lunes, 20 de julio de 2009

En vacaciones aleje a los niños de la televisión

Además de descansar y olvidarse por un momento de los libros y la escuela, durante estas vacaciones de verano, es importante mantener ocupados a los niños lejos de la televisión, del Internet y de los juegos de video.

De vacaciones. Es importante mantener ocupados a los pequeños estudiantes durante esta temporada vacacional, alejados de la televisión y los video juegos.

La psicóloga, Bárbara Hernández Muñoz, explica que lejos de estas actividades sedentarias y practicando otras más al aire libre, los menores fortalecerán sus habilidades motrices, así como su creatividad e imaginación.

Y es que, de acuerdo con la especialista, durante el ciclo escolar, los pequeños pasan de seis a ocho horas diarias pegados al televisor o a la computadora, aparatos que juegan el papel de niñeras cuando los padres salen a trabajar. "Y en las vacaciones pues podrían pasar más de ese tiempo", indica la psicóloga. Para evitarlo, los padres de familia deben de tomar cartas en el asunto.

LAS OPCIONES
Los cursos de verano son una buena herramienta. En ellos, los estudiantes podrán realizar actividades como: natación tae kwon do, basquetbol, voleibol, manualidades, y otras más. "Es importante que disfruten del aire libre", indica Hernández.

Así mismo, comenta que cuando la situación económica impide a los padres de familia inscribir a sus hijos en uno de estos cursos de verano, "pueden buscar otras opciones, como actividades organizadas por el DIF u otras instituciones sin costo alguno".

O bien, explica la psicóloga, los padres podrían organizar alguna salida, ya sea al bosque, al parque o la plaza, en donde los menores se olviden por un momento del martirio que representa para algunos las tareas e incluso levantarse temprano para ir a la escuela.

CONSECUENCIAS
De mantenerlos pegados al televisor y sin actividad física, los pequeños pueden desarrollar actitudes más agresivas "debido a toda la violencia que ven en los programas y en los juegos de video, pero además, serán menos tolerantes". Si se atienden estas recomendaciones, podrán aprender nuevos valores.

FUENTE: BÁRBARA HERNÁNDEZ, PSICÓLOGA
Recomendaciones
En estas vacaciones de verano:
⇒ Es aconsejable inscribir a los menores a cursos de verano para el desarrollo de sus habilidades motrices.
⇒ Realizar actividades al aire libre con la familia.
⇒ Mantener a los pequeños alejados del televisor, los video juegos y el Internet, o bien permitírselos por unos minutos.
⇒ Acampar o visitar algunas zonas turísticas de la región, que no representen un gasto fuerte para la familia.

Por: GUADALUPE MIRANDA / EL SIGLO DE TORREÓN / TORREÓN
http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/447135.en-vacaciones-aleje-a-los-ninos-de-la-televis.html

sábado, 11 de julio de 2009

Conoce las claves para entender y educar al niño actual

Si no logras conectarte con los intereses de tu hijo, y presenta problemas de agresividad o bajo rendimiento escolar, deberías poner atención a los modelos que está siguiendo, y ofrecerle otras posibilidades de sana diversión.SANTIAGO, junio 4.- Definitivamente los niños de hoy ya no son como los de ayer, atrás quedaron los que soñaban con una nave espacial al ver una caja de zapatos, en la actualidad están sumidos en la tecnología, viven en un mundo donde abunda el estrés laboral y las presiones económicas, además de la instantaneidad, dejando de lado aspectos tan esenciales como la imaginación y la motivación.

Por lo tanto, entenderlos resulta muchas veces complicado para padres, profesores, y psicólogos, lo que deriva en un replanteamiento de su formación actual, según explicó la connotada neuróloga y psiquiatra infantil, Amanda Céspedes, quien ofreció una charla en la Universidad de Las Américas sobre la forma en que se debe educar a los niños de hoy.

Estableciendo que la educación debe ser para la vida, es decir, para las emociones, además del conocimiento y la cultura, la especialista recalca que el objetivo es lograr que el niño se desarrolle como un adulto integro, y para eso se requiere un ambiente adecuado, donde prime la motivación, las metas y estrategias además de las personas capacitadas para la función.

Efectos de la Modernidad
Los niños actuales, según Céspedes, se encuentran mayoritariamente en un escenario donde prima la soledad, y es ahí donde buscan un compañero que generalmente es la televisión o el computador, y que a la larga resultan perjudiciales.

“Antes influían en los niños los padres y los maestros, en cambio ahora hay muchos invitados, me refiero a lo cibernético, a los juegos, a Internet, y eso produce que se activen las neuronas espejos, que consiste en ver imágenes agresivas y reproducirlas, al aflorar el cavernícola interno que tenemos guardado, obteniendo como resultado: niños desmotivados, agresivos y asustados”, señaló.

De hecho, evidenció cómo se han modificado las gráficas de los dibujos animados, explicando que las figuras del personaje malvado antiguo hoy son reemplazadas por seres sanguinarios. Así como el débil de antaño que generaba el instinto de protección, hoy no merece compasión, haciendo la referencia a Tom y Jerry v/s Tom y Dali (Los Simpsons).
Conoce las claves para entender y educar al niño actualY lo más lamentable es que los padres muchas veces pecan de inocentes: “Los niños piden como regalo juegos para el computador que tienen mucha violencia, como los abuelos ni saben de que se trata, acceden sin percatarse que eso produce que los menores se vuelvan más malitos”, declaró.

Porque otro de los ejemplos que expuso, es que además de los juegos e Internet, existen referentes como los cantantes, los futbolistas, o modelos, que entregan una imagen de dinero fácil, que lleva a los niños a pensar en esa posibilidad, en vez de interesarse por el esfuerzo que conlleva una educación formal.

“Los niños de hoy tienen una psicología nueva, un cerebro diferente, a temprana edad comienzan a procesar la información visual que ingresa de manera dinámica y veloz, y se acostumbran menos a la lectura”, agregando la especialista que se pueden concentrar más en los detalles de la televisión que captar la idea que le brinda un libro, lo que genera dificultades en el estudio y su vocabulario.

¿Qué hacer?
Para paliar estos efectos, la neuróloga y psiquiatra infantil aconseja preocuparse de su formación tempranamente, estableciendo que si el niño disfruta de los juegos del computador, se deberán fijar horarios sólo para los fines de semana, procurando que se entretenga en otras cosas, como con paseos al aire libre, y actividades dirigidas por los familiares.

“El ambiente debe ser propicio, con una salud integral, que se sienta querido, así buscará mucho menos la televisión y el computador. Los pueden estimular con bailes, música, expresiones artísticas que les entreguen experiencias enriquecedoras, además de contar siempre con la presencia sabia de un adulto”, declaró.

Por lo tanto, sería favorable volver a ratos a los juegos de la infancia pasada, donde la imaginación era esencial, para de esta manera entrelazar el ayer con lo positivo de la actualidad, y formar niños actuales felices y seguros.

Por Verónica Lavado
Fuente
http://www.terra.cl/zonamujer/index.cfm?id_reg=1192175&id_cat=1602&pagina=1
recuperado el 4 de julio de 2009-06-04

jueves, 2 de julio de 2009

Revelan cómo el uso de las nuevas tecnologías afecta el sueño de los jóvenes

Es básico mantener la televisión, el computador y los celulares fuera de la habitación de los hijos.
De acuerdo a un estudio publicado por la revista Pediatrics, los adolescentes excitados por el consumo de cafeína envían mensajes de texto, navegan en internet y juegan durante horas por la noche, lo que afecta su estado de alerta y su capacidad de funcionar durante el día.

"Se quedan despiertos de noche y hacen menos tarea escolar de lo esperado y son mucho más multitarea", dijo la doctora Christina J. Calamaro, de la Drexel University, en Filadelfia, autora principal del estudio.

ADOLESCENTES
El equipo dirigido por Calamaro halló que cuanto más multitarea era un adolescente, más propenso era a quedarse dormido de día, mientras que los niños que cabeceaban eran también los mayores consumidores de cafeína.

Los expertos creen que los adolescentes necesitan por lo menos nueve horas de sueño por noche, pero los adolescentes estadounidenses duermen siete en promedio.

El equipo investigó si el uso de la tecnología y el consumo de bebidas cafeinadas afectaría la cantidad de horas de sueño nocturno y el nivel de somnolencia diurna; para eso, entrevistó a 100 adolescentes de entre 12 y 18 años.

INDICE MULTITAREA
Para medir el nivel de consumo nocturno de tecnología entre los participantes, el equipo desarrolló un "índice multitarea": la cantidad total de horas que un adolescente le dedicaba a nueve actividades (mirar TV, escuchar MP3, hacer la tarea y mirar DVD o videos, etc.) dividido por nueve, que es la cantidad de horas entre 9 p.m. y 6 a.m.

El índice multitarea promedio de los participantes era alrededor de 0,6; lo que indica que hacían una de nueve actividades en 5,3 horas o cuatro actividades en 80 minutos cada una.

Uno de cada cinco participantes dijo que dormía entre ocho y 10 horas por noche; ellos tenían un índice multitarea promedio de 0,39.

Un tercio de los adolescentes dijo que se quedaba dormido en el colegio y ellos eran los que dormían dos veces por día en promedio, aunque algunos dijeron que se quedaban dormidos unas ocho veces al día. A mayor índice multitarea, mayor probabilidad de quedarse dormido en el colegio.

SUEÑO
El consumo adolescente promedio de cafeína fue de 215 mg diarios o el equivalente a un par de tazas de café expreso.

Casi tres cuartos de los participantes bebía más de 100 mg de cafeína por día y algunos consumían cantidades excesivas; el 11,2 por ciento tomaba más de 400 mg de cafeína por día. Un estudiante dijo que bebía más de 1.400 mg de cafeína por día.

Catorce participantes tenían licencia de conducir y la mitad de ellos dijo que sentía sueño mientras manejaba; uno de ellos admitió que se quedaba dormido al volante.
"Estos adolescentes altamente multitarea tienen riesgo de tener problemas de rendimiento escolar, problemas con la función ejecutiva y degradación de la función neuroconductual", advirtió el equipo.

USO DE TECNOLOGIA
La investigadora dijo que si bien el estudio había sido pequeño, esperaba que los resultados reflejaran realmente la conducta adolescente. "No me sorprendería que al replicar el estudio se repitan los resultados porque esto es lo que están haciendo los adolescentes", expresó.

Calamaro dijo que los padres deben tomar medidas para controlar el uso de la tecnología a la noche. Es básico mantener la televisión, el computador y, en especial, los celulares fuera de la habitación de los hijos.

"El uso de los mensajes de texto es todo un problema. Y nos daremos cuenta de que es aún mayor", manifestó la investigadora.

PADRES
Los padres, agregaron los autores, deberían desalentar en los adolescentes el consumo de bebidas con cafeína después del mediodía.

Mientras que los relojes biológicos de los adolescentes los forzarían a permanecer despiertos más tarde que los adultos, y también levantarse más tarde, sigue siendo importante que los adultos envíen el mensaje de que la noche es el momento para tranquilizarse, agregó Calamaro.

"Aunque sabemos que los adolescentes tienen otro esquema horario, podemos hacer que sigan menos conectados a la noche", finalizó la autora


Fuente
http://www.latercera.com/contenido/659_135119_9.shtml

martes, 23 de junio de 2009

Fracaso escolar

Leyendo en “Escuela y fracaso: escuela del castigo” Ramón R. Abarca Fernández, me pareció interesante los siguientes párrafos que hablan sobre el fracaso escolar, desde el punto de vista de las responsabilidades paternas, y ahora lo comparto con ustedes:

Para superar el fracaso escolar, Menéndez Benavente, I. propone algunos puntos que es conveniente reseñar:

a) Demuéstrale a tu hijo que le quieres no por sus éxitos sino por él mismo.

b) Permítele que tome decisiones y dale responsabilidades acordes con su edad.

c) Jamás le compares desfavorablemente con sus hermanos o amigos.

d) Jamás le hagas sentirse inútil o culpable, anímale a confiar en sí mismo y a valorarse.

e) Enséñale que no hay que desanimarse ante los primeros fracasos, que hay que ser tenaz y buscar alternativas, practicar para superarse.

f) Fomenta la lectura desde pequeño, contando cuentos, haciendo que los cuente él, animándole cuando lea algo. Enséñale palabras nuevas y haz como un juego, que enriquezca su vocabulario, háblale mucho y con propiedad.

g) Estate atento con sus éxitos, por mínimos que sean, esto le ayudará a ir superándose y a sentirse seguro.

h) Enriquece su ocio. Que no vea sólo la televisión cuando es pequeño. Enséñale programas adecuados, llévale a museos, cuéntale historias, haz que tenga contacto con la naturaleza…

i) En fin, fomenta que tu hijo se quiera a sí mismo, se acepte, esté seguro y sobre todo que SEA FELIZ .

Fuente
http://www.rieoei.org/jano/3078Abarca.pdf

lunes, 15 de junio de 2009

La adolescencia y el sueño

El sueño es un elemento esencial de la vida. Pasamos prácticamente un tercio de nuestra existencia dormidos y la sola magnitud de este dato ya nos da una idea de la importancia que le da nuestro organismo a esta actividad.

Quizá hablar de actividad para referirnos al hecho de dormir nos parezca un contrasentido, pues todos asociamos el sueño a lo contrario, al reposo y la inactividad. Que el sueño tiene una función fundamental de descanso es obvio, pero pensar que se reduce a eso es una simplificación exagerada de una realidad mucho más compleja. El sueño no es un estado homogéneo, sino una secuencia ordenada de procesos que se repiten rítmicamente cada 90-120 minutos, en la que nuestro cerebro pasa de fases de descanso a otras de intenso trajín. Durante las primeras nuestras neuronas recargan sus fuentes de energía, limpian los deshechos que se han ido acumulando durante la vigilia y reparan su maquinaria celular para afrontar las exigencias que vendrán tras el despertar. La función de las segundas aún no la comprendemos completamente, pero sabemos que son indispensables para el establecimiento y consolidación de la memoria y de las emociones. La expresión popular de «consultar los problemas con la almohada» tiene una base fisiológica. Durante el sueño las experiencias vividas durante la vigilia se organizan, se ordenan, se integran con un componente emocional y se articulan con nuestra memoria previa. En este proceso, un problema aparentemente insoluble o una decisión difícil durante la vigilia pueden encontrar su solución. Por este motivo, la privación de sueño disminuye sustancialmente la capacidad de atención, de concentración y de memorización, provoca irritabilidad y agresividad y si se prolonga a la larga acaba modificando el ánimo, ocasionando apatía, anhedonia y tristeza. La función del sueño no se limita al cerebro, sino que se extiende a todo el organismo influyendo decisivamente en el control de nuestras hormonas y de nuestro sistema inmunológico. El sueño hace crecer, porque la hormona de crecimiento, entre otras, se segrega mientras dormimos. La falta de sueño engorda, porque altera el equilibrio entre grelina y leptina, hormonas relacionadas con el apetito y la saciedad. Y las personas privadas crónicamente de sueño sufren más infecciones y más graves que las que satisfacen adecuadamente sus necesidades.

Sin embargo, a pesar de que nuestra propia experiencia nos advierte a corto plazo del efecto nocivo que tiene el dormir poco, tenemos pocos reparos como individuos y como sociedad para maltratar nuestro sueño. Se calcula que dormimos entre una y dos horas menos al día que a principios del siglo XX, cuando no había electricidad, y la tendencia a reducir el tiempo de sueño se mantiene con el desarrollo tecnológico y el aumento de las posibilidades de distracción. La hora de inicio del sueño se retrasa cada vez más. Los programas de televisión de prolongan hasta horas imposibles para nuestros relojes biológicos y las actividades lúdicas se organizan cada vez más entrada la noche. Sin embargo, la hora de despertar se mantiene, o incluso se adelanta con el fin de conseguir un horario laboral más integrado que nos deje la tarde libre para el ocio. Acortar el tiempo de sueño implica entorpecer los procesos de aprendizaje, no de una manera lineal sino exponencial, pues la primera mitad del sueño se dedica fundamentalmente a las tareas de mantenimiento y reposo, mientras que las funciones de integración y memorización de la información se realizan principalmente en la segunda mitad del sueño, que es la que más reducimos si nos obligamos a despertar antes de lo que nuestro cerebro había programado.

El problema es especialmente grave en la adolescencia, pues es una etapa de la vida en la que se combinan necesidades de sueño prolongadas, en torno a nueve horas diarias, adquisición continua de gran cantidad de información nueva que hay que procesar y elaborar y anhelo de integración en un grupo social que gusta de reunirse y comunicarse a horas cada vez más intempestivas, rompiendo el ritmo vigilia-sueño cada fin de semana y sacrificando sin reparo las horas de sueño para dedicarlas al ocio o simplemente para «charlar» por el móvil o por Internet. A esto se añade la tendencia cada vez más extendida de iniciar las clases a una hora más temprana, de modo que los alumnos acuden con frecuencia al colegio cortos de sueño por acostarse tarde y mal desayunados por apurar al máximo los últimos minutos de cama, con el cerebro en una situación que combina la «inercia de sueño» o estado de torpor mental que se da en la transición desde el sueño hasta el despertar completo, con una pájara intelectual por el periodo prolongado de ayuno desde la cena. Periódicamente nos sobresaltamos al conocer las cifras crecientes de fracaso escolar. Si bien es evidente que este es un problema complejo de origen multifactorial, también es indudable que mantener la maquinaria del aprendizaje en condiciones satisfactorias de servicio es el paso primero e ineludible para conseguir un rendimiento óptimo y después de lo expuesto creo que a nadie se le escapa que esto solo es posible con un sueño suficiente en cantidad y calidad.


31-05-09
JUAN JOSE POZA NEURÓLOGO. COORDINADOR DEL GRUPO DE ESTUDIO DE LOS TRASTORNOS DE LA VIGILIA Y EL SUEÑO DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE NEUROLOGÍA (SEN)

http://www.diariovasco.com/20090531/opinion/articulos-opinion/adolescencia-sueno-20090531.html

sábado, 6 de junio de 2009

Hábitos de estudio: poco, mal y tarde

Pocas horas, mal y tarde. Estos son en líneas generales y salvo excepciones -así parece que ha sido siempre- los hábitos de estudio de los jóvenes españoles, que como todos los años por estas fechas están metidos de lleno en la preparación -el atracón final- de los exámenes de fin de curso.

Un "empacho" de apuntes y libros que "no funciona. A veces, puede servir para aprobar un examen, pero lo normal es que lo estudiado se olvide a los pocos días", argumenta, en declaraciones a Efe, Francisco Arroyo, psicólogo y profesor de técnicas de estudio.

"No se estudia suficiente -aclara Arroyo- porque los chavales ni saben ni tienen la motivación para hacerlo. Se junta el hambre con las ganas de comer".

Diferentes informes ponen de manifiesto que durante el curso pocos se dejan los codos ante los libros. Uno del Ministerio de Educación refleja que el 17% de los escolares de primaria dedica al día una hora o menos a hacer los deberes, el 47% entre una y dos, el 21% de dos a tres horas y tan sólo el 9% más de tres. En su lugar, prefieren jugar en la calle o con el ordenador, y ver la televisión.

Ahora bien, son muchos los que piensan que los deberes de casa son excesivos. Así lo creía el 47% de los consultados para el estudio "Tendencias y hábitos de estudio y consumo de material escolar", encargado hace cuatro años por la empresa Office Depot. El 42,2% pensaba lo contrario.

Pero estudiar es algo más que hacer los deberes, advierte Francisco Arroyo, quien tiene muy claro que entre los jóvenes no abunda el hábito "diario" del estudio.

TRECE HORAS SEMANALES
La situación no parece ser diferente cuando llegan a la universidad. Un informe de la Fundación BBVA sobre los universitarios españoles concluye que el tiempo medio que dedican a "empollar" apenas supera las trece horas semanales.

La distribución de esas horas es bastante irregular. Así, mientras que el 30% afirma que estudia diariamente "más o menos el mismo número de horas", el resto se divide entre quienes lo hacen unos días sí y otros no (41%), quienes lo posponen hasta las vísperas de los exámenes (20%) y aquellos que aseguran dejarlo para los fines de semana (7%).
Entre horas de clase, teóricas y prácticas, y estudio en casa, el informe de la Fundación BBVA destaca que, de media, no suman más de treinta y tres horas semanales.

El mismo trabajo pone de manifiesto que los hábitos de estudio varían significativamente según la carrera elegida. Los alumnos de las técnicas y de ciencias de la salud estudian una media semanal de 16 horas, los de ciencias experimentales unas 13 y los de humanidades y ciencias sociales no más de 12.

Otro dato importante del informe: los matriculados en la universidad pública estudian más que los de la privada, 13,6 horas semanales de media frente a 11,2, respectivamente.

"Sí, se estudia poco", reconoce Carlos Javier Ruiz Yébenes, presidente de la Confederación Estatal de Asociaciones de Estudiantes (CANAE), quien alude a la necesidad de inculcar el hábito diario ya desde la escuela, a muy temprana edad, y de que en las aulas se impartan técnicas que contribuyan a consolidar dicho hábito.

MEMORIZAR ANTES QUE COMPRENDER
Pedro Rascón, presidente de CEAPA (Confederación Española de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos), coincide en que "nadie" enseña a estudiar a los chavales, "se da por supuesto que saben", dice, y habla de la importancia de interiorizar unas pautas "que hagan provechoso" el aprendizaje. "Falla el sistema" educativo, insiste en conversación con Efe.

"Es urgente modernizarlo, pues está anclado en el siglo XIX. Se prima la memorización de contenidos, de conocimientos, antes que su comprensión. El profesorado, en general, no está preparado para enseñar a estudiar, bien porque están cargados de tareas bien porque su discurso está más cercano a la decimonónica clase magistral", advierte el presidente de CEAPA.

Estela D,Angelo, profesora del departamento de Didáctica y Organización Escolar en la Facultad de Educación de la Universidad Complutense, cree que el cambio se está produciendo ya, aunque "con lentitud, porque el pensamiento -dice- siempre va más lento".

En el caso concreto de la Universidad el "vuelco" en el modo de enseñar y aprender, comenta, viene además obligado por la convergencia europea de la educación superior, el llamado proceso de Bolonia.

"Estamos obligados -insiste- a revisar la forma de estudio, uno de los aspectos de la enseñanza más importantes que hay que atacar. Hay resistencias, pero es inevitable el cambio". Revisión que tiene que afectar obligatoriamente al sistema para evaluar los conocimientos del alumno: los exámenes.

"Los chicos no saben estudiar porque no lo aprenden desde edades tempranas. Aprenden conocimientos de manera muy literal, descontextualizados, y ello contribuye al fracaso escolar. Se sienten desbordados, no saben cómo resolver los problemas que conlleva el estudio", recalca.

REFLEXION, COMPRENSION, ATENCION...
Esta profesora universitaria da importancia a la memoria como herramienta -"es la esencia de nuestra vida, somos memoria", dice-, pero no exclusivamente. "Memorizar por memorizar no es útil, sólo en tanto en cuanto sirva para transformar esa memoria en conocimiento".

Valentín Martínez-Otero, psicólogo, pedagogo y también profesor en la Complutense, considera importante la memoria en el estudio, "pero no lo más". "Hay que decir no a su uso abusivo o inadecuado, porque lleva a un aprendizaje mecánico. Son igual de importantes otros procesos intelectuales como la reflexión, la comprensión, la atención, la expresión, la creatividad...."

Si un estudiante, continúa, carece de unas técnicas de trabajo intelectual suficientes, o de hábito de estudio, "tarde o temprano va a encontrar significativos escollos en su proceso formativo".

Charo Pérez Molina, profesora de educación infantil y secretaria de Comunicación del sindicato FETE-UGT, recalca la importancia de introducir hábitos de estudio desde la escuela primaria, y en la necesidad de implicar a padres y profesores en el proceso.
"Juntos tenemos que enseñar a los chavales -declara a Efe- a planificar su tiempo dentro y fuera del aula. Cuando funciona la comunicación entre la familia y la escuela el éxito está más asegurado".

La tarea no es fácil. "Ahora, el problema es más grave, porque la oferta de ocio, de entretenimiento es mucho mayor que antes", advierte el psicólogo Francisco Arroyo.
"El estudio -continúa- compite con el messenger, con tuenti...con la televisión y los videojuegos. Antes los padres tenían la autoridad suficiente para decirle a su hijo que se pusiera a hacer los deberes. Ahora, la mayor parte ni siquiera están en casa cuando sus hijos vuelven del colegio. Es un grave problema social".


Autor Carlos Mínguez.
Fuente
Adn.es
http://www.adn.es/sociedad/20090606/NWS-0409-Habitos-tarde-poco-mal.html

martes, 2 de junio de 2009

Temas para madres y padres

Una nota muy corta aparecida en “las provincias.es” me hizo preguntarme ¿Qué funciones cumplen las Asociaciones de Padres y Madres? ¿Qué cuestiones preocupan? ¿No necesitan de una buena reflexión? ¿No tienen acaso los mismos problemas? Transcribo la nota:

Una encuesta recoge los temas de interés a tratar en la futura escuela de padres
El ayuntamiento de Sant Joan realizó una encuesta con el fin de sondear los temas de interés para la futura Escuela de Madres y Padres. Según se desprende de esta encuesta, elaborada en colaboración con las Ampas (se trata de las Asociaciones de Madres y Padres) de los colegios del municipio, las dos cuestiones que más preocupan a las familias son cómo establecer normas y límites y qué hacer con su tiempo de ocio.

Frente al modelo actual de sociedad, en constante cambio de valores y conocimientos, la escuela quiere ser un espacio de encuentro y reflexión entre la Comunidad Educativa y la Familia que permita profundizar en los conocimientos, habilidades y estrategias para abordar con eficacia el papel de padres y madres.

La asunción de normas y límites es un hito fundamental para favorecer el desarrollo de los pequeños y conseguir un comportamiento responsable y consecuente en el futuro. Los padres y madres son conscientes de dicha importancia y se plantean dudas sobre cuándo y dónde establecer esos límites.

No es extraño encontrarse con la imagen del niño pegado a la videoconsola, la niña sentada delante del ordenador y los padres viendo televisión. Parece que las familias consultadas están interesadas en romper con esa dinámica y desarrollar el tiempo de esparcimiento

Otras cuestiones como ayudar con los deberes, la prevención del consumo de drogas y el cambio que supone pasar del colegio al instituto también merecen una atención especial.

Fuente:
http://www.lasprovincias.es/valencia/20090530/comarcas/encuesta-recoge-temas-interes-20090530.html
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