!!!) Habitación bien ventilada Levantarse con tiempo para desayunar y preparar sus cosas. Marcarse una hora para dormir fija y no variarla por la TV
Slide 7
ALIMENTACION RACIONAL Una alimentación equilibrada es algo fundamental que los padres siempre deben tener en cuenta. Es muy importante. “Desayunar como rey, almorzar como príncipe, once como pueblerino y cenar como mendigo”
Slide 8
EJERCICIO FISICO Para mantener una buena forma física tanto corporal como intelectual, nada mejor que practicar el ejercicio físico de forma habitual. La actividad debe ser acorde a su edad y a sus posibilidades. Controlar TV y PC
Slide 9
HIGIENE MENTAL Y PSIQUICA, SEGUNDA CONDICION El rendimiento escolar se ve afectado por la forma mental, psíquica y afectiva en que se encuentra habitualmente el estudiante. Como padres pueden influir notablemente en la motivación o en la desmotivación, en el agrado o desagrado, en el interés y deseos de aprender o en la ansiedad y rechazo, antes y durante el estudio.
Slide 10
CLAVES DE LA SALUD MENTAL Buen nivel de autoestima (real) Entusiasmo y ausencia de complejos Comprensivo hacia los demás (empatía) Ni agresivo ni egoísta
Slide 11
CLAVES DE LA SALUD MENTAL Todas las claves mencionadas anteriormente están en función del grado de interacción personal, familiar, escolar y social adquirido por el estudiante
Slide 12
LA PUESTA A PUNTO Marcarse una meta en común (factible) Largo y corto plazo (Ojo con la fatiga) Conocerse y aceptarse, con posibilidades y capacidades reales y con limitancias y deficiencias.
Slide 13
LA PUESTA A PUNTO Asumir equivocaciones, fallos y frustraciones. El camino al éxito esta detrás de un montón de obstáculos enormes pero a la vez pequeños. Rodearse de amigos estudiosos, sensatos y maduros (No por interés o por aceptación)
Slide 14
LA INFLUENCIA DEL ENTORNO TERCERA CONDICION El entorno es fundamental para obtener un buen rendimiento y la labor de los padres de ofrecerlo es vital. No se trata de piezas de lujo, ni PC de ultima generación.
Slide 15
COMPARTIR LA HABITACION Quizás la realidad genérica de todos los hogares. Lo mejor es adaptarse a la realidad de cada uno. Lo vital es que cada hermano tenga un espacio apropiado
Slide 16
COMPARTIR LA HABITACION Recordar que por falta de espacios físicos adecuados, la biblioteca del Colegio o la casa de algún familiar puede darnos la solución. SILENCIO. El ruido siempre tiene efectos siempre negativos. Es labor del hogar el acuerdo de silencio. Voces, radio, aspiradoras y todo que ofrezca distraccion
Slide 17
COMPARTIR LA HABITACION La música no es para nada recomendable, así que cuidado con los audífonos ocultos.
Slide 18
TEMPERATURA E ILUMINACION Lo ideal es de 17 a 22 grados. El frío excesivo nos produce inquietud y nerviosismo, impidiendo la concentración mental necesaria, y el calor invita a la inactividad, la somnolencia, el desinterés y la falta de fijación. Lo ideal es luz natural, si no algo que no llegue directamente a los ojos. Se recomiendan esas lamparas flexibles con luz día (azulinas) de 60 W.
Slide 19
MOBILIARIO MINIMO Una buena mesa o escritorio, una silla cómoda. Por calidad aquí se refiere que los tamaños sean adecuados para la estatura de sus hijos y que no se transfiera a posiciones posturales viciadas. No estudiar en cama, acostado o mal sentado
Slide 20
PUNTOS IMPORTANTES Recuerde, las reglas deben estar siempre claras Usted es el mejor ejemplo La flexibilidad es una buena herramienta Ayude a su hijo pero no haga todo por su hijo (“Dale un pescado a un hombre y comerá un día, enséñale a pescar y comerá todos los días”) Disponga un ambiente grato en el hogar, tanto para estudiar como para convivir Su hija no es solo nota. Tiene sueños, pololo, amigos, miedos y muchas, pero muchas dudas. De pequeñas responsabilidades a sus hijos El miedo no sirve para educar, la confianza si. Cuidado con los refuerzos materiales por notas No haga comparaciones frente a sus hijos, ellos son esponja de sus adjetivos.
Slide 21
¡MANOS A LA OBRA!
lunes, 9 de noviembre de 2009
Aprender a estudiar
Cada vez hay mayor tasa de
fracaso escolar y esta situación se puede mejorar en gran medida si enseñamos a nuestros hijos porqué, para qué y en beneficio de quien deben de estudiar, además de poner en práctica unos sencillos consejos y ofrecerles nuestro apoyo.Estudiar en un ambiente adecuado.Para que el niño o el adolescente se concentre y saque mayor partido al tiempo que dedica es vital repasar si su lugar de estudio reúne los requisitos apropiados:.
Debe estar solo en la habitación, en su escritorio, y evitar compartir el espacio mientras estudia o hace los deberes con el fin de evitar las distracciones o las molestias.
No poner música. La única recomendada es la obra de Mozart siempre y cuando esté a un volumen muy bajo.
La habitación debe estar bien ventilada, evitando ambientes cargados.
La temperatura debe estar alrededor de los 20ºC (el calor adormece y aturde y el frío inquieta)
Es preferible la luz natural, y en caso de luz artificial hay que procurar que no sea deficitaria y que las lámparas de sobremesa no enfoquen directamente al papel (para evitar destellos).
La silla debe tener respaldo, la espalda debe esta recta y perpendicular a las piernas y éstas no deben colgar.
El móvil, las videoconsolas, la televisión, y el ordenador (en caso de que no lo necesite) deberán estar apagados y preferiblemente fuera de su alcance, para evitar tentaciones.
En la mesa o escritorio deberá tener los elementos necesarios para el estudio (libros, papel, lápices…) y eliminar todo lo innecesario para evitar también las distracciones.
Vida saludable para ser un buen estudiante.
Un estilo de vida adecuado también incide en el rendimiento escolar por eso es muy importante tener en cuenta los siguientes consejos:.
Dormir las horas necesarias, un adolescente debe dormir unas 8 - 9 horas y un niño algo más en función de la edad.
Mientras estudia, deberá hacer un descanso de 5 o 10 minutos cada hora, o cada cambio de actividad, para asimilar mejor lo aprendido.
La correcta alimentación es fundamental y está muy vinculada al rendimiento escolar. Es imprescindible empezar el día con un buen desayuno y es aconsejable realizar cinco comidas diarias siguiendo las pautas de la pirámide alimenticia.
No es recomendable estudiar con hambre pero tampoco después de haber realizado una ingesta importante de comida.
La práctica de ejercicio también beneficia al rendimiento escolar. Es recomendable tener actividad diaria y evitar la vida sedentaria frente al televisor o el ordenador, lo cual también beneficia en sus relaciones sociales.
Tener la agenda bien organizada y contar con horarios preestablecidos para la realización de los deberes y horas de estudio.
Ser constante en el hábito del estudio y no dejar pasar los días sin hacer nada. Para retener lo aprendido más vale estudiar poco y a menudo, que no hacer nada y luego estudiar de golpe para un examen.
Aprender a estudiar.
Para sacar mayor partido a las horas que se dedican al estudio es importante aprender a estudiar y a utilizar técnicas que sirven para retener mejor la información:.
Hacer una planificación de lo que se va estudiar y el tiempo que se le va a dedicar siendo coherente.
Realizar una visión rápida de lo que se va estudiar.
Realizar primero una lectura rápida del texto a estudiar para hacerse una idea general y luego leer y analizar con mayor detenimiento lo que se está aprendiendo.
Ver el beneficio de aprender lo que se está estudiando.
Utilizar marcadores o lápices para subrayar las cosas importantes.
Realizar gráficos y esquemas que resuman lo estudiado.
Ampliar la información de los esquemas con frases e iconos que amplíen la información.
Utilizar técnicas para potenciar la memoria. No hay que olvidar que los padres tenemos que apoyar a nuestros hijos en el estudio ofreciendo nuestra ayuda siempre que sea necesario. Debemos motivarlos, hacerles ver que es beneficio suyo, felicitarles cuando se esfuerzan (que no siempre es cuando aprueban), y consolarles cuando fracasan (y fracaso no es sinónimo de suspenso). Debemos ayudarles a conseguir sus metas y enseñarles que deben ser exigentes con ellos mismos
Fuente
http://www.clubmadres.com/
sábado, 14 de marzo de 2009
La rutina de la vida familiar
Resultados de la investigación

Los estudios muestran que la rutina de la vida familiar, las interacciones diarias entre padres e hijos, los hobbies y las actividades recreativas que la familia disfruta, todo ello potencia la predisposición de los niños hacia el aprendizaje académico. Cuando los niños de familias con bajos ingresos económicos realizan actividades con sus padres durante el fin de semana, cenan juntos en familia, y se implican en los hobbies familiares, compensan algunas de las limitaciones que podrían experimentar de otro modo.
El uso del tiempo es un aspecto importante en los hogares de los alumnos que tienen alto rendimiento. Cuando los padres estimulan la independencia de estos hijos, lo hacen con una vigilancia continua de cómo están utilizando positivamente su libertad. Alaban la productividad y el cumplimiento. Siempre animan a sus hijos para que empleen el tiempo con sabiduría. En estos hogares los niños están acostumbrados a los calendarios, horarios, listas de la compra, “a hacer” listas, tareas familiares, a la lectura, el estudio, y a jugar a juegos que estimulan la mente. Un estudio encontró que los alumnos con alto rendimiento invertían alrededor de 20 horas a la semana, fuera del horario escolar, en actividades constructivas de aprendizaje, con frecuencia con el apoyo, guía o participación de sus padres. Estas actividades pueden ser tareas escolares que se realizan en casa, prácticas musicales, lectura, escritura, visitas a museos, e implicación en actividades de aprendizaje patrocinadas por organizaciones juveniles.
Aplicación
Cuando la familia fija un tiempo diario de estudio para los niños, y no les permite que estudien sólo cuando lo indican los profesores, los niños aprenden que estudiar es algo valorado en la familia.
Estudiar y aprender se convierten en una parte natural de la vida familiar. Los niños rinden más cuando actúan dentro de los límites establecidos en la rutina familiar. Algunas acciones constituyen puntos de referencia obligada de la vida diaria, definen la distribución del tiempo y permiten a los niños realizar actividades consideradas de alta prioridad, tales como estudiar, leer y hablar con los miembros de la familia.
Mantener un horario fijo todos los días para comer, irse a la cama, estudiar y leer establecerá un ritmo productivo y saludable en la vida de los niños. También necesitan un lugar tranquilo y bien iluminado para estudiar y leer. Se enriquecen con el interés de la familia en determinados hobbies, juegos, y otras actividades que ejercitan la mente y les mantienen en interacción con otras personas. Una rutina diaria que incluya tiempo para estudiar y leer, un ambiente familiar que proporcione un lugar tranquilo para el estudio, y actividades familiares que incluyan juegos y hobbies que mantengan ocupada la mente de los niños y proporcionen interacción con otros miembros de la familia, caracterizan un hogar donde los niños son preparados en hábitos y valores para aprender en el centro escolar.
Extraído de
ACADEMIA INTERNACIONAL DE EDUCACIÓN OFICINA INTERNACIONAL DE EDUCACIÓN
SERIE DE PRÁCTICAS EDUCATIVAS
Familias y centros escolares
Sam Redding
martes, 24 de febrero de 2009
IMPLICACIÓN DE LAS FAMILIAS EN LAS ESCUELAS
factor clave en la mejora de la educación. Pero el grado de conexión entre estos tres mundos depende de las actitudes, prácticas e interacciones, en muchos casos sobredeterminadas por la historia anterior. La situación sociocultural y las políticas y prácticas anteriores condicionan el grado de implicación y la forma y tipos de relación; por su parte, más internamente, las líneas de comunicación individuales e institucionales especifican cómo y dónde tienen lugar las interacciones entre escuela, familias y entorno.Epstein (2001; Sanders y Epstein, 1998), basándose en la teoría de solapamiento entre esferas de influencia, identificó seis tipos de implicación de la escuela familia- comunidad que son importantes para el aprendizaje de los alumnos y para hacer más efectiva la relación entre escuelas y familias:
• Ejercer como padres: ayudar a todas las familias a establecer un entorno en casa que apoye a los niños como alumnos y contribuya a las escuelas a comprender a las familias.
• Comunicación: diseñar y realizar formas efectivas de doble comunicación (familia- escuela) sobre las enseñanzas de la escuela y el progreso de los alumnos.
• Voluntariado: los padres son bienvenidos a la escuela para organizar ayuda y apoyo en el aula, el centro y las actividades de los alumnos.
• Aprendizaje en casa: proveer información, sugerencias y oportunidades a las familias acerca de cómo ayudar a sus hijos en casa, en el trabajo escolar.
• Toma de decisiones: participación de los padres en los órganos de gobierno de la escuela.
• Colaborar con la comunidad: identificar e integrar recursos y servicios de la comunidad para apoyar a las escuelas, a los alumnos y a sus familias, así como de estos a la comunidad.
El tópico de implicación de las familias (parent involvement, en la literatura anglosajona) domina en los estudios y prácticas desarrolladas en torno al incremento de las relaciones entre familias y escuelas. La literatura se ha centrado (Hoover- Dempsey y Sandler, 1997; Hoover-Dempsey et al., 2005) en comprender por qué los padres llegan a implicarse en la educación de sus hijos y en cómo esta implicación influye en el rendimiento de los alumnos. De acuerdo con estos autores, la motivación para dicha implicación se asienta en la construcción del papel de padre o madre para implicarse y en la percepción de su eficacia para ayudar a sus hijos a aprender. El primero incluye un sentido de responsabilidad personal o compartida por los resultados educativos de sus hijos y en las creencias concurrentes acerca de lo que ellos pueden aportar para apoyar a sus hijos en el aprendizaje y en el éxito escolar. Por su parte, el sentido de eficacia incluye la creencia de que sus acciones personales pueden ayudar eficazmente al niño a aprender.
A su vez, la implicación en la educación se construye socialmente mediante las interacciones con el profesorado y directivos, con los otros padres y con sus hijos. Así, las invitaciones para participar suelen ser un factor motivador relevante, en la medida en que sugiere que dicha implicación es bien vista, valorada y esperada por el profesorado. Esta invitación puede provenir del centro escolar como conjunto, resultado de un clima escolar favorable; de los propios tutores y del profesorado. El tiempo y la capacidad (conocimientos y destrezas) de los padres actúan, al tiempo, como factores favorables o barreras. Sin duda hay también factores contextuales de las familias que condicionan dicha participación (estatus socioeconómico; conocimientos, destrezas, tiempo y energía de los padres; cultura familiar). Precisamente, en contextos sociales desfavorecidos, justo los que precisan mayor implicación de los padres, estos factores no contribuyen.
Las estrategias para incrementar la implicación de las familias se pueden clasificar en dos grandes grupos (Hoover-Dempsey et al., 2005):
• Estrategias para incrementar las capacidades del centro escolar para implicar a las familias: crear condiciones para un clima escolar dinámico e interactivo con los padres y madres. El equipo directivo puede adoptar un conjunto de medidas para apoyar la participación y las relaciones entre profesorado y familias, favoreciendo la creación de confianza. A su vez, se puede capacitar al profesorado para establecer relaciones positivas y continuas con las familias.
• Estrategias para capacitar a los padres a involucrarse efectivamente: apoyo explícito de la escuela para que los padres construyan un papel activo, un sentido positivo de eficacia y una percepción de que la escuela y el profesorado quieren su participación. Ofrecer sugerencias específicas de lo que pueden hacer y hacerlos conscientes del relevante papel que tienen en el aprendizaje exitoso de sus hijos.
Extraído de:
Familia y escuela: dos mundos llamados a trabajar en común
Antonio Bolívar
Universidad de Granada
Re339.pdf http://www.revistaeducacion.mec.es/
viernes, 23 de enero de 2009
"La necesaria alianza que debe haber entre los padres y el colegio para acompañar a los chicos en el estudio"
A partir del ingreso a la escuela, los chicos deben moverse en una organización que tiene diferencias con el mundo familiar, en el
que, si bien hay reglas, predominan los vínculos afectivos y adaptados al tiempo individual. Aún en los colegios de enseñanza más personalizada, tendrán que adaptarse a normas, horarios, reglas de convivencia, diferencias jerárquicas, códigos, permisos y prohibiciones que toda organización tiene.Se les requiere que se vayan incorporando gradualmente a una cultura del trabajo y el esfuerzo sin la cual no podría existir aprendizaje. Esto es válido para todas las edades, ya que cada etapa tiene dificultades y expectativas de logro diferentes.Afortunadamente, muchos colegios han comprendido la importancia de crear un clima de convivencia y estímulo en que se busca un crecimiento social y afectivo que estimule la seguridad personal. Los chicos tienen hoy, como nunca, posibilidades de enriquecer en la escuela sus posibilidades creativas.Pero, para que el aprendizaje sea posible se necesita tiempo de trabajo, concentración, continuidad en el esfuerzo, horas de estudio… Aquí es donde los colegios necesitan recibir de las familias el apoyo necesario para poder cumplir la tarea que ellos mismos y la sociedad les encomendaron.
Un medio cultural que incita frecuentemente a la transgresión, en el que la permisividad, el facilismo y el “todo ya” son dominantes, en el que abundan los distractores – celulares, chat, juegos electrónicos – y en el que muchos programas que ven los chicos parecen creados para destruir lo que la escuela construye, desgasta demasiado la tarea educativa.En este punto, a los padres les toca una responsabilidad muy seria: actuar como filtro protector que fortalezca al colegio y le permita ejercer su misión educativa valorando sus mensajes y aliándose para crear una contracultura positiva.
Se pueden sugerir algunas acciones:
• elegir con cuidado el colegio que quieren e interiorizarse de sus objetivos para poder sostener con coherencia sus demandas.
• conocer las expectativas de logro de cada etapa.
• enterarse de los problemas que afectan al grupo y participar junto a otros padres en la búsqueda de soluciones.
• mantenerse en diálogo con directivos y profesores.
• seguir el proceso de aprendizaje de cada chico, procurar que dediquen tiempo real a sus tareas, interesarse en los contenidos estudiados y aportar apoyo de experiencia, material que enriquezca el trabajo, etc.
Pero lo que más va a actuar sobre sus hijos va a ser la percepción de que a sus padres les interesa lo que se enseña en el colegio, lo valoran y apoyan a los que toman decisiones.
miércoles, 24 de diciembre de 2008
Papel de la motivación en el aprendizaje

Es lo que mueve a la persona en una dirección y con una finalidad determinada; es la disposición al esfuerzo mantenido por conseguir una meta. Constituye, por tanto, un factor que condiciona la capacidad para aprender.
Al igual que los intereses, depende en parte de la historia de éxitos y fracasos anteriores de la persona pero también del hecho de que los contenidos que se ofrezcan para el aprendizaje tengan significado lógico y sean funcionales.
En la motivación que un alumno llegue a tener desempeña un papel fundamental la atención y el refuerzo social que del adulto (profesor, padres...) reciba. Por eso son importantes las expectativas que los adultos manifiestan hacia el individuo y las oportunidades de éxito que se le ofrezcan.
Además hay que considerar la motivación como una amplia capacidad que precisa enseñar valores superiores como la satisfacción por el trabajo bien hecho, la superación personal, la autonomía y la libertad que da el conocimiento,...
También, la motivación es una cuestión de procedimientos que implica un trabajo importante, utilizar autoinstrucciones, relacionar contenidos, trabajar en equipo, etc. Y por último, exige conocimiento sobre el riesgo que se corre en caso de fracasar en el intento o por el contrario, y más importante, la satisfacción que supone la obtención del éxito.Podemos distinguir DOS TIPOS DE MOTIVACIÓN: una intrínseca que hace referencia a que la meta que persigue el sujeto es la experiencia del sentimiento de competencia y autodeterminación que produce la realización misma de la tarea y no depende de recompensas externas. Es el caso del niño que aprende la lista de jugadores de un equipo de fútbol porque realmente le llama la atención, le motiva, significa algo para él, y lo hace sin pretender ninguna recompensa, la aprende porque sí.
Y la motivación extrínseca que estaría relacionada con la realización de la tarea para conseguir un premio o evitar un castigo. Como cuando un hijo ordena su habitación con el único fin de salir antes con los amigos y no porque realmente es necesario estar en un espacio ordenado porque resulta más cómodo. O como cuando hacen un recado para acercarse al quiosco y comprarse alguna golosina, etc.
Se ha comprobado además que las personas con motivación intrínseca tienden a atribuir los éxitos a causas internas como la competencia y el esfuerzo, mientras que los individuos con motivación extrínseca tienden a hacerlo a causas externas, como el azar o las características de la tarea, con lo que estos chicos no se consideran capaces de controlar la consecución de las metas que persiguen.
Por todo lo anterior es importante destacar que la educación no debe limitarse a transmitir conocimientos, sino que debe además ser capaz de transmitir valores y actitudes positivas hacia la actividad escolar.
Además debemos apuntar que los sujetos con alta motivación persisten más en la tarea y por tanto es más probable que alcancen sus metas, hacen juicios independientes y se proponen retos sopesando cuidadosamente sus posibilidades de éxito, y el propio éxito alcanzado refuerza su forma adecuada de afrontar las tareas.
Los profesores saben que la motivación es consecuencia de la historia de aprendizaje. Hay que promover la motivación intrínseca, el proceso es interactivo,... Estos autores se preguntan ¿QUÉ ES ESTAR MOTIVADO?
Para motivar a un individuo en el estudio, como en cualquier otra actividad, es necesario poner en juego un conjunto de estrategias concretas. Un primer paso en el medio escolar es hacer las clases atractivas a través, por ejemplo, de actividades lúdicas, novedosas, sorprendentes,... pero dependiendo del nivel educativo en que nos encontremos, sabemos que las situaciones escolares son con frecuencia arduas y requieren disciplina y esfuerzo. Es sabido que el trabajo escolar requiere esfuerzo, y debemos desterrar que el esfuerzo es sinónimo de aburrimiento; es necesario llegar a la conclusión que vale la pena esforzarse en actividades que realmente merezcan la pena.
Las CAUSAS DE LA DESMOTIVACIÓN en el individuo son muy variadas. Hay que buscar fundamentalmente en la estimulación que recibe o ha recibido la persona y en su historia de aprendizaje personal. Podemos encontrar explicación a esta pregunta en factores como la familia como primer agente, pero también en el condicionamiento de un medio social desfavorecido, los fracasos escolares que arrastre. La desmotivación supone la existencia de limitaciones contra las que es muy difícil luchar y vencer tales como las bajas expectativas y atribuciones inadecuadas, falta de hábitos, prejuicios, falta de conocimiento y habilidades y un largo etcétera frente a los es difícil obtener algún cambio.
JOSÉ ESCAÑO AGUAYO y Mª GIL DE LA SERNA LEIRA en “Motivar a los alumnos y enseñarles a motivarse” publicado en “Aula de innovación educativa” nº 101 de mayo de 2001 afirman que la desmotivación está en la base del fracaso escolar y, con frecuencia también, en los problemas de disciplina. Los problemas de motivación en el aula tienen difícil solución.Por otro lado, no es correcto pensar que la actuación del adulto se base casi exclusivamente en invocar la disciplina o la voluntad como una habilidad que debe ejercitar el alumno con el fin de obtener los objetivos planteados. ¿CUÁLES SON LAS FUENTES PRINCIPALES DE MOTIVACIÓN? Los autores antes mencionados afirman en el mismo artículo que la familia es la primera variable y la más constante. La disposición para el aprendizaje se le inculca a la persona a través de las preguntas que se le hacen, los comentarios, sirviendo de modelo y ejemplo de conducta y actitud.La familia es la primera variable y la más constante; la disposición para aprender se la enseñamos a nuestros hijos con nuestras preguntas y comentarios, o siendo modelo o ejemplo en nuestra vida cotidiana.
En el ámbito familiar podemos llegar a citar tres aspectos que tienen una influencia destacada en la motivación escolar de los hijos:
su actitud ante el conocimiento y la escuela,el tipo de relación afectiva que establece con su hijo,
y las destrezas y habilidades que despliega para motivarle
y ayudarle en el trabajo escolar.
En el ámbito escolar sabemos que mientras que hay alumnos que realmente animan y ayudan al proceso de enseñanza y aprendizaje, otros, por el contrario, dificultan, entorpecen,... por lo que debemos reconocer que todo lo que se realiza en la escuela tiene una influencia mutua, existe una interdependencia entre la actuación del profesor y el comportamiento y actitudes que manifiesta el alumnado en general.
Como conclusión de este apartado hay que decir que la motivación la debemos entender como una capacidad más de la personalidad del individuo que es educable y que se puede desarrollar, pero que a su vez, exige una adaptación a muy distintos niveles. Para empezar a motivar a una persona hacia los estudios hay que considerar su historia e ir poco a poco sin pretender grandes avances de inmediato puesto que contamos con limitaciones ya citadas anteriormente. Los cambios precisan tiempo, son lentos.
Para conseguirlos hace falta que las ayudas no desaparezcan, sean constantes.Una vez analizado el papel que juega la motivación en el individuo es momento para exponer algunas ESTRATEGIAS CONCRETAS PARA MEJORAR LA MOTIVACIÓN sobre todo en el ámbito escolar pero de interés para el ámbito familiar siguiendo fundamentalmente a MARTINIANO ROMÁN y ELOÍSA DÍEZ en “Currículum y aprendizaje”. Esperamos que estas estrategias (cuya redacción hemos modificado ligeramente) ayuden al lector a tener una idea más clara de los procedimientos a llevar a cabo y actuaciones concretas para empezar un plan progresivo, paulatino, constante que durará, con seguridad, un tiempo más bien prolongado.
1. Evitar las críticas negativas ante los intentos de colaboración de los alumnos.
2. Estructurar la docencia en el aula de forma no excesivamente autoritaria mezclando la directividad con la aceptación de las decisiones de los alumnos.
3. Programar trabajos en grupo o sesiones donde cada alumno pueda colaborar según su nivel.
4. Valorar positivamente los comportamientos de trabajo o de estudio o en su defecto las aproximaciones.
5. El reconocimiento del éxito de un alumno o de un grupo de alumnos motiva más que el reconocimiento del fracaso y si aquel es público mejor.
6. Conocer las causas del éxito o el fracaso en una tarea determinada aumenta la motivación intrínseca.
7. El aprendizaje significativo crea motivación, no ocurre lo mismo con el aprendizaje memorístico y repetitivo.
8. Programar los contenidos y enseñarlos de forma que los alumnos puedan comprenderlos y aplicarlos con un nivel medio de dificultad.
9. Cuidar de que los alumnos con un bajo nivel de motivación consigan pequeños éxitos académicos para que aspiren en un futuro próximo hacia metas que exigen esfuerzos superiores.
10. Tener presente que los alumnos con baja motivación, en un principio suelen manifestar cierta resistencia a abandonar su deficiente situación motivacional puesto que temen que el posible cambio pueda aumentar su, ya de por sí, precaria situación.
11. Fomentar el trabajo cooperativo frente al competitivo.
12. Presentar tareas asequibles a las posibilidades de los alumnos.
13. Programar las actividades de la clase de forma que los alumnos puedan frecuentemente tomar decisiones. El profesor que da autonomía en el trabajo promueve la motivación de logro y la autoestima, aumentando así la motivación intrínseca.
14. Promover actividades en las que los riesgos de fracaso son moderados.
15. No exigir, dentro de lo posible, un programa que sólo se puede aprobar con un alto nivel de dedicación al estudio, puesto que los alumnos poco motivados no están dispuestos a dedicar dicho esfuerzo.
16. Llevar la clase con un nivel medio de ansiedad y evitar las situaciones extremas de máxima ansiedad o de aburrimiento.
17. Programar sesiones de diálogo por grupos de manera que los alumnos menos motivados puedan expresar sus opiniones sin miedo a ser rechazados por sus compañeros.
18. Realizar actividades o trabajos fáciles para los alumnos poco motivados, de manera que pueda valorar sus éxitos y su relativa dedicación.
19. Las tareas creativas son más motivantes que las repetitivas.
Extraído de http://www.isftic.mepsyd.es/
Donde encontrarán mucho material de utilidad
domingo, 7 de diciembre de 2008
Dificultades más frecuentes en el estudio
La vida escolar de los hijos puede pasar por distintas situaciones en cuanto al rendimiento académico. Hay algunos que siguen una trayectoria positiva siempre igual y constante en el rendimiento escolar. Hay otros que han ido
bien en Primaria pero al llegar a Secundaria se produce una quiebra en su rendimiento. Otros hay que según van avanzando en los estudios mejoran su rendimiento. Cuando surgen estas dificultades conviene afrontarlas cuanto antes, ya que lo que puede ser relativamente sencillo de corregir cuando se produce, pasado algún tiempo, tienden a cronificarse las dificultades y corregirlas es más dificultoso. Cuando aparecen los problemas lo importante es enfrentarlos con serenidad, reflexión y rigor.Al enfrentarnos al problema que plantea nuestro hijo hemos de tener en cuenta las siguientes consideraciones:
1º.- ¿En qué consiste básicamente el problema?
Un problema cuanto más precisado está tanto más fácil es encontrar la solución, al contrario cuanto más difuso e impreciso más difícil es darle respuesta. Si es posible vamos a tratar de hacer operativo el problema, es decir, en lugar de decir “es un vago”, diremos que habitualmente no cumple el horario de estudio por la tarde, en lugar de decir “tiene dificultades en la lectura” diremos que no sabe entonar lo que lee, su comprensión lectora es escasa y le falta velocidad.
2º.- ¿Cuándo ha comenzado el problema y con qué frecuencia se da actualmente?
Puede ser que sea al pasar de un nivel educativo a otro, de un colegio a otro, de estar con un profesor y pasar a otra clase. Puede que aparezca según va teniendo más dificultades académicas, al juntarse con determinados compañeros....
3º.- ¿Cuáles son las causas del problema? ¿A qué lo atribuye el propio sujeto?
Saber la raíz del problema no siempre nos resulta fácil, trataremos de indagar en ello para clarificarnos. Bastante información nos puede aportar el que sepamos a que atribuye nuestro hijo el bajo rendimiento, tiene este aspecto tanto más valor, cuanto más maduro es el chaval, porque ahí nos está dando pistas de por donde pueden ir las dificultades.
4º.- ¿Qué hemos hecho hasta el momento para resolver las dificultades y qué resultado nos han dado esas estrategias?
Para afrontar un problema hay muy diversas estrategias que hay que valorar la idoneidad que tienen para tal fin.
Habrá que desechar las que no han dado el resultado apetecido y buscar otras nuevas. Vamos a ver las dificultades más frecuentes en los estudios y que podemos hacer con ellas:
1ª.- No estudiar o hacer como que se estudia
Se caracterizan por lo siguiente:
· Pueden estar ante el libro bastante tiempo, pero sólo eso “estar” puesto que la cabeza la pueden tener en otro sitio bastante lejos.
· Tardan demasiado tiempo para realizar las tareas.
· Omiten un tiempo de trabajo, de estudio para realizar las tareas pendientes.
· Se meten en su cuarto dos horas o el tiempo que sea y todo el mundo está convencido de que el niño está estudiando, pero estos chicos han podido pasarse la tarde entera haciendo un dibujo u oyendo los walkman.
Estrategias de intervención:
Este tipo de chavales tienen un déficit de hábitos importante. Los hábitos son recursos importantes para educar. Se adquieren por repetición de actos. La ventaja que tienen es que facilitan a la persona la realización de tareas que pueden ser costosas, como sucede con el estudio en los hijos.
Dedicar todos los días un tiempo al estudio, a la realización de las tareas. Empezar desde poco para ir subiendo según se vaya afianzando. Puede ser como tiempo orientativo, para un niño de Primaria en torno a media hora. Para uno de Secundaria alrededor de una hora.Más vale poco tiempo y aprovechado que mucho y disperso.Al ponerse a estudiar o trabajar darse un tiempo para cada una de las tareas que va a realizar y exigirse para tratar de hacerlo en el tiempo que se ha dado.Hacerse un horario en el que haya tiempo para todo. Poner el estudio en los primeros momentos que se está más descansado.
2ª.- Estudiar los últimos días
Se caracterizan por lo siguiente:
· Estudian pero los últimos días, las últimas horas...
· Se acuestan tarde, se levantan temprano en el último momento, van a “revienta calderas” por el esfuerzo que hacen al final.
· Los padres pueden tener una percepción de que su hijo estudia y se ha esforzado bastante.
Estrategias de intervención:
Una de las variables que más tiene que ver con el éxito académico, es que el alumno tenga un plan de trabajo diario, así aparece en estudios experimentales. Cuando se deja para el final es imposible asimilar toda la materia, es como querernos comer en un día lo que no hemos comido en diez, por ejemplo.
Tener un horario diario.Dedicar todos los días un tiempo a los repasos. Cada día de la semana a una materia, por ejemplo una hora, así se va estudiando lo que ya se ha visto y que entrará para el próximo examen.Que sea consciente que la estrategia de dejarlo todo para el final sirve cuando estamos en escalones inferiores en los estudios, pero al ir avanzando es imposible porque la materia a estudiar nos desbordará.
3ª.- Confundir "lo entiendo" con "ya me lo sé"
Se caracterizan por:
· Confunden el "lo entiendo" con "ya me lo sé". Leen una lección y como la entienden, ya creen que la saben y dejan de estudiar.
· Desconocen que el proceso de aprendizaje implica en un primer momento entender lo que se quiere asimilar y después tiene que haber un momento de fijación en la memoria, que se realiza a través de la repetición de los contenidos.
· Referido a las disciplinas que precisan la realización de ejercicios y prácticas, los chavales que presentan esta dificultad son aquellos alumnos que fallan en las operaciones aunque sepan como se pueden hacer los ejercicios.
Estrategias de intervención:
Se impone una tarea de clarificación al alumno para que entienda los distintos momentos que tiene el proceso de aprendizaje: comprender los mensajes, elaborar un resumen-esquemático y fijarlos en la memoria. Estos pasos se descubren tras una breve experiencia en los estudios, pero puede ocurrir en los inicios de la vida académica que omitan alguno de los pasos comentados.
Hacer un seguimiento durante algún tiempo para comprobar que se ha entendido los pasos a seguir para estudiar un tema.Que se den cuenta que tareas más difíciles conllevan más esfuerzo: repetición que lo que es más sencillo.Preguntarles los padres lo que dicen que han estudiado para comprobar los resultados.
4ª.- Dificultades de concentración
Se caracteriza por:
· Les cuesta mucho concentrarse, les cuesta ponerse a estudiar: desde que se sientan hasta que empiezan a estudiar pasa más de media hora. Están muy "a medio gas" y se les va fácilmente la imaginación.
· Cualquier cosa que acontece a su alrededor atrae la atención y pierden el tiempo.
· Su rendimiento neto es escaso, si se entiende por tal el tiempo en general que se dedica a una actividad menos el tiempo perdido por desconcentración.
Estrategias de intervención:
Si la concentración es la capacidad de dirigir todas las capacidades del conocimiento a la realización de una tarea, se ve que nos encontramos ante una de las habilidades fundamentales en el proceso del conocimiento. Se podría decir que si no hay un mínimo de concentración es prácticamente imposible el aprender algo, por tanto, la mejora de la concentración conlleva la mejora de la capacidad de aprender. Como todas las capacidades, el desarrollo de la concentración es consecuencia de la ejercitación de la misma, por ello es frecuente que quien más dificultades tiene en la concentración es quien menos trayectoria de estudio tiene en su vida y al contrario.
La eliminación de los estímulos irrelevantes que puedan captar la atención de quien estudia: revistas, fotografías, prendas...
La eliminación de estímulos a los que pueda prestar atención de tipo sonoro, p.e. la radio o visual, p.e. la televisión.
Darse un tiempo para la realización de cada tarea o actividad y exigirse para tratar de realizarla en el tiempo previsto. No es conveniente enfrentarse a una tarea con tiempo ilimitado para realizarla.
Hay que empezar a estudiar a una hora fija para conseguir un buen rendimiento cerebral. Si una persona se acostumbra a hacer el esfuerzo de concentrarse todos los días a la misma hora, al cabo de unos días la cabeza se concentra con más facilidad a esa hora.
Como la concentración supone un “calentamiento mental” puede ser conveniente que antes de ponernos a estudiar dediquemos varios minutos –no más de cinco- a tachar letras que nos hemos propuesto en una hoja de periódico, p.e. las “a” que encontremos o las “o”, para después a continuación pasar a la actividad que tengamos prevista.
En la misma línea que el punto anterior podemos trabajar mentalmente series de números y letras combinándolas, p.e. sea la serie 1 2 3 4 A . Se trata de ir corriendo la letra A hasta la izquierda, así :
1 2 3 A 4 / 1 2 A 3 4 / 1 A 2 3 4 / A 1 2 3 4. Estas series se pueden complicar interviniendo más letras o números.
Tener claras las metas. No cabe duda que cuando algo queremos de verdad y lo proponemos como meta a conseguir, movilizamos todos los recursos que tenemos para tratar de alcanzar esa meta. En la medida que tengamos más claras nuestras metas en el estudio, más concentración tendremos para conseguirla.
Intercalar descansos. El proceso de atención tiene una curva de manera que cuando se lleva un tiempo decae. Por ello, es conveniente intercalar descansos para recuperar la concentración. Esos tiempos de descanso pueden ser por cada hora u hora y media de estudio, unos minutos de descanso –entre cinco y diez- .
Para sujetar la imaginación lo que podemos hacer es utilizarla en el estudio: en vez de hacer el esfuerzo de cambiar de pensamientos y empezar de nuevo cada vez que se nos va, hay que poner la imaginación en cada tema de estudio. Si está con volcanes, que se imagine cómo son, la lava que echan, etc. Eso ayuda también a que se grabe mejor las lecciones.
5ª.- Dificultades en la lectura
La lectura y su comprensión constituyen las herramientas de trabajo de nuestro intelecto. Las dificultades que tengan nuestros hijos en la lectura de inmediato se trasladarán en el aprendizaje.Las dificultades en la lectura se caracterizan por:
· No tener la suficiente velocidad lectora y comprensión de los textos que se leen. Tener que volver a leer algo para enterarse del texto.
· Tener una pobreza de vocabulario significativa que se nota en las dificultades que se tienen para saber el significado de palabras de uso bastante habitual.
· Tener dificultades en la expresión escrita para realizar textos con estructuras correctas y claras.
· Tener tendencia a postergar las tareas. Se siente un rechazo a la lectura como medio de entretenimiento.
Si hay un problema más serio de fondo como puede ser la dislexia habrá que acudir al especialista para su solución, pues no basta con estudiar más.
Estrategias de intervención:
La habilidad lectora como cualquier otra habilidad se desarrolla con el entrenamiento, es por ello que la primera tarea a realizar es el ejercicio. Todos los días dedicar un tiempo a leer en voz alta para adquirir una entonación correcta que ayuda a la comprensión. Volver a repetir la lectura del mismo texto tratando de reducir el tiempo que se tarda en leerlo sin que afecte a la correcta entonación.
Hacerse preguntas sobre un texto leído acerca de las ideas más importantes que hay en el mismo.Corrigiéndole los defectos de lectura ayudándole a hacerse un cuadernito de vocabulario. Con ese pequeño diccionario personal tendrá que hacer ejercicios con las palabras desconocidas.
6ª.- Lagunas en las materias. Falta base
Se caracteriza por:
Tener dificultades en las materias en que sus contenidos tienen una gran conexión entre unas partes y otras, p. e. las matemáticas. Es como una escalera con bastantes peldaños entre los que se da una continuidad. De igual manera que si en una escalera falta un escalón, no impide su utilización, pero cuando son varios seguidos se hace imposible transitar por ella, así en una materia que falte un escalón –conocimientos de unos contenidos previos- se puede superar con atención especial. Pero cuando faltan varios escalones –es decir, áreas importantes para proseguir estudios posteriores- es muy difícil avanzar en el estudio adecuadamente.
No tener asimiladas unas estructuras básicas de los contenidos de las diversas áreas, como consecuencia de un estudio para salir del paso en cursos anteriores.
Estrategias de intervención:
Dedicación de un tiempo especial a tratar de remediar esa laguna. Puede ser a través de un hermano mayor, los padres o un profesor particular. Se entiende que esta ayuda es complementaria a la marcha de las clases y por tanto, supeditada a éstas.
Potenciar las técnicas de estudio, no tener las suficientes habilidades para estudiar suele dejar lagunas en las materias que se han estudiado.
7ª.- Ansiedad ante los exámenes
Se caracteriza por:
· Miedo a suspender o por tener un exceso de responsabilidad que les lleva a angustiarse. Suelen ser buenos estudiantes. Comienzan a estudiar y como salen con el gran miedo a suspender, se angustian. Quizá tras un año de malas experiencias, de un fracaso, de haber suspendido muchas... pierden la confianza en sí mismos y se sienten agobiados.
· Tener en los días previos y/o en la realización de los exámenes un nivel de ansiedad o nerviosismo claramente por encima de lo normal. Hay que decir que los exámenes son situaciones generadoras de ansiedad para todos, pero hay una parte del alumnado que responde de manera sobredimensionada en este aspecto, teniendo un efecto negativo para el rendimiento en los exámenes.
· La persona tiene pensamientos negativos y catastrofistas sobre los resultados que va a obtener. Anticipa que suspenderá, que no rinde, que se vendrá abajo....
· Tener una activación de algunos sistemas fisiológicos de la persona, así en el sistema digestivo se suele tener sensación de nudo en el estómago, duermen mal, le sudan las manos, dificultades en poder desayunar porque se puede vomitar.....Aparece tensión muscular en algunos miembros como brazos, espalda o piernas. Pueden darse también palpitaciones.
· Presentar movimientos o acciones automáticas que no puede controlar como comerse las uñas, necesidad de mover la pierna, dar toquecitos con el bolígrafo en la mesa...
Estrategias de intervención:
Es muy conveniente que se le explique de manera didáctica qué es lo que le está pasando y que sepa que tiene remedio lo que tanto le está afectando.
Explicarle que la ansiedad se manifiesta en tres niveles de respuesta. El primero es a través de los pensamientos negativos que tiene. El segundo a través de los sistemas fisiológicos de la persona: sudoración, palpitaciones, nudo en el estómago, y el tercer nivel se manifiesta a través de la necesidad de movimientos que tiene, que le puede llevar hasta el abandono del examen.
Intervenir en los tres niveles anteriores con distintas estrategias. Respecto de los pensamientos, cortando los negativos y catastrofistas, centrando la atención en lo que tengo que hacer aquí y ahora, no compararme con los demás en cuanto a lo que tienen hecho del examen, etc. Respecto del segundo nivel fisiológico, enseñando a nuestros hijos a relajarse. Es conveniente que practiquen algún deporte, pues tiene un efecto relajador. En el tercer nivel conviene que nunca abandonen el examen por mal que se puedan encontrar haciéndolo.
Todas estas estrategias requieren un entrenamiento y por tanto, tiempo y perseverancia por delante para que se puedan notar los resultados
Extraído de http://www.isftic.mepsyd.es/
Donde encontrarán mucho material de utilidad
martes, 2 de diciembre de 2008
Formas para favorecer y desarrollar la memoria…, y así garantizar el éxito académico
En el artículo “La memoria en el niño” hacemos un repaso de lo que entendemos por memoria, cómo influye en el razonamiento y el aprendizaje humano, qué tipos hay, estrategias principales para almacenar la información y un sinfín de apartados que van desde los procesos que
intervienen en la memoria hasta las estrategias o mecanismos que utilizamos para favorecer la recuperación.En este nuevo artículo pretendemos profundizar en las tareas que desde casa podemos aplicar y tener en cuenta para facilitar y, si cabe, desarrollar una mejor capacidad mnemotécnica que redundará en una mejor capacidad de aprendizaje y por tanto aseguraremos el, a veces, tan ansiado éxito en los estudios.
Recordemos que la memoria es la facultad o capacidad que poseemos los seres humanos mediante la cual podemos almacenar y retener los conocimientos que aprendemos, utilizando los procedimientos necesarios para ello como pueden ser el establecimiento de relaciones entre los conocimientos que ya tenemos y los nuevos que intentamos aprender, para así poder recordarlos y hacer uso de ellos cuando necesitemos en otras situaciones diferentes.
La recuperación y/o recuerdo de lo estudiado/aprendido es un proceso dentro del aprendizaje en estrecha relación con la previa memorización de los contenidos a aprender.
A no ser que la información a estudiar esté integrada por listas de palabras, datos, fechas, nombres..., difíciles de memorizar y recordar y se necesite del uso de recursos mnemotécnicos, la memorización, para que el recuerdo posterior pueda producirse de modo eficaz, ha de hacerse de una manera significativa, es decir, estableciendo criterios concretos para memorizar y recordar mejor, intentando relacionar el contenido nuevo con lo que ya sabemos, formando relaciones lógicas o causales en el material a aprender... Gracias a estos procedimientos para retener y memorizar la información, la recuperación del contenido aprendido será más fácil de realizar, recordando también por ello mayor cantidad de contenidos.
La capacidad de memorizar puede DESARROLLARSE y por lo tanto aumentar de manera positiva teniendo en cuenta CUATRO ASPECTOS: la intensidad, repetición, asociación y descanso.
a) Intensidad: la memoria precisa de dos condiciones: concentración y utilización de varios sentidos, especialmente vista y oído. La concentración es la consecuencia de una atención intensa. No se puede aprender si no se está atento. Para conseguir ambos aspectos es necesario:
▪ La actitud positiva ante el profesor y la asignatura.▪ Una fuerte motivación (gusto y voluntad por el estudio).▪ Una buena comprensión de lo estudiado.▪ La ayuda de medios auxiliares que facilitan la comprensión: uso del diccionario, gráficos, esquemas.▪ La actividad en el estudio.
b) Repetición: lo que se repite se graba con más fuerza. Conviene estudiar repitiendo lo que se quiere aprender, dejarlo reposar, y, pasadas unas horas, realizar un nuevo repaso. Es muy útil el repaso antes de dormir y por la mañana. Con tres repasos en horas distintas se recuerda mejor que con diez repasos seguidos.
c) Asociación: el aprendizaje se refuerza cuando la idea, el texto, se asocian al mayor número de imágenes y emociones posibles. Para lograrlo es preciso:
▪ Hacer que intervengan el mayor número de sentidos al estudiar: escribir, dibujar gráficos, consultar libros, mirar mapas, hacer esquemas.▪ Recordar siempre las ideas por asociaciones lógicas: la mejor garantía del recuerdo es aprender la estructura lógica del texto. Hay que preguntar al texto: ¿quién?, ¿por qué?, ¿cuándo?, ¿cómo?, ¿dónde? respecto de las ideas del mismo.▪ Asociar siempre las ideas a algún contexto que sea familiar: a otros contenidos ya dominados, a otros recuerdos personales, a lecturas, etc.
d) Descanso: Para recordar hay que descansar. El estudio prolongado fatiga. Es conveniente hacer descansos de 5 o 10 minutos cada 45 0 50 minutos de estudio o simplemente cada vez que cambiamos de materia de estudio.
Los RECURSOS MNEMOTÉCNICOS que desde casa podemos potenciar son, como la expresión bien indica, recursos o técnicas para hacer más fácil el aprendizaje de determinados contenidos, que de otra manera resultan más complicados de aprender. Los contenidos que pueden resultar más difíciles de memorizar son los siguientes:
▪ Acumulación de datos.▪ Acumulación de fechas.▪ Listas de conceptos o nombres.▪ Listas que se prestan a confusión, etc.
Los procedimientos más frecuentes son los que a continuación se detallan:
a) Para retener una serie de datos, resulta muy efectivo formar una frase coherente o una pequeña historia con ellos.
b) En una lista de palabras que hay que retener, se puede formar una frase con las sílabas o letras iniciales de la serie.
c) Es posible aplicar la serie a una música conocida.
d) Se pueden hacer versos con los datos que es preciso retener.
e) Es un buen recurso sustituir las ideas por gráficos e ilustraciones que las representen.
f) Resulta eficaz asociar mentalmente la imagen de la idea con la imagen de un objeto o lugar conocido y familiar, de forma que el recuerdo de esta imagen despierte el de la idea.
Otros recursos mnemotécnicos utilizados para la memorización son los siguientes:
a) Técnica de la visualización.
La visualización consiste en ver o imaginar las palabras que vamos a memorizar. Para ello, podemos utilizar los cinco sentidos:
▪ Ver la imagen.▪ Oír sus sonidos.▪ Percibir su dureza, suavidad y temperatura.▪ Su olor, sea agradable o no.
b) Técnica de la asociación de imágenes
Esta técnica consiste en crear dos imágenes mentales, una por cada palabra, y relacionarlas entre sí. (Esta técnica es empleada para memorizar parejas de palabras o conceptos).
c) Técnica de la cadena de imágenes
La técnica de la cadena de imágenes es prácticamente similar a la de la asociación. El objetivo, por tanto, es transformar los conceptos o palabras en imágenes. De lo que se trata es de relacionar en serie todos los conceptos que tengamos que memorizar. El procedimiento consiste en asociar la imagen de la primera palabra con la segunda, la segunda con la tercera, la tercera con la cuarta y así sucesivamente, hasta llegar a la última.
d) Técnica de la historieta.
La técnica de la historieta consiste en integrar los elementos conceptos o palabras que se van a intentar memorizar y retener, formando con ellos una imaginativa historia. Con esta técnica, al igual que en la de la cadena de imágenes, la evocación o recuerdo de un concepto lleva al siguiente, y por ello es muy importante añadirle a las imágenes acción y emoción.
e) Técnica de los lugares (método “loci”)
Esta es una de las técnicas memorísticas más antiguas que se conocen. Consiste en asociar la imagen del concepto o palabra que se quiere memorizar con la imagen de un recorrido o lugar que ha de ser lo más familiar posible para nosotros.
Para terminar, podemos apuntar algunas sugerencias para los estudiantes que en casa debemos recordar colocando en el rincón de estudio modo de DIEZ PRINCIPIOS DE LA MEMORIA: A saber:
1.- Pon atención mientras estudias.
2.- Consigue información veraz y correcta a la primera. Las ideas falsas y malentendidos pueden hacer que luego te confundas.
3.- Asegúrate de que comprendes la totalidad de los materiales. Una prueba interesante es intentar explicar los contenidos a alguien que no lo entienda.
4.- Trata de ver la importancia de lo que aprendes. Observa que lo que aprendes es parte de un todo más grande.
5.- Involucra a tu ego, si es posible. Relaciona las tareas contigo mismo. ¿Te gusta el material que te proporciona el profesor? ¿Es importante para tu valoración personal aprender los contenidos?
6.- Asocia el material nuevo con material que ya conozcas. (Aunque parezca que lo que aprendes no tiene que ver nada con lo anterior, tal vez tengas que necesitarlo más tarde).
7.- Organiza el material de manera que lo puedas archivar adecuadamente en tu memoria. Si lo has organizado cuidadosamente, tal vez cuando solo recuerdes una parte, podrás deducir el resto del contenido.
8.- Si hay un procedimiento para hacer algo, divide y agrupa el procedimiento. La información se captura mejor como trozos pequeños.
9.- Refuerza lo que has aprendido mediante la repetición y el uso. No recordarás algo que no usas.
10.- Recita con frecuencia. En un estudio masivo del Dr. A.I. Gates, los estudiantes se dividieron en diferentes grupos. Un grupo usó el 100% de su tiempo en leer un artículo una y otra vez, mientras que el otro grupo usó el 80% de su tiempo en leer y el 20% en recitar el mismo artículo. Otros grupos leyeron y recitaron en proporciones diferentes. El grupo final usó sólo el 20% del tiempo en leer y el 80% en recitar, y este grupo consiguió claramente la puntuación más alta.
Extraído de http://www.isftic.mepsyd.es/padres/apoyo_al_aprendizaje/desarrollo_memoria/
sábado, 29 de noviembre de 2008
¿Para aprender hay que esforzarse?
artículo queremos reflexionar sobre las posibilidades que existen de fomentar el valor del esfuerzo en el niño, la importancia que tiene el esfuerzo de la persona para un mejor aprendizaje, veremos cómo sí es posible que su hijo aprenda a esforzarse y enumeraremos (además de las ya citadas en el artículo citado) unas pautas concretas que usted, padre/madre, puede poner en práctica para ayudar a su hij@ a esforzarse.Por ESFUERZO entendemos la “acción enérgica del cuerpo o del espíritu para conseguir algo”. También “empleo de elementos costosos en la consecución de algún fin” (Diccionario Espasa Calpe, 2001).
Algunos autores afirman que existe aprendizaje sin esfuerzo. Parte de verdad tienen porque hay que recordar que buena parte de las competencias funcionales que el individuo adquiere (la comunicación, la capacidad de andar, etc) se aprenden con muy poco esfuerzo.
Si consideramos la segunda acepción de la definición de esfuerzo que hemos citado, el esfuerzo supone poner en juego “elementos costosos” ante una tarea, planificar los pasos que deberán realizarse, anticipar sus consecuencias, pensar en indicadores de progreso, supervisar la actividad mientras se realiza, revisar los resultados intermedios, introducir las correcciones necesarias, buscar alternativas de solución a un incidente no previsto, evaluar la adecuación del proceso seguido y la pertinencia del producto obtenido, aprender de los errores cometidos para próximas tareas, y esto sustentado sobre mecanismos de automotivación que la persona debe crear como alimentar el propio interés, controlar la ansiedad, reducir los sentimientos de miedo a fracasar, persistir en el empeño, o pedir apoyo y ayuda cuando sea necesario.
Según lo anterior, el esfuerzo es también una cuestión de grado como sucede con la motivación. No hay una sola manera de esforzarse, sino muchas. El simple hecho de escuchar un momento a un adulto supone para muchos niños un esfuerzo enorme aunque no se impliquen en absoluto en la explicación. Debemos tener en cuenta que el esfuerzo en sí mismo no garantiza el aprendizaje. Sin esfuerzo es difícil que haya aprendizaje, pero a menudo el simple esfuerzo conduce únicamente al hastío o a aprendizajes de ínfima calidad.
EL ESFUERZO SE APRENDE. Hay quien dice que todo aprendizaje implica un esfuerzo. Un factor determinante del éxito escolar en todas sus etapas es el desarrollo, cultivo y afianzamiento de la voluntad de aprender. Esta voluntad de aprender posee un doble sentido: por un lado, se trata de un querer saber (actitud de atención hacia el mundo, nosotros mismos, etc.).
Por otro, es también un querer poner los medios para saber: quiere decir, estar dispuesto a movilizar la mayor cantidad de recursos posible para conseguir el aprendizaje mediante el esfuerzo. Es preciso presentar el esfuerzo como un progreso sostenido a lo largo de un proceso de aprendizaje.
Es en el periodo de 3 a 5 años cuando se deben establecer las bases para que el individuo pueda ir interiorizando la necesidad de esforzarse como parte esencial de su responsabilidad en el proceso educativo.
Para el aprendizaje del esfuerzo contamos con una serie de principios que orientan la enseñanza de estrategias de autorregulación del esfuerzo. Estos principios son tres:
- Las estrategias se deben centrar en la comprensión de la necesidad de esforzarse en determinadas circunstancias y de ajustar ese esfuerzo al objetivo y condiciones de la tarea en cuestión.
- Las estrategias han de permitir al niño tomar conciencia del conjunto de decisiones y operaciones mentales que pueden facilitar el mantenimiento y regulación de su esfuerzo.
- Las estrategias han de focalizar el trabajo en la gestión de los factores emocionales que acostumbran a acompañar a aquellas actividades que exigen un cierto nivel de esfuerzo como pueden ser la ansiedad, el desánimo, la impotencia, la incertidumbre, etc.
Teniendo en cuenta estos principios, desde el primer momento, el adulto debe poner en juego una serie de estrategias que se resumen en favorecer el interés y anclar en esa actitud las exigencias de un rendimiento cada vez mayor.
Los padres deben saber que en el Sistema Educativo se busca alcanzar la finalidad de la personalización del esfuerzo a través de los siguientes objetivos que también se han de buscar en el ámbito familiar:
1. Suscitar el interés de los chicos, diseñando una variedad de actividades motivadoras que promuevan o faciliten el esfuerzo y logren captar el interés del niño.
2. Ayudar a organizar la información y ofrecer las herramientas necesarias que posibiliten la adquisición de los conocimientos y refuercen la confianza en las propias capacidades.
3. Diseñar estrategias para superar las dificultades, disfrutar los logros y compartir unas y otras experiencias con los demás.
4. Mantener la continuidad en la exigencia.
Pero no en todos los ámbitos familiares se fomenta de igual manera el esfuerzo. Así nos encontramos distintas formas de actuar o PATRONES DE CONDUCTA FAMILIAR a la hora de inculcar en los niños este valor:
1. No querer traumatizar a los niños obligándoles a esforzarse. Creen que “bastante se han esforzado y se esfuerzan ya ellos".
2. Incoherencia al obligar a sus hijos a esforzarse en determinados ámbitos, generalmente el académico, y no mostrar la misma firmeza ante otras cuestiones como pueden ser asumir responsabilidades en cuanto a hábitos de autocuidado, compartir tareas de la casa, prescindir de algo en beneficio de los demás..., convirtiéndose en “asistentes” de sus hijos y colaboran con la ingenua creencia de que si les liberan de estas tareas van a tener más energías y tiempo para estudiar.
3. Transmitirles un doble mensaje contradictorio: uno de modo explícito que consiste en insistir en el valor del esfuerzo para alcanzar y mantener metas de tipo material o de estatus social y otro implícito por la realidad percibida por el niño de unos padres insatisfechos por una vida extremadamente competitiva, falta de tiempo, estrés, etc. que hace preguntarse a los hijos si merece la pena esforzarse para alcanzar ese resultado.
4. Creer que es mejor no intervenir directamente en la educación de sus hijos “que la vida ya les enseñará lo que deben hacer y lo que cuesta ganarse las cosas” o bien “que la naturaleza ya se encargará de hacer su trabajo e irlos madurando”.
5. Pensar que la motivación implica entretenimiento y que básicamente ha de venir la escuela. “Mi hijo no aprende porque la escuela, los profesores o el método empleado no son atractivos para él”.
6. Obstinarse en que sus hijos se esfuercen por alcanzar metas adecuadas desde el punto de vista paterno, sin tener en cuenta las capacidades, motivaciones o intereses del niño.7. Fijar la atención solamente en los comportamientos inadecuados y en las equivocaciones, potenciando, así, la inseguridad y la apatía.
8. Fomentar diferencias entre los roles de género, reforzando la elección de caminos distintos en función del sexo.
El problema con el que nos encontramos los adultos es que debemos enseñar a los niños a esforzarse, a comprender el valor y el sentido del esfuerzo, a esforzarse en la dirección adecuada. Para enseñar a esforzarse es imprescindible transmitir los BENEFICIOS DEL ESFUERZO. En primer lugar los conocimientos que producen una satisfacción íntima, ayudan a comprenderse a sí mismo y al mundo en el que nos ha tocado vivir.
Nos ayudan a encontrar respuesta a las muchas preguntas que nos surgen; conocer las propias limitaciones y tener el valor suficiente para seguir arrancándole a la vida los innumerables secretos que encierra. En segundo lugar, los productos del conocimiento ya que gracias a ellos, el hombre ha evolucionado y ha conseguido mejorar su calidad de vida. Por último, el desarrollo de la propia personalidad. Con el esfuerzo, el hombre consigue el máximo de sí mismo.
Extraído de http://www.isftic.mepsyd.es/w3/recursos2/e_padres/html/aprendi_esfuerzo.htm
Cómo aprenden los niños

Empecemos por precisar algo sobre el concepto de conducta. A un niño no se le puede enseñar a ser bueno ni a ser obediente... Se le adiestra en conductas que le hacen parecer bueno, obediente... Las conductas son acciones concretas -adecuadas o inadecuadas- en circunstancias determinadas. Enseñamos a los niños a realizar conductas adecuadas en momentos determinados o a modificar conductas inadecuadas o que se producen en circunstancias inadecuadas.
La psicología del aprendizaje describe tres modelos principales de incorporación de conductas en la persona:
Condicionamiento clásico.
Condicionamiento operante o instrumental.
Aprendizaje observacional o vicario.
Condicionamiento clásico.
El condicionamiento clásico surge de los estudios de I. P. Pavlov sobre los estímulos condicionados en animales, que naturalmente tuvo reflejo importante en las teorías sobre el aprendizaje de conductas en las personas.
Las personas utilizamos esta forma de aprendizaje a través de la asociación de estímulos significativos para la supervivencia con otros no significativos biológicamente (apartarnos con urgencia ante el sonido de la sirena de una ambulancia), pero también sabemos que una sonrisa de nuestro interlocutor puede significar aprobación y que la ausencia de contacto visual con él supone, entre otras cosas, que no le interesa lo que le estamos diciendo y, por tanto, nos callamos.
En los niños este proceso de aprendizaje se da de manera más significativa. Rápidamente asocian estímulos condicionados con estímulos incondicionados. El niño que se muerde las uñas y se las untan con un líquido de sabor desagradable acabará asociando morder las uñas con la sensación de un sabor desagradable, de tal forma que acabará no mordiéndoselas aunque sus uñas no estén untadas.
Se puede utilizar esta forma de aprendizaje para descondicionar conductas. Si un niño tiene miedo al agua y se resiste a bañarse, la mejor manera de quitárselo sería exponerle al agua, de forma no traumática (sin aguadillas o empujones), y estar con él hasta que se tranquilice. Evidentemente este procedimiento sólo sirve en casos de miedo, no en el de fobias para las que es recomendable tratar con un profesional.
Condicionamiento operante o instrumental.
En el condicionamiento clásico lo que realiza el animal es una asociación entre dos estímulos que provoca una respuesta. El psicólogo norteamericano B. F. Skinner descubrió que a partir de la respuesta que da el animal se obtiene un reforzador que permite que se repita esa respuesta. (La paloma aprende a apretar una palanca para conseguir comida)
Si queremos que un niño repita una conducta tendremos que reforzársela, darle un estímulo, y si lo que buscamos es que deje de realizarla deberemos evitar cualquier refuerzo. Los estímulos reforzadores no tienen que ser siempre materiales. En los niños, son más reforzadores una sonrisa o una felicitación de los padres que una golosina.
El castigo está incluido en este procedimiento de aprendizaje: el niño que da una respuesta no aceptable obtiene un estímulo desagradable. Dentro del modelo se comprueba que reforzar positivamente las conductas es más efectivo que el castigo, ya que este, aunque no carezca de cierta eficacia, produce agresividad en el individuo y, cuando se abusa de él, indefensión.
El modelo también explica cómo enseñar conductas complejas, mediante un proceso de aproximaciones sucesivas. Si queremos que el niño aprenda un conducta compleja, descompongamos ésta en partes, ordenadas por el grado de dificultad, y vayamos reforzando su realización sucesiva. Un ejemplo: si queremos que nuestro hijo de seis años colabore en casa poniendo la mesa, al principio le pediremos que coloque el mantel y le felicitaremos por realizarlo. Después de varios días, cuando haya aprendido a poner el mantel, le pediremos que coloque el mantel y que lleve los platos y le felicitaremos por realizarlo. Así sucesivamente hasta conseguir el objetivo.
Aprendizaje observacional o vicario.
A diferencia de los dos paradigmas anteriormente citados en los que el sujeto pone en marcha sus habilidades frente a las situaciones, los psicólogos A. Bandura y R. H. Walters plantean el aprendizaje como un proceso que trasciende las características individuales: el sujeto no podría aprender conductas nuevas sin poseer un elenco de conductas previas, es decir, aprende observando cómo actúan otras personas.
Los niños, más que nadie, son propensos a imitar las conductas que ven en personas significativas. Por tanto nos encontramos con una herramienta potente en el proceso de enseñanza de conductas pero también con una fuente de aprendizaje de conductas poco adecuadas. Un niño no necesita a nadie que le enseñe a ser violento si descubre que hay héroes de la televisión o del deporte que realizan conductas violentas y son aplaudidas por ellas.
Podemos utilizar sus personajes favoritos para señalarles aquellas conductas que nos parezcan apropiadas, o comportarnos delante de ellos como queremos que se comporten.
Algunas ideas más
El refuerzo, la ausencia del refuerzo o el castigo han de ser contingentes a la conducta desarrollada. No se puede castigar o premiar una conducta semanas después de que ha sucedido porque el niño no asociara conducta y refuerzo.
Si se refuerza o se sanciona una conducta, se ha de ser consistente. No se puede reír una conducta que horas después será amonestada. De este modo se refuerza y castiga la misma conducta lo que produce desorientación en el niño.
El refuerzo o castigo han de ser proporcionales. No se puede premiar el que un niño ponga la mesa con una videoconsola, ni castigar el que rompa accidentalmente un vaso con la retirada de la paga de dos meses.
Se ha de ser coherente con las conductas que se exijan, y con los premios o castigos que se prometan. Los padres han de cumplir aquello que piden a sus hijos.
Extraído de http://www.isftic.mepsyd.es/w3/recursos2/e_padres/html/com_apren.htm
