martes, 13 de febrero de 2018

UNICEF: SEGURIDAD EN INTERNET


Estás en línea y te encuentras con algo que te incomoda o te preocupa. O te enteras de que alguien está acosando a un amigo tuyo de la escuela y no sabes qué hacer. O tal vez, los mensajes que recibes pasan de amistosos a amenazantes.

Estar conectado tiene muchísimas cosas buenas, pero existe una tendencia a hacer un uso inadecuado y excesivo de internet y son los jóvenes los que están pagando las consecuencias.
¿Cómo podemos lograr que internet sea un lugar más seguro para todos? Estas son algunas ideas que ya puedes llevar a cabo:
  • Comparte estos videos para difundir el mensaje de la seguridad en internet y logra que tus amigos hablen del tema.
  • Comparte con nosotros tus consejos para garantizar la seguridad en línea. Nosotros compartiremos los mejores con el resto del mundo.
  •  Revisa tus ajustes y tus contraseñas: ¿tu contraseña es 12345? ¿La has compartido con algún amigo? ¿Quién puede ver lo que publicas en línea? ¿Cuándo fue la última vez que revisaste tus ajustes de privacidad?
  • Y recuerda, ¡esto empieza por ti! No difundas rumores ni compartas historias o fotos que puedan hacer daño o avergonzar a otra persona. Lo que a una persona puede parecerle una broma inofensiva, a otra podría herirla profundamente.
Unámonos para eliminar la violencia en línea. #ENDviolence.
 Participa
  •  
Descarga estos consejos para garantizar tu seguridad en línea, y compártelos con tus amigos o con tu clase.
  •  
Comparte estos videos para difundir el mensaje y logra que tus amigos hablen del tema.
  •  
Escribe una entrada de blog sobre la seguridad en internet en La Juventud Opina.

Piensa antes de aceptar
Antes de aceptar una petición de amistad, deberías mirar el perfil de la persona y tratar de averiguar quién es. Recuerda: hay personas que, a veces, se hacen pasar por alguien que no son, y es difícil saber si nos están diciendo la verdad.
¿Tienen amigos en común? ¿Son de la misma ciudad? No te sientas obligado a aceptar peticiones de amistad extrañas. Comprueba tus ajustes de privacidad para que la gente que no conoces no pueda ver la información que no quieras que vean.

Piensa antes de enviar
No difundas rumores ni compartas historias o fotos que puedan hacer daño o avergonzar a alguien. Lo que podría parecer una broma inofensiva puede herir profundamente a otros.
Piensa dos veces antes de hacer clic en “enviar”, especialmente si estás molesto o enfadado. Cuando ya has compartido un mensaje, una foto o un video, es difícil controlar lo que pueda pasar. Hacer como que no ha ocurrido es prácticamente imposible.
Y recuerda que tienes derecho a la privacidad, al igual que los demás. No está bien acceder a la cuenta de otra persona ni utilizar su teléfono sin su permiso.

Piensa antes de compartir
Puedes cambiar los ajustes de privacidad de tus plataformas de redes sociales para tener más control sobre quién ve tu información, así como todas las ubicaciones en las que te has registrado.
Piensa con cuidado qué compartes y con quién. No compartas información personal, como por ejemplo tu dirección, tu número de teléfono o los detalles de tu cuenta bancaria. Y, lo más importante, ¡no compartas tus contraseñas!
Si tus ajustes de privacidad no son seguros, cualquiera puede acceder a tu información.

Denuncia
Si ves algo que te molesta o te hace sentir mal en las redes sociales, puedes denunciarlo. En muchas plataformas de redes sociales puedes denunciar una foto o una publicación específica si va en contra de las normas de la comunidad. La mayoría de plataformas de redes sociales te permiten “bloquear” a una persona para que tú no puedas ver el contenido de su perfil y ellos no puedan contactar contigo ni enviarte mensajes.
Denunciar abusos / páginas de seguridad:
Comparte tus temores
Si estás preocupado por tu seguridad o por algo que te ha pasado en línea, habla inmediatamente con un adulto de confianza. También puedes visitar Child Helpline International para buscar ayuda en tu país. Muchos países cuentan con una línea de ayuda a la que puedes llamar sin coste para hablar con alguien de forma anónima.
Descarga estos consejos para garantizar tu seguridad en línea. Puedes imprimirlos y compartirlos con tu profesor y tus compañeros. La seguridad en línea es una responsabilidad de todos. Juntos podemos eliminar la violencia en línea. #ENDViolence.



Fuente de la Guía:
https://www.unicef.org/spanish/online-safety/

Unicef es un programa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con base en Nueva York y que provee ayuda humanitaria y de desarrollo a niños y madres en países en desarrollo. Es uno de los miembros y la comisión ejecutiva de la United Nations Development Group.

miércoles, 1 de febrero de 2017

PADRES DE FAMILIA, SIN SU PARTICIPACIÓN NO ES POSIBLE LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN.

LA SOCIEDAD Y DE MANERA ESPECIAL LOS PADRES DEBEN ENTENDER QUE, SI BIEN EL ATRASO ESCOLAR (NO-APRENDIZAJE O MALA CALIDAD DE DICHO APRENDIZAJE), LA REPETICIÓN DEL AÑO Y HASTA EL ABANDONO SON UN FRACASO DE LA ESCUELA, DE SUS MAESTROS Y DE SU PROYECTO PEDAGÓGICO, TAMBIÉN DEBEN SER CONSIDERADOS COMO UN FRACASO DE LOS PADRES.

En Colombia, a partir de esta semana regresarán a las aulas escolares más de 9 millones de niños, adolescentes y jóvenes de la educación básica y media, o irán al preescolar cerca de 700.000 niños, por primera vez.
Este hecho, que debería ser un gran acontecimiento nacional, como siempre, pasará desapercibido y no tendrá ninguna repercusión social o gubernamental. Qué bueno sería que el Ministerio de Educación Nacional, MEN, y sus entidades adscritas se movilizará junto con las Secretarías de Educación, por lo menos en las dos o tres primeras semanas del año escolar, para lograr que la sociedad comprenda que los colegios no son los únicos responsables de la educación y de la calidad de la misma; que se aprende toda la vida; que el hogar es la primera escuela y la más importante para el desarrollo inicial del cerebro de los niños y de su proceso de formación; y que los colegios sin la ayuda y la participación de los padres de familia jamás podrán ser de buena calidad de manera integral.
Cuando escribo que el MEN y las Secretarías se movilicen, estoy pensando en algo así como planear, promover y motivar de manera sencilla la participación de los padres y de las familias en la educación de sus hijos a través de las redes sociales, medios masivos de información, videos, folletos, entre otros. Un buen ejemplo de la capacidad de movilización institucional es el esfuerzo y los recursos que el MEN se ha gastado en demostrar que el Programa es la panacea en el acceso, la equidad y la calidad de los más pobres en educación superior. Pregunto: No sería mejor que esta plata en propaganda no la gastáramos en apoyar a la Labor de los maestros y padres de familia desde afuera.
Imaginemos por un momento que durante dos o tres semanas todos los años los padres de familia de Colombia que vean televisión u oigan radio se acostarán recordando un eslogan sencillo del MEN mediante el cual se promueve que ellos lean 15 minutos a sus hijos o los escuchen leer, al menos 4 o 5 días a la semana. O Lograr que los padres comprendan la importancia de hacer preguntas inteligentes a sus hijos, que vayan más allá del contexto tradicional del ¿cómo les fue? o ¿qué hizo hoy en el colegio?, o motivar que los padres asistan por iniciativa propia a los colegios 4 o 5 veces al año, y se pongan de acuerdo con los docentes sobre cómo ellos pueden ayudar al hijo desde casa, de manera más efectiva, en su formación, desarrollo y deberes educativos. Recordemos que los estudiantes, de 365 días que tiene un año, solo asisten a los colegios cerca de 170 días a clase durante 6 u 8 horas diarias, el resto del tiempo, más del 80%, ellos están en casa.
Para la mayoría de padres de familia o adultos responsables de los niños y adolescentes que estudian en la educación básica y media el ingreso de sus hijos a los colegios se convierte en un descanso. Siguen pensando que el colegio es una especie de guardería donde los maestros tienen el deber de cuidarlos, entretenerlos, educarlos y ojalá disciplinarlos, sin ninguna responsabilidad y acompañamiento de padres de familia.
La evidencia proporcionada en diversos estudios de investigación educativa ha demostrado un vínculo claro entre la participación de los padres de familia y el éxito escolar de los niños y adolescentes, de manera especial se destaca cómo los padres que participan y están enterados sobre los objetivos educativos de los colegios y del trabajo que realizan los docentes en el aula logran un mejor apoyo emocional y una mayor motivación hacía el esfuerzo académico de los estudiantes. Ojo, a los padres no se les exige una habilidad específica o un dominio sobre un área o saber para ayudar a los estudiantes, sólo conocer qué pasa en la escuela y tener una actitud positiva hacía lo que allí sucede, esas son herramientas suficientes para lograr que ellos motiven y participen de la educación de sus hijos (Grolnick et al. (2009). Parenting and children’s motivation at school).
La sociedad y de manera especial los padres deben entender que, si bien el atraso escolar (no-aprendizaje o mala calidad de dicho aprendizaje), la repetición del año y hasta el abandono son un fracaso de la escuela, de sus maestros y de su proyecto pedagógico, también deben ser considerados como un fracaso de los padres o de los responsables directos de los niños o adolescentes. Este último punto no lo tienen entronizado la mayoría de padres de familia y por ello la mala calidad de la educación o el fracaso escolar se considera una responsabilidad exclusiva de los colegios, o de los docentes y hasta, para algunos, culpa de FECODE, cuando ocurre en los colegios oficiales.
Por lo anterior, me pregunto: cuándo el MEN y las autoridades educativas incluirán en la política educativa  el desarrollo de mensajes, campañas de educación y programas de formación en los colegios que estimulen a los padres de familia en el propósito de promover su participación en la educación de los hijos, de manera especial, en los barrios, municipios y regiones más pobres del país, donde viven las familias como menos educación y riqueza, y donde, se requiere más y mejor educación para los niños.



Por: Angel Perez.
Fuente: http://www.dinero.com/opinion/columnistas/articulo/padres-de-familia-participacion-en-calidad-de-educacion-angel-perez/241400


martes, 13 de diciembre de 2016

POR QUÉ DEBES DEJAR QUE TUS HIJOS SE ABURRAN

Las vacaciones de Navidad ya están a la vuelta de la esquina. La iluminación y la decoración de avenidas y plazas, el espumillón de los escaparates y el ajetreo en las calles anuncian la cercanía de un tiempo de celebración que muchas familias viven con ansiedad, bajo la premisa de que el aburrimiento debe desterrarse de la rutina de sus hijos. Esta circunstancia genera en los hogares situaciones de estrés y ansiedad, en un intento de los padres por rellenar con múltiples actividades cada una de las horas que los pequeños pasan en casa. Se trata, en la medida de lo posible, evitar escuchar: “Papá, mamá, me aburro”.

Una situación, la de mantener a nuestros hijos continuamente entretenidos, a la que cada vez más expertos son contrarios. En opinión de alguno de ellos, el aburrimiento es una sensación positiva que todos, niños y adultos, podemos y debemos experimentar. Y lo defienden como una situación a la que nuestros hijos necesitan enfrentarse y resolver por ellos mismos.
Consuelo Coloma, psicóloga educativa coordinadora de la Universidad de Padres, se muestra partidaria de que los padres dejemos a nuestros hijos que experimenten ese “aburrimiento”. En su opinión, “los momentos de no saber qué hacer son positivos siempre que se produzcan de manera natural, sin fomentarlos artificialmente”.
“De unas cuantas generaciones hasta nuestros días, los padres han buscado un papel más activo en la vida de sus hijos. Quizás, por ello, hemos perdido un poco la capacidad de saber diferenciar en qué momentos es necesario que estemos presentes como padres y en cuáles no, para favorecer que sean ellos mismos los que experimenten”, afirma Coloma. “Hoy en día, los niños no disponen de ocasiones para disfrutar de juego libre, es decir, de tiempo que nadie les organiza. Así que cuando sucede una situación como el aburrimiento, ocurren dos cosas: que el niño no sabe resolverlo porque no está acostumbrado y que los padres tampoco saben cómo gestionarlo”.
Si echamos la vista atrás, las generaciones precedentes vivían las vacaciones como sinónimo de descanso y de profundos momentos de aburrimiento. Momentos en los que aburrirse era casi obligado y natural. En esta línea, ya en 1930 el filósofo Bertrand Russell dedicó un capítulo de su libro La conquista de la felicidad al valor del aburrimiento. En él manifestaba que “un niño se desarrolla mejor cuando, al igual que una joven planta, se deja reposar en la tierra. Muchos cambios de lugar, mucha variedad de impresiones, no son buenas para los jóvenes, y aprenderán a medida que crezcan a ser incapaces de soportar la fructífera monotonía”. Y seguía indicando que “una generación que no soporta el aburrimiento será una generación de escaso valor”.
Sabina del Río Ripoll, psicóloga perinatal, directora de Centro de Psicología y Especialistas en Maternidad (CALMA), dice: “Isaac Asimov aseguró que el aburrimiento iba a ser una de las grandes enfermedades de nuestra época con las consiguientes consecuencias a nivel emocional, mental y sociológicas. Es necesario para el desarrollo de una sociedad que sus integrantes sean personas con capacidad de crear, innovar y solucionar, y esto solo es posible si permitimos que los niños y adolescentes tengan tiempo libre para ir evolucionando en su capacidad de pensamiento creativo”. Asimismo, Del Río explica que “Ken Robison, descrito como uno de los mejores docentes del mundo por su visión del mundo educativo, nos transmite que la imaginación es la fuente de todo logro humano, y hace hincapié en que la creatividad no es algo innato, sino que se aprende igual que aprendemos a leer o multiplicar. Cuanto más creativo sea un niño en su infancia, más posibilidades, tendrá el día de mañana de autorrealizarse y de obtener éxitos en los distintos ámbitos de su vida. Un niño aburrido y con tiempo para poder conectar consigo mismo va a poder ir descubriendo cuáles son: sus aptitudes, sus pasiones, sus actitudes y sus oportunidades; los cuatro pilares básicos sobre los que este autor sustentaría el adecuado crecimiento personal de los individuos”.
Una opinión que comparte Consuelo Coloma, quien destaca que “la creatividad es la capacidad del ser humano para crear algo dónde no hay o buscar soluciones a problemas, básicamente”. Y señala que, “para que la creatividad se dé tienen que darse dos circunstancias o una de las dos: que el niño no esté haciendo necesariamente otra cosa, es decir, que no tenga su mente ocupada en otras labores; o que teniéndola ocupada tenga que resolver problemas o enfrentarse a diferentes situaciones que le promuevan resolver conflictos. Justamente, estas dos situaciones no se dan hoy, bien porque el niño ocupa la mayoría de su tiempo en realizar labores o actividades, normalmente, bajo supervisión. O si existe algún conflicto o problema siempre hay algún adulto dispuesto a solucionarle la vida para que el niño no tenga que esforzarse mínimamente para hacer volar su creatividad para dar soluciones al problema”.
¿Cómo debemos enfrentarnos a los momentos de aburrimiento de nuestros hijos? Sabina del Río afirma que “el aburrimiento del niño debe ser un problema del que debe darse cuenta y del que debe aprender a salir por sí mismo”. La psicóloga asegura que “la mejor manera de ayudar a un niño frente a su aburrimiento es permitirle un espacio y un tiempo con materiales lo menos estructurados posibles (mejor al aire libre y en compañía de más niños de su edad), y dejando que sean ellos los que busquen y pongan en marcha sus recursos, tanto internos como externos, para distraerse y disfrutar de su tiempo”.



Por Ana Camarero
Fuente:http://elpais.com/elpais/2016/12/11/mamas_papas/1481440372_220104.html?id_externo_rsoc=TW_CM


lunes, 4 de julio de 2016

Para superar el capitalismo, el valor de uso debe prevalecer sobre el valor de cambio

Conferencia de David Harvey:  
La contradicción entre el valor de uso y el valor de cambio ha llevado a la actual crisis del capitalismo, afirmó el geógrafo y científico social británico David Harvey durante una de sus intervenciones en el marco del VI Encuentro Internacional de Economía Política y Derechos Humanos, organizado por la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, que tuvo lugar entre el 4 y 6 de octubre en Buenos Aires. Por ello planteó la necesidad de que “el valor de uso debe volver a tener vigencia”.
Harvey se refirió a la situación en torno a la crisis del mercado inmobiliario y señaló que una de las respuestas que debe dar la izquierda en tal sentido “es que la vivienda vuelva a tener su valor de uso. O sea, atacar todo tipo de especulación. Que el valor de uso se imponga al valor de cambio.” Y amplió el concepto: también debe extenderse, recalcó, a la salud y a la educación.
Explicó que el valor de cambio de la vivienda se ha vuelto más relevante por cuanto ésta se convirtió en un elemento de especulación, hasta tal punto que hoy sea muy difícil para millones de familias en varios países adquirir casa.
Como consecuencia del auge especulativo, explicó, más de seis millones de estadounidenses han perdido su vivienda. “El valor de cambio se volvió algo grave y por eso es preciso que el valor de uso vuelva a tener vigencia”, insistió este geógrafo, sociólogo urbano, historiador social marxista y profesor de reputación académica internacional.
“La segunda contradicción a la que me quiero referir es que el valor en el capitalismo se trata de la mano de obra. Es inmaterial pero objetivo. La representación objetiva es el dinero” señaló. “Vemos formas ficticias del capital que se crean constantemente y no tienen nada que ver con la creación del valor, están vinculadas a la apropiación del valor”.
En este sentido, Harvey coincide con lo expuesto por el intelectual y humanista belga François Houtart en su propuesta sobre la necesidad de una declaración Universal del Bien Común, en la que sostiene que “La transformación del paradigma de la economía consiste en privilegiar el valor de uso en vez del valor de cambio, como lo hace el capitalismo. Se habla de valor de uso cuando un bien o un servicio adquieren una utilidad para la vida de uno. Estos adquieren un valor de cambio cuando son objeto de una transacción. La característica de una economía mercantil es privilegiar el valor de cambio. Para el capitalismo, la forma más desarrollada de la producción mercantil, este último es el único «valor». Un bien o un servicio que no se convierte en mercancía, no tiene valor, porque no contribuye a la acumulación del capital, fin y motor de la economía (M. Godelier, 1982).
Para esta perspectiva, el valor de uso es secundario y, como lo escribe István Mészarós, «él puede adquirir el derecho a la existencia si se amolda a los imperativos del valor de cambio». Se pueden producir bienes sin ninguna utilidad a condición de que sean pagados (la explosión de los gastos militares, por ejemplo, o los elefantes blancos de la cooperación internacional) o se crean necesidades artificiales por la publicidad (Wim Dierckxsens, 2011) o también se amplían los servicios financieros en burbujas especulativas. Al contrario, poner el acento sobre el valor de uso hace del mercado un servidor de las necesidades humanas”.
En el análisis de este geógrafo inglés y profesor de la Universidad de Nueva York, en la sociedad capitalista la ciudad se revela en la contradicción entre el valor de cambio –el espacio producido como condición de la realización del lucro, produciendo la ciudad bajo la égida de las necesidades del capital –y el valor de uso– la ciudad creada para la realización de la vida en lugares específicos, muchos de ellos degradados. Esa contradicción, agrega, también revela la condición con que la ciudad se produce una producción socializada pero una apropiación privada.
La ciudad segregada revela la sociedad fundamentada en el intercambio, donde el propio espacio es producido como mercadería, imponiendo al uso la mediación del mercado inmobiliario. De este modo, señala Harvey, la producción del espacio urbano se conecta cada vez más a la forma mercadería que sirve a las necesidades de la acumulación promoviendo cambios, exigiendo readaptaciones de usos y funciones de los lugares en la ciudad, reproduciéndose bajo la ley de lo reproducible. Esto es así porque hoy, cada vez más, el espacio producido como mercadería entra en el circuito del intercambio atrayendo capitales que migran de otros sectores de la economía de modo de viabilizar la reproducción en un momento de superacumulación del capital que coacciona y solapa la producción de la ciudad como espacio-tiempos de realización de la vida humana.
La economía mundial es una plutocracia
En su disertación Harvey también se refirió a la forma como se representa el valor social del trabajo y dijo que la misma es destructiva, por lo cual precisó que se requiere “revolucionar el modo en que adjudicamos valor al trabajo”.
Analizó igualmente la diferencia de ingresos entre la pobreza y la riqueza, y expresó que “no hay ninguna razón por la cual la brecha entre riqueza y pobreza haya llegado a los niveles que llegó. Sería posible manejar esa brecha entre capitalistas y trabajadores. No tiene que ser necesariamente al nivel que llega ahora. Vivimos en una plutocracia. La economía mundial es una plutocracia. Unas 500 familias concentran toda la riqueza. La brecha entre los ricos y los pobres se ha ampliado de manera muy rápida”.
Entre las contradicciones del capitalismo que detalló, habló de “la relación entre la tecnología y las personas. Tenemos una tecnología que está generando personas descartables. El trabajo de muchas personas se ha vuelto descartable. Hay contradicciones que podríamos llamar fatales, otras que son imposibles de resolver o manejar sin destruir el mundo -que siempre han estado latentes- en la historia del capitalismo pero nunca han sido dominantes. ¿Se han vuelto ahora dominantes? ¿Es el momento para pensar alternativas al modo capitalista de producción?”, se interrogó.
Y luego enumeró: “Una es la venganza de la naturaleza, la degradación del medio ambiente global. La segunda es la contradicción del crecimiento perpetuo. Ahora China y el ex bloque soviético han quedado absorbidos por la dinámica capitalista, en la que el crecimiento del 3% para siempre no puede continuar. Que la crisis vaya de un lado del mundo a otro es un signo de esta contradicción”.
“El problema central que debe resolverse –dijo Harvey- está bastante claro: el crecimiento exponencial sin fin no es posible y los problemas que han afligido al mundo durante los últimos treinta años indican que se está llegando a un límite en la acumulación continua del capital que no se puede superar creando ficciones provisionales”.
Aludió igualmente a otra contradicción: “la alienación universal de los seres humanos de ser partícipes activos en la creación del mundo en que viven. Si interpretamos esto como una de las contradicciones profundas que Marx dice que son centrales al capitalismo, ha llegado el momento en que todo se va a quebrar, pero tenemos que intentar que se quiebre de una forma y no de otra”, expresó.
Las ciudades son un botín de la lucha de clases
Dada su especialización en urbanismo y geografía, el teórico social inglés abocó el tema de la relación entre la acumulación del capital y la lucha de clases, centrada en el ámbito de la urbanización.
Sobre el particular trazó un paralelismo entre la crisis del 30 y la situación actual, haciendo notar las ondas especulativas en el ámbito inmobiliario previas a ambos momentos históricos que, según su visión, anticiparon y precipitaron las crisis.
“Los mercados de propiedades y la urbanización tuvieron un papel en la formación de la crisis. Los mercados urbanos y la urbanización también sacaron a las diversas crisis capitalistas de la depresión. Sólo se podía salir con medidas expansivas, una de ellas: la construcción de viviendas”.
La teoría que Harvey desarrolló estuvo centrada en la construcción de zonas residenciales como mecanismo para la acumulación de capital y, a la vez, contención social. “¿Qué revoluciones surgieron de las zonas residenciales estadounidenses?”, se preguntó en ese sentido.
Además, señaló que “recientemente hubo un estudio de la Reserva Federal de San Francisco (California) que sacó como conclusión que Estados Unidos siempre ha encontrado una manera para salir de la depresión: construir casas y llenarlas con cosas. Es una observación interesante porque si miramos la dinámica de la construcción de casas antes de la Segunda Guerra Mundial no se construían más de 500.000 mil viviendas y luego no menos de un millón, más autopistas, autos y energía. Un modo de vida apuntado al consumismo”.
“El punto es que cuando comenzamos a observar esta dinámica vemos que tiene un sentido económico, político, cultural y no es sorprendente observar que con los años EE.UU. se ha convertido cada vez en más conservador de su política”, añadió reforzando su tesis.
Dentro de este contexto, comparó la política económica de China con la empleada por Estados Unidos en la época de posguerra: “Lo que está haciendo China es lo que hizo EE.UU. después de 1945: inyectar recursos para la construcción de viviendas residenciales, construcciones urbanas. Al mismo tiempo inyectaron capital especulativo respecto a esas propiedades”.
Al enfocar el fenómeno en América Latina, Harvey afirmó que “es interesante observar a países como Brasil y Argentina y preguntarse cuál ha sido la relación entre la salida de la crisis 2001 y la construcción de viviendas. ¿Qué tipo de urbanización ocurre aquí? Hay distinciones. Lula construyó casi dos millones de viviendas para los sectores de menos recursos. El estilo de urbanización también es importante”.
Dijo que las dinámicas que vinculan la urbanización con la acumulación de capital son muy fuertes: “Si lo que yo digo es cierto esto implica que el capital tiene la capacidad de construir las ciudades que quiera sin importarle lo que necesita la gente. Como individuos nos vemos obligados a vivir en el tipo de ciudad que el capital quiera y el tipo de ciudad que es coherente con mantener la acumulación de capital”.
“Tenemos que vivir en el tipo de ciudad que el capitalismo quiere vivir y no necesariamente la que queremos. Por definición, la ciudad es un botín de la lucha de clases”, aseveró.
“En general la noción de clase en la traducción marxiana ha estado muy relacionada con el lugar de trabajo pero ¿en qué medida las luchas urbanas han articulado una retórica anticapitalista?”, se preguntó.
Profundizó sus análisis señalando: “¿Dónde se explotan los trabajadores? En el lugar de trabajo. Pero qué pasa cuando llevan su salario a su hogar: son explotados por quienes le cobran la renta. Son formas secundarias de explotación. La explotación se produce en el momento de la realización de la plusvalía, no en el momento de la producción. ¿Cuántas personas, en EE.UU., se han visto desalojadas de sus casas? Esta es una forma de explotación contra la que hay que luchar. Es la economía de acumulación por desposesión”.
“Si la ciudad es el sitio donde tiene que tener lugar la lucha de clases, ¿por qué no pensamos en organizar ciudades enteras? ¿Qué pasa cuando eso ocurre?”, se interrogó y a renglón seguido puso como ejemplo el “Cordobazo”, en Argentina en 1969, y las ciudades de El Alto y Cochabamba, en Bolivia, entre el 2003 y el 2005.
Alienación de los procesos políticos
Finalmente, Harvey habló de “la alienación universal de los procesos políticos”, como está ocurriendo en algunos países europeos en los que, dada la magnitud de la crisis económica, están surgiendo alternativas fascistas y puso como ejemplo el caso de Grecia.
Por ello exhortó a pensar en las contradicciones sociales, económicas y políticas del mundo, habida cuenta que las mismas posibilitan comprender la realidad contemporánea.

domingo, 4 de octubre de 2015

¿Calidad de la educación o educación con calidad?

Desde este blog siempre hemos considerado que es necesaria una discusión sobre qué escuela queremos, y eso lleva consigo una idea del significado de “Calidad educativa”. En esta publicación, el autor hace un interesante aporte para ayudarnos en el debate.


Durante las últimas décadas, en América Latina se ha hecho cada vez más usual hablar del tema -calidad - dentro del lenguaje educativo, por considerar que las connotaciones del tema conllevan implicaciones de orden ideológico y práctico en la orientación de los procesos que relacionan con la educación, planteamos la necesidad de un amplio debate teorfco que permita por lo menos, establecer la validez del término en sus respectivos

Las repetidas referencias a la calidad en términos de carencias o deficiencias y como consecuencia de estados de crisis, han generado diversos puntos de vista sobre la calidad de la educación, los cuales justifican el desarrollo de investigaciones que aporten nuevos elementos teóricos y alternativas metodológicas para comprender el tema en cuestión,

La consideración de la calidad en su sentido más genérico, como “conjunto de cualidades que constituyen la manera de ser de alguien o de algo", permite concluir de entrada que cuando se habla de calidad de la educación, la connotación será diferente a objetos de otra especie.

Al parecer, las confusiones en tomo a los objetos educativos, han conllevado interpretaciones que se han limitado a considerar segmentadamente la educación o que han procurado identificarla con otro tipo de procesos donde es posible un registro más cuantitativo, como en el caso de la producción Industrial.

En el primer caso, son comunes las referencias a la calidad de la educación en términos de rendimiento, insuficiencia o carencia de recursos, deserción y cobertura, entre otros, En el segundo caso, se alude a estándares, niveles, optimización, o eficiencia con respecto a una mercancía.

Asumiendo una connotación de la calidad como “lo mejor”, habría que decir que con respecto a la educación se debe entender desde una perspectiva eminentemente histórica y social, por lo tanto, será comparable en términos de espacio, tiempo, modalidad, metodología y según características socio-culturales, definiendo el concepto en su especificidad, habrá que referir calidades diferentes para la educación básica secundaria, la educación media vocacional o educación superior; para la educación de la década de los setentas y la de los ochentas: para la educación metropolitana y la educación de la provincia.

De lo anterior se infiere que admitimos una calidad “de por sí” para la educación, Razón por la cual creemos que es una tautología hablar de calidad de la educación.

Al considerar lo social como referente al análisis de Ia calidad, nos identificamos con el investigador Ángel Facundo en que este es un concepto esencialmente comunitario, el cual presenta a su vez relaciones con el concepto de necesidad social, Por esta razón consideramos que es válido un enfoque evaluativo en la Investigación de la calidad de la educación, puesto que adquieren sentido las opiniones y percepciones de los diversos agentes que tienen que ver con lo educativo ya que, si una educación satisface el mínimo de necesidades sociales sobre el cual hay consenso entre los diferentes grupos, clases, estratos, etc., entonces merece ser considerado de calidad, Según la cuantía de la satisfacción será el nivel de calidad superior o inferior.

Por otra parte, si se torna La calidad desde la idea de “lo mejor”, en el a la noción de calidad total, valdría la pena incluir los conceptos de educación pertinente y de calidad de vida, puesto que tienen que ver con la satisfacción de necesidades de grupos mayoritarios de la población.

Relacionando brevemente  la educación como referente para el análisis de la calidad, diríamos que lo cualitativo no lo entendernos en contraposición de lo cuantitativo, por el contrario, asumimos que en una connotación de la calidad intervienen consideraciones de orden cuantitativo, sin ser estas las que primen en la determinación de la calidad de La educación.

En este sentido acogemos el criterio de calidad propuesto por Antanas Mockus cuando plantea que  la calidad de la educación debe ser juzgada más como calidad dc una praxis que como calidad de una producción.

Por lo indicado, los criterios de calidad no solamente la circunscribirán al interior de La Institución escolar. Ella tiene en cuenta su entorno social, razón por la cual tiene sentido hablar de educación pertinente, entendida como aquella que posee calidad de pertenecer a un contexto socio-cultural determinado. También en estos términos, adquiere vigencia la posición del Movimiento Pedagógico cuando plantea que el reto de la educación contemporánea, en torno a La calidad de la educación, debe centrarse en establecer un sistema escolar que responda efectivamente a las aspiraciones de progreso y bienestar de la inmensa mayoría de la población (Congreso Pedagógico Nacional, 1987).

Los planteamientos anteriores insinúan una toma de posición frente a la calidad como un gran propósito, Por lo tanto, privilegiando La idea de una educación con calidad, por encima de cualquiera otra consideración, Asumirlo de esta manera presupone, ante todo, precisar el concepto de educación según las condiciones concretas de la realidad que se analiza, permite además, una operacionalización dcl concepto en la práctica, de manera que pueda constituirse en un proyecto real en lo pedagógico y en lo comunitario, y obviamente, involucrando lo participativo

Entendida en los términos anteriores, la calidad se convierte en un problema de sentido para los actores participantes en dicho proceso, puesto que, corno dice AntanHs Mockus, “una praxis escolar en la que no haya comunicación, o en la que esta no tenga suficiente sentido para unos y otros, donde no se busquen y no se encuentren vínculos significativos entre la vida y el libro, la vida y la escritura, no es definitivamente, desde nuestro punto de vista, una praxis escolar que pueda considerarse de calidad” (Educación y Cultura, octubre dc 1987). Así pues, como gran propósito y proyecto concertado, la búsqueda de una educación con calidad compromete a toda la comunidad, puesto que sólo la acción de esta garantiza que la educación sea propiciadora de sensación de segundad y de realización social, que se concretice y ejecute como derecho, que llene expectativas presentes v futuras y posea los recursos necesarios. En síntesis que se convierta en un espacio real para la realización de la democracia.

Autor
Rodrigo Jaramillo Roldán

domingo, 7 de septiembre de 2014

Hay que acostar a los niños leyendo un libro y no mirando televisión


Es reconocido que la Convención sobre los Derechos del Niño, de 1989, establece que los estados que la suscriben "reconocen el derecho del niño al descanso y el esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de su edad y a participar libremente en la vida cultural y en las artes" En la siguiente publicación, el autor reflexiona sobre la forma de permitir el ejercicio de ese derecho ¿Cuáles son los mejores juguetes?


El pedagogo Francesco Tonucci dictó una conferencia en el ministerio de educación. “Hay que acostar a los niños leyendo un libro y no mirando televisión" Docentes, bibliotecarios y profesionales vinculados con la primera infancia colmaron el salón Maestro Alfredo Bravo del Palacio Sarmiento para escuchar al pensador italiano.

El artículo 31 de la Convención sobre los Derechos del Niño, de 1989, establece que los estados que la suscriben "reconocen el derecho del niño al descanso y el esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de su edad y a participar libremente en la vida cultural y en las artes". En ese sentido, para el pedagogo y dibujante italiano Francesco Tonucci, "es jugando como el niño se desarrolla, y por eso le es reconocido como un derecho".

Y para jugar, no es necesario gastar un dineral en los juguetes más avanzados a nivel tecnológico. No. "Los buenos juguetes cuestan muy poco", explica Tonucci durante la presentación de la conferencia "Más juego, más movimiento: más infancia" que brindó ayer en el salón Maestro Alfredo Bravo del Palacio Sarmiento, invitado especialmente por la Biblioteca Nacional de Maestros (BNM), en una iniciativa compartida entre el Ministerio de Educación de la Nación y la Fundación Arcor.

"El barro es el príncipe de los juguetes –continuó Tonucci–. El barro no es nada y puede ser todo. Y a lo largo de la historia de la humanidad, ha sido un material que ha servido para hacer infinidades de cosas. Es un material riquísimo. Y en manos de los niños…" Tonucci no termina la frase y dibuja con su mano abierta un rulo en el aire. La metáfora tiene una explicación: "Un buen juguete es lo que se presta a muchos usos, con distintas condiciones sociales", agrega el pedagogo, que luego enumera y clasifica como buenos juguetes a la pelota y a la muñeca, chiches que todo niño y toda niña han tenido alguna vez y que sirven para muchas cosas.

Pero Tonucci deja para el final la referencia a otro "buen juguete": el libro. "A mí me gusta mucho pensar que algún día un padre le dará dinero a su hijo, lo llevará a una librería y le dirá: 'Elige un libro'." Ese libro, seguramente, se irá a una casa, de la mano de ese niño, esperando ser leído. Y para Tonucci ahí nace la relación que generará un nuevo lector: "Creo que lo más importante es ofrecer a los niños la experiencia de la escucha. No se puede aprender a leer bien y con gusto sin haber vivido, sin haber tenido una experiencia de gozar con la escucha de un adulto que lea al niño. Pero como no todas las familias pueden acceder a ese derecho, es obligación de la escuela hacerlo para todos los niños, de manera que todos tengan una experiencia básica fundamental para pasar a la parte técnica del aprendizaje de la lectura". Para "Frato", como lo apodan al pensador y dibujante italiano, "un niño debería empezar a leer porque desea leer; porque vivió la experiencia fascinante de la escucha de la lectura de libros que un adulto le regaló a lo largo de días y días", y considera que esto debería ser costumbre en las escuelas, con una franja horaria establecida para tal fin. "Esta es la única garantía de que en esos niños pueda surgir el deseo de aprender a leer. Una vez hecho esto, lo más importante ya estará conseguido, y después el aprendizaje instrumental de la lectura es una cosa que los niños hoy en día aprenden solos", agregó.

Además del pedagogo y dibujante  invitado, participaron de la conferencia la socióloga Cristina Diéguez, y especialistas de la Dirección de Educación Inicial del Ministerio de Educación de la Nación. La propuesta ha sido declarada de interés educativo por el Ministerio, y tuvo como eje central el derecho a jugar, buscando interpelar a los adultos sobre las genuinas oportunidades que tienen los niños y las niñas en relación con el juego y el movimiento.

Finalmente, para arrojarse a la práctica de la lectura con un niño, Tonucci recomienda "leer sin temor, sin pensar que se está perdiendo el tiempo o que se podría hacer algo de mayor importancia". Y antes de ir a la cama "acompañar a los niños a dormir leyendo un libro y no mirando la televisión, lo que constituye las bases de la lectura". Esto, siempre, con la idea de jugar con el chico, porque en términos de jugar, para Tonucci "nunca se deja de ser un niño". «



Fuente; Tiempo Argentino
Autor Esteban Schoj

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Busca en mis blogs