martes, 25 de agosto de 2009

La televisión invade el hogar ¿Qué hacer?

En esta sociedad en la que vivimos, un medio tan poderoso como la televisión no sólo no debe quedar al margen, sino que debe tenerse en cuenta en los proceso educativos que están teniendo los ciudadanos, incluidos, por supuesto y fundamentalmente, los niños y adolescentes.

La televisión, una vez más, y cada cierto tiempo, sale a la palestra de los medios de comunicación sobre la posibilidad o conveniencia de su papel educativo y de su control por parte de padres. En un artículo sobre el tema, de Juan Manuel Ruz Lobo publicado en el Diario de Sevilla, se dan una serie de pistas para debatir que recogen una realidad muy próxima.

La televisión, hasta hace poco, era más bien la gran ignorada en los entresijos educativos. Mucho sabemos o más bien intuimos, sobre los perjuicios o males de su influencia en la educación de nuestros niños y adolescentes.

A la televisión no se le puede seguir ignorando su papel dentro del debate educativo

El profesor Marina cita, con muy buen acierto desde mi punto de vista, que para educar a un niño hace falta toda la “tribu”. Salvando las distancias, en esta sociedad en la que vivimos, un medio tan poderoso como la televisión no sólo no debe quedar al margen, sino que debe tenerse en cuenta en los proceso educativos que están teniendo los ciudadanos, incluidos, por supuesto y fundamentalmente, los niños y adolescentes.

Somos necesarios todos, y lo que no seamos capaces de aportar todos a este objetivo, siempre estará en falta, en mayor o menor medida, entre los ciudadanos.

Como es lógico, el problema tiene varios ángulos y enfoques. Por ejemplo: si la televisión como servicio público está a la altura de esta influencia, o si los padres saben “manejarla” para estos objetivos educativos. También debemos saber si la escuela sabe convertirla en un aliado o por el contrario, la erige en un enemigo a vencer. Y además, tendremos que ver si los poderes públicos son conscientes del poder educativo que tiene esta televisión que disfrutamos y sufrimos.

Cada uno de estos aspectos necesitaría ser tratado obviamente de manera mucho más extensa, pero conviene que al menos los introduzcamos en este debate que no se ha agotado y que probablemente no se agote nunca.

Una televisión marcadamente educativa, hoy por hoy, no es rentable económicamente hablando, lo que impide su necesaria continuidad. Pero lo cierto es que a la televisión no se le puede seguir ignorando su papel dentro del debate educativo. Ojo, no estamos pidiendo programas “plastas” que nos aburran con sólo oír su sintonía.

Se trata de emplear todo su potencial creativo para que, siendo consciente de este papel, sus contenidos de manera informal, que no quiere decir arbitraria, sean divertidos y trasmitan valores y modelos referentes en los que todos debemos estar de acuerdo.

Se trata de emplear todo su potencial creativo

Quizás, esta televisión de nuestras culpas, no tenga un referente claro a seguir, con lo que resulta evidente y necesario el papel de los consejos audiovisuales como elementos aglutinadores de los distintos sectores sociales que tienen que decir algo sobre el tema.

A estas alturas de la utilización de las nuevas tecnologías en la escuela, la televisión debe servir como un elemento dinamizador importante, como lo es la prensa escrita, y que por medio del debate, la investigación y la motivación, permita el aprendizaje, el desarrollo de habilidades y los modelos referentes que tanto estamos clamando para nuestros adolescentes.

Es claro que una de las primeras tareas que la televisión puede aportar a la escuela es su propia desmitificación. Toda una serie de valores están esperando que los profesores colaboren a su descubrimiento y consolidación en estos nuevos ciudadanos. Queda aún mucho por caminar en este aspecto.

Los poderes públicos no pueden seguir “mareando la perdiz” en este sentido. Algunos ciudadanos están cansados de que las leyes y las buenas intensiones no se lleven a cabo.

Deben respetarse, por ejemplo, los horarios de emisión infantil y la cantidad de publicidad que se emite; en cuanto a los contenidos, la mayoría de las veces, no tienen en cuenta este papel de referente. Son los poderes públicos los que deben cuidar este aspecto educativo, y sería de desear sobre todo en las televisiones públicas.

Por resaltar algo muy evidente, todavía en nuestro país no hay ninguna ley que obligue a las televisiones a que sus programaciones sean totalmente accesibles para las personas sordas y ciegas. Son cerca de 2 millones de ciudadanos con problemas auditivos y visuales los que sufren esta barrera de comunicación que les impone un servicio público que nos los tiene en cuenta: es cierto que se está haciendo algo, pero es insuficiente, sobre todo para las personas ciegas.

Qué hacer como padres

Si en general siempre se dice que los niños no vienen con un manual para su cuidado y educación, respecto a la televisión ni siquiera podemos esperar una hoja informativa. Así lo mejor que podemos hacer es dar algunas pistas positivas que pueden ayudar.

Respecto a que el problema no nos desborde, se debe tener en cuenta que:
• En general, los padres están preparados para educar a sus hijos. Nada de sentirse angustiados porque no son pedagogos, psicólogos o porque no son maestros. Deben pensar en el sentido común, recordar la enorme cantidad de experiencias positivas que han tenido hasta llegar al momento actual. Deben pensar en sus padres. Probablemente cometieron algunos errores en su educación, ningún padre es perfecto, la perfección en educación la definimos nosotros mismo en cada momento y circunstancias de nuestras vidas, lo que no quiere decir que no debamos hablar de una educación de calidad. Pero el resultado lo tienen en ellos mismo y aquellos errores también le ayudaron a desarrollar su propia personalidad.
• De nada sirve que se engañen a ellos mismos sobre sus responsabilidades educativas. Hay que decirlo bastante claro, la educación es responsabilidad insustituible de los padres. Esto quiere decir, entre otras muchas cosas, que cuando se presenten los problemas con los hijos, de nada sirve “escurrir el bulto” no viendo la realidad, o culpabilizando a la escuela, a la sociedad, a los amigos, a la televisión, o a nosotros mismos y a nuestra pareja de lo que ocurre. Deben recordar que en muchas ocasiones los problemas de los hijos tienen aspectos similares a los que planteaban ellos a sus padres. Cambiando el escenario, la época, las costumbres y la cultura encontrarán muchas coincidencias. Por lo tanto, y en general, casi nada de lo que nos plateen nuestros hijos debe de parecernos tan distante. La televisión debe ser un aspecto más de la educación y por lo tanto con las mismas posibilidades de solución que el resto de los problemas educativos que presenten los niños y adolescentes. Deben dialogar y negociar todo lo que puedan. Nada de enfrentarse al hijo/hija por esta cuestión, le estarán dando una importancia que la televisión no tiene por si misma.

Respecto a la escuela y la televisión, los padres deberían ser más positivos y pensar que:
• Si en general la colaboración en la escuela por parte de los padres es necesaria, cuando se trata el tema de la televisión debería tener una coordinación entre estos dos escenarios donde los hijos van e educarse. La escuela debe llevar la televisión a sus aulas, y como ya se ha dicho, con la misma importancia y con parecido tratamiento didáctico que la prensa escrita. La televisión y el cine pueden aportar elementos informales educativos que no son aprovechados totalmente por la mayoría de los profesores y padres.

Respecto a las instituciones y entidades que controlan la televisión, los padres deben considerar que:
• Las empresas de televisión están mucho más preocupadas por las audiencias que por sus contenidos educativos. Los programas educativos no atraen mucho a la audiencia, aunque la televisión debería ser más creativa para que lo fueran. La televisión no puede ni debe ser el sujeto que tenga el papel más activo en el proceso educativo de nuestros hijos. Si tiene esa importancia, deben procurar irle quitando ese rango. Debe ser un instrumento más y no el más importante. Deben sacarle partido y aprender a utilizarla.

Respecto al uso de la televisión, los padres deben pensar que:
• La televisión no debe ejercer ningún tipo de tiranía ni dependencia. Para ello lo mejor es planificar los programas que serán visto por toda familia, por los adultos y por los niños.
• El receptor de la televisión no es una “canguro”. Nunca deben dejar a sus hijos sin saber que están viendo o van a ver, y sobre todo, deben pensar que son ellos, como padre o como madre, los verdaderos insustituibles.
• Deben utilizar los programas de televisión para educar y enseñar. Hasta un programa de los mal llamados “basura”, puede servir para educar en valores, aunque sólo sea para que vean lo que no debe hacerse y de que todo no vale para tener éxito.
• Deben ofrecer alternativas creativas a la televisión para estar con los hijos. Salir a dar un paseo, por ejemplo, puede enseñarles a que conozcan la realidad como de verdad es y no como la ven en la televisión. Recuerde: una vaca o un árbol no es la imagen que la televisión nos da.
• Por último, y quizás lo más importante, los padres y madres deben recordar que nuestros hijos aprenden más de lo que nos ven hacer que de lo que decimos. Sea coherente. Practiquen y pongan este comportamiento en la vida diaria. Aprenda y comparta experiencias.

Con todo esto no deben pensar en tirar la televisión por la ventana. Aprenda a utilizarla usted y sus hijos, la familia se lo agradecerá.


http://enpositivo.com/200908193082/soluciones-positivas/la-television-invade-el-hogar-ique-hacer

Autor: Miguel Hidalgo Valdés

domingo, 16 de agosto de 2009

FAMILIAS Y FAMILIAS, BENEFICIOS DE LA LECTURA

Según datos proporcionados por la Unesco, Japón tiene el primer lugar mundial con 91 por ciento de la población que han desarrollado el hábito de la lectura. En segundo lugar está Alemania con un 67 por ciento, seguido muy de cerca por los Estados Unidos con un 65 por ciento. Mientras que en México se calcula que únicamente el 2 por ciento de la población tiene el hábito de leer.


Más allá de los beneficios intelectuales, la lectura tiene una gran ventaja para quienes la practican en familia, basta mirar las caritas de los niños cuando sus padres les leen un cuento, esto sin duda es algo que se queda para siempre

.

¿Por qué será que algunas personas al hablar sobre la lectura suelen relacionarla únicamente a alguna actividad académica o meramente como un medio para mantenerse informados? Posiblemente sea porque desconocen las grandes ventajas que este hábito trae consigo y que su práctica beneficia a quién la ejerce, tanto en el campo intelectual, como en el social y personal.


La lectura es importante para el desarrollo intelectual de la persona pues si se practica en forma constante, mejora el manejo de las reglas gramaticales, lo que permite un mejor uso del lenguaje y la escritura. Desarrolla, como ninguna otra actividad, la imaginación y la creatividad, además de ser una incomparable fuente de cultura que aumenta la capacidad de memoria y de concentración.


La primera forma de lectura que se da en los niños más pequeños es, principalmente, a través de las imágenes. De ahí que los libros o cuentos infantiles en un principio están hechos de cartón o plástico, con una gran variedad de colores y con muchas imágenes y poca literatura.


Un niño que lee, en general es mas independiente intelectualmente que uno que sólo ve televisión. La televisión con sus imágenes, presenta una versión de la realidad, el libro, al no presentar imágenes, deja la mente libre para imaginar y sobre todo para cuestionar; despertartando la imaginación y creatividad que en la vida adulta lo ayudará a encarar los problemas con una mejor actitud, buscando varias alternativas para solucionarlos.


Dejar a los niños elegir el libro que les es más atractivo, fomenta en ellos un interés por la lectura. Pero definitivamente son sus propios padres, con el ejemplo, quienes más lo acercarán a este hábito, ya que el hijo de padres lectores por lo general se convierte en un buen lector.


La lectura en los niños los beneficia particularmente en su rendimiento escolar, ya que a un niño que posee éste hábito, le es más fácil y natural tomar un libro para estudiar o investigar que a aquel que no está acostumbrado a los libros.


La lectura despierta en ellos una enorme curiosidad que es fundamental para su aprendizaje, además lo ayuda a cometer menos errores ortográficos en sus trabajos. La lectura le da seguridad y por lo tanto se eleva su autoestima, un niño que lee se distingue de los demás por la facilidad que tiene para expresarse. Saber leer es un privilegio.


Quien quiere superarse personal y profesionalmente debe hacer de la lectura constante su mejor aliado. Además, una vez que se ejercita periódicamente, ésta pasa a ser parte de la vida del individuo en forma natural y se convierte en un hábito que una vez experimentado, difícilmente se puede dejar. La lectura es libertad, cultura y entretenimiento sin igual.


Proporciona a quien la practica un crecimiento personal como ninguna otra actividad. Más allá de los beneficios intelectuales, la lectura tiene una gran ventaja para quienes la practican en familia, basta mirar las caritas de los niños cuando sus padres les leen un cuento.


Esto sin duda es algo que se queda para siempre, pues es un tiempo único que se comparte con aquellos a quienes más queremos. La familia es pues, la encargada de propiciar un ambiente donde se goce de las lecturas y se compartan libros. Qué bueno sería dedicar por lo menos diez minutos diarios para fomentar este hábito en nuestra persona y en los que nos rodean.


Se puede optar por cualquier tipo de lectura, afortunadamente existen en el mercado de libros una infinidad de temas por los cuales optar: novelas, ensayos, literatura clásica, historias, poesía etc.


Además de los medios informativos como revistas y periódicos que permiten al lector mantenerse informado del mundo que vive.


No olvidemos que la lectura de buenos libros aumentará nuestra cultura y conocimiento, así como las habilidades de razonamiento, análisis y comprensión del niño, joven y adulto. Si queremos dar un buen regalo, obsequiemos un libro, éste perdurará a través del tiempo y será motivo para que se nos recuerde con afecto.



Fuente

http://www.elsiglodedurango.com.mx/noticia/222167.familias-y-familias-beneficios-de-la-lectura.html

Por: CLAUDIA SIMENTAL - 02 de ago de 2009.

viernes, 7 de agosto de 2009

Concluyen que hay más suspensos si se dedican más horas a las tecnologías

Es importante e interesante que los medios de difusión se dediquen a estos temas, lamentablemente siguen siendo extremadamente pocos los artículos sobre la temática. Lo cierto es que la televisión y las otras pantallas afectan al rendimiento escolar, que no se trata de “aparatos inocentes”. Transcribo a continuación un artículo publicado en un diario español, “adn.es”.

Un estudio revela que existe "una relación creciente" entre el número de suspensos y las horas dedicadas diariamente a las nuevas tecnologías por parte de alumnos de la ESO.

Se trata de un informe elaborado por universitarios de la Escuela de Ingenieros de la Universidad de Navarra en San Sebastián a partir de 320 encuestas realizadas a chicos de 12 a 16 años en centros públicos y privados de Guipúzcoa, al que atribuyen un grado de confianza del 95%.

Según los datos facilitados hoy por Tecnum, los alumnos con todas sus asignaturas aprobadas no superan las tres horas de uso al día de las nuevas tecnologías, aunque la media sí sitúa su utilización bastante por encima de las dos horas.

Los estudiantes que han tenido un suspenso utilizan las nuevas tecnologías ligeramente por encima de las tres horas diarias y algo más los que suman dos suspensos, mientras que los que llegan a las cuatro horas acumulan tres y los que no han aprobado cuatro o más asignaturas se acercan a las cinco horas.

La mayor parte del ocio dedicado a este apartado corresponde a televisión e internet, aunque la relación más clara se da entre el número de suspensos y las horas que dedican a internet, con un incremento lineal.
Los cinco universitarios que firman el estudio han constatado que el 25 por ciento de los adolescentes tiene televisión en su cuarto y parece que los padres no controlan lo que ven sus hijos, dada la franja horaria que dicen utilizar, que en algunos casos llega a la madrugada.

Los vídeojuegos tampoco escapan al uso habitual de los estudiantes; el 90 por ciento los utiliza entre semana, y un 22% de las chicas y un 47% de los chicos lo hace además con los catalogados para mayores de 18 años.
Quienes cuentan con más de tres suspensos, juegan con estas máquinas prácticamente una hora diaria, aunque la televisión e internet están muy por encima.

El 70 por ciento de los padres no controla el tiempo que dedican sus hijos a los vídeojuegos, aunque se centran más en este aspecto que en los contenidos, incluidos de los internet y televisión, todo según lo manifestado por los alumnos encuestados.

Los autores del estudio, "lejos de cargar toda la responsabilidad en los adolescentes", advierten de que el deterioro del rendimiento académico en los alumnos de ESO "se debe, en gran parte, a la desidia de los padres en la formación de sus hijos en casa, bien porque se inhiben de lo que hacen o porque les proporcionan un hábitat de plena libertad en el uso de consolas, móviles, ordenadores y televisores sin ningún tipo de control".


Fuente
http://www.adn.es/

miércoles, 29 de julio de 2009

Niños con hábitos sedentarios tardan más en dormirse

Según un estudio, la actividad diaria favorece que los niños se duerman más rápido y descansen mejor durante la noche.

Correr y saltar sin descansar, y luego de tanta actividad querer seguir jugando no es extraño en un niño. Pero todo ese inagotable dinamismo no sólo es vital para su crecimiento físico y desarrollo cognitivo, sino que además constituye un factor que favorece el buen dormir. Así lo muestra una investigación de la U. de Monash, en Melbourne, Australia, y la U. de Auckland, en Nueva Zelanda, que analizó en 519 niños de siete años de edad los factores que más afectan los hábitos de sueño.

El trabajo determinó que el ejercicio tiene un relevante papel a la hora de lograr un sueño reparador. Los expertos comprobaron que por cada hora que los niños pasan inactivos durante el día tardan tres minutos más en lograr el sueño. El mismo efecto tendría, dice el estudio, ver televisión.

MÁS RÁPIDO Y TRANQUILO
El estudio publicado en la revista Archives of Disease in Childhood, los niños fueron monitoreados todo el día para determinar si tenían un estilo de vida sedentario o una rutina más vigorosa. Los que eran más activos lograban dormir más rápido, y aquellos más sedentarios se demoraron más tiempo en conciliar el sueño. Además, quienes se durmieron más rápido también lo hicieron por más tiempo. En cambio, los niños que no realizaban ejercicio durante el día tardaron más en dormirse.

ROL DEL EJERCICIO"
Este estudio realza la importancia de la actividad física para los niños, no sólo para su salud cardiovascular y el control del peso, sino también para el sueño", indicó Mandy Gurney, líder del estudio.Yuri Dragnic, neurólogo del Hospital Clínico de la U. de Chile, señala que promover hábitos de vida saludables es una inversión que rinde frutos inmediatos. "Pese a lo difícil, se debe incentivar buenos hábitos, como que los niños usen las plazas, anden en bicicleta y se desenchufen de la televisión y el computador", dice Dragnic.

Un buen sueño en los niños garantiza una buena vigilia. Por ello, si ese sueño es de calidad, dice el experto de la U. de Chile, se establece un círculo virtuoso que favorece un buen estado de salud y de ánimo, y un mejor rendimiento escolar.

La actividad física debe realizarse durante el día, para no convertirse en un estímulo que interfiera con el sueño. "Lo mismo sucede con la televisión en la pieza de los niños, que no debería existir, ya que verla implica una actividad que produce una mayor estimulación neuronal que no predispone al sueño", concluye el experto.





por Paulina Sepúlveda G. - 24/07/2009 - 07:30
http: //www.latercera.com/contenido/741_160302_9.shtml

lunes, 20 de julio de 2009

En vacaciones aleje a los niños de la televisión

Además de descansar y olvidarse por un momento de los libros y la escuela, durante estas vacaciones de verano, es importante mantener ocupados a los niños lejos de la televisión, del Internet y de los juegos de video.

De vacaciones. Es importante mantener ocupados a los pequeños estudiantes durante esta temporada vacacional, alejados de la televisión y los video juegos.

La psicóloga, Bárbara Hernández Muñoz, explica que lejos de estas actividades sedentarias y practicando otras más al aire libre, los menores fortalecerán sus habilidades motrices, así como su creatividad e imaginación.

Y es que, de acuerdo con la especialista, durante el ciclo escolar, los pequeños pasan de seis a ocho horas diarias pegados al televisor o a la computadora, aparatos que juegan el papel de niñeras cuando los padres salen a trabajar. "Y en las vacaciones pues podrían pasar más de ese tiempo", indica la psicóloga. Para evitarlo, los padres de familia deben de tomar cartas en el asunto.

LAS OPCIONES
Los cursos de verano son una buena herramienta. En ellos, los estudiantes podrán realizar actividades como: natación tae kwon do, basquetbol, voleibol, manualidades, y otras más. "Es importante que disfruten del aire libre", indica Hernández.

Así mismo, comenta que cuando la situación económica impide a los padres de familia inscribir a sus hijos en uno de estos cursos de verano, "pueden buscar otras opciones, como actividades organizadas por el DIF u otras instituciones sin costo alguno".

O bien, explica la psicóloga, los padres podrían organizar alguna salida, ya sea al bosque, al parque o la plaza, en donde los menores se olviden por un momento del martirio que representa para algunos las tareas e incluso levantarse temprano para ir a la escuela.

CONSECUENCIAS
De mantenerlos pegados al televisor y sin actividad física, los pequeños pueden desarrollar actitudes más agresivas "debido a toda la violencia que ven en los programas y en los juegos de video, pero además, serán menos tolerantes". Si se atienden estas recomendaciones, podrán aprender nuevos valores.

FUENTE: BÁRBARA HERNÁNDEZ, PSICÓLOGA
Recomendaciones
En estas vacaciones de verano:
⇒ Es aconsejable inscribir a los menores a cursos de verano para el desarrollo de sus habilidades motrices.
⇒ Realizar actividades al aire libre con la familia.
⇒ Mantener a los pequeños alejados del televisor, los video juegos y el Internet, o bien permitírselos por unos minutos.
⇒ Acampar o visitar algunas zonas turísticas de la región, que no representen un gasto fuerte para la familia.

Por: GUADALUPE MIRANDA / EL SIGLO DE TORREÓN / TORREÓN
http://www.elsiglodetorreon.com.mx/noticia/447135.en-vacaciones-aleje-a-los-ninos-de-la-televis.html

sábado, 11 de julio de 2009

Conoce las claves para entender y educar al niño actual

Si no logras conectarte con los intereses de tu hijo, y presenta problemas de agresividad o bajo rendimiento escolar, deberías poner atención a los modelos que está siguiendo, y ofrecerle otras posibilidades de sana diversión.SANTIAGO, junio 4.- Definitivamente los niños de hoy ya no son como los de ayer, atrás quedaron los que soñaban con una nave espacial al ver una caja de zapatos, en la actualidad están sumidos en la tecnología, viven en un mundo donde abunda el estrés laboral y las presiones económicas, además de la instantaneidad, dejando de lado aspectos tan esenciales como la imaginación y la motivación.

Por lo tanto, entenderlos resulta muchas veces complicado para padres, profesores, y psicólogos, lo que deriva en un replanteamiento de su formación actual, según explicó la connotada neuróloga y psiquiatra infantil, Amanda Céspedes, quien ofreció una charla en la Universidad de Las Américas sobre la forma en que se debe educar a los niños de hoy.

Estableciendo que la educación debe ser para la vida, es decir, para las emociones, además del conocimiento y la cultura, la especialista recalca que el objetivo es lograr que el niño se desarrolle como un adulto integro, y para eso se requiere un ambiente adecuado, donde prime la motivación, las metas y estrategias además de las personas capacitadas para la función.

Efectos de la Modernidad
Los niños actuales, según Céspedes, se encuentran mayoritariamente en un escenario donde prima la soledad, y es ahí donde buscan un compañero que generalmente es la televisión o el computador, y que a la larga resultan perjudiciales.

“Antes influían en los niños los padres y los maestros, en cambio ahora hay muchos invitados, me refiero a lo cibernético, a los juegos, a Internet, y eso produce que se activen las neuronas espejos, que consiste en ver imágenes agresivas y reproducirlas, al aflorar el cavernícola interno que tenemos guardado, obteniendo como resultado: niños desmotivados, agresivos y asustados”, señaló.

De hecho, evidenció cómo se han modificado las gráficas de los dibujos animados, explicando que las figuras del personaje malvado antiguo hoy son reemplazadas por seres sanguinarios. Así como el débil de antaño que generaba el instinto de protección, hoy no merece compasión, haciendo la referencia a Tom y Jerry v/s Tom y Dali (Los Simpsons).
Conoce las claves para entender y educar al niño actualY lo más lamentable es que los padres muchas veces pecan de inocentes: “Los niños piden como regalo juegos para el computador que tienen mucha violencia, como los abuelos ni saben de que se trata, acceden sin percatarse que eso produce que los menores se vuelvan más malitos”, declaró.

Porque otro de los ejemplos que expuso, es que además de los juegos e Internet, existen referentes como los cantantes, los futbolistas, o modelos, que entregan una imagen de dinero fácil, que lleva a los niños a pensar en esa posibilidad, en vez de interesarse por el esfuerzo que conlleva una educación formal.

“Los niños de hoy tienen una psicología nueva, un cerebro diferente, a temprana edad comienzan a procesar la información visual que ingresa de manera dinámica y veloz, y se acostumbran menos a la lectura”, agregando la especialista que se pueden concentrar más en los detalles de la televisión que captar la idea que le brinda un libro, lo que genera dificultades en el estudio y su vocabulario.

¿Qué hacer?
Para paliar estos efectos, la neuróloga y psiquiatra infantil aconseja preocuparse de su formación tempranamente, estableciendo que si el niño disfruta de los juegos del computador, se deberán fijar horarios sólo para los fines de semana, procurando que se entretenga en otras cosas, como con paseos al aire libre, y actividades dirigidas por los familiares.

“El ambiente debe ser propicio, con una salud integral, que se sienta querido, así buscará mucho menos la televisión y el computador. Los pueden estimular con bailes, música, expresiones artísticas que les entreguen experiencias enriquecedoras, además de contar siempre con la presencia sabia de un adulto”, declaró.

Por lo tanto, sería favorable volver a ratos a los juegos de la infancia pasada, donde la imaginación era esencial, para de esta manera entrelazar el ayer con lo positivo de la actualidad, y formar niños actuales felices y seguros.

Por Verónica Lavado
Fuente
http://www.terra.cl/zonamujer/index.cfm?id_reg=1192175&id_cat=1602&pagina=1
recuperado el 4 de julio de 2009-06-04

jueves, 2 de julio de 2009

Revelan cómo el uso de las nuevas tecnologías afecta el sueño de los jóvenes

Es básico mantener la televisión, el computador y los celulares fuera de la habitación de los hijos.
De acuerdo a un estudio publicado por la revista Pediatrics, los adolescentes excitados por el consumo de cafeína envían mensajes de texto, navegan en internet y juegan durante horas por la noche, lo que afecta su estado de alerta y su capacidad de funcionar durante el día.

"Se quedan despiertos de noche y hacen menos tarea escolar de lo esperado y son mucho más multitarea", dijo la doctora Christina J. Calamaro, de la Drexel University, en Filadelfia, autora principal del estudio.

ADOLESCENTES
El equipo dirigido por Calamaro halló que cuanto más multitarea era un adolescente, más propenso era a quedarse dormido de día, mientras que los niños que cabeceaban eran también los mayores consumidores de cafeína.

Los expertos creen que los adolescentes necesitan por lo menos nueve horas de sueño por noche, pero los adolescentes estadounidenses duermen siete en promedio.

El equipo investigó si el uso de la tecnología y el consumo de bebidas cafeinadas afectaría la cantidad de horas de sueño nocturno y el nivel de somnolencia diurna; para eso, entrevistó a 100 adolescentes de entre 12 y 18 años.

INDICE MULTITAREA
Para medir el nivel de consumo nocturno de tecnología entre los participantes, el equipo desarrolló un "índice multitarea": la cantidad total de horas que un adolescente le dedicaba a nueve actividades (mirar TV, escuchar MP3, hacer la tarea y mirar DVD o videos, etc.) dividido por nueve, que es la cantidad de horas entre 9 p.m. y 6 a.m.

El índice multitarea promedio de los participantes era alrededor de 0,6; lo que indica que hacían una de nueve actividades en 5,3 horas o cuatro actividades en 80 minutos cada una.

Uno de cada cinco participantes dijo que dormía entre ocho y 10 horas por noche; ellos tenían un índice multitarea promedio de 0,39.

Un tercio de los adolescentes dijo que se quedaba dormido en el colegio y ellos eran los que dormían dos veces por día en promedio, aunque algunos dijeron que se quedaban dormidos unas ocho veces al día. A mayor índice multitarea, mayor probabilidad de quedarse dormido en el colegio.

SUEÑO
El consumo adolescente promedio de cafeína fue de 215 mg diarios o el equivalente a un par de tazas de café expreso.

Casi tres cuartos de los participantes bebía más de 100 mg de cafeína por día y algunos consumían cantidades excesivas; el 11,2 por ciento tomaba más de 400 mg de cafeína por día. Un estudiante dijo que bebía más de 1.400 mg de cafeína por día.

Catorce participantes tenían licencia de conducir y la mitad de ellos dijo que sentía sueño mientras manejaba; uno de ellos admitió que se quedaba dormido al volante.
"Estos adolescentes altamente multitarea tienen riesgo de tener problemas de rendimiento escolar, problemas con la función ejecutiva y degradación de la función neuroconductual", advirtió el equipo.

USO DE TECNOLOGIA
La investigadora dijo que si bien el estudio había sido pequeño, esperaba que los resultados reflejaran realmente la conducta adolescente. "No me sorprendería que al replicar el estudio se repitan los resultados porque esto es lo que están haciendo los adolescentes", expresó.

Calamaro dijo que los padres deben tomar medidas para controlar el uso de la tecnología a la noche. Es básico mantener la televisión, el computador y, en especial, los celulares fuera de la habitación de los hijos.

"El uso de los mensajes de texto es todo un problema. Y nos daremos cuenta de que es aún mayor", manifestó la investigadora.

PADRES
Los padres, agregaron los autores, deberían desalentar en los adolescentes el consumo de bebidas con cafeína después del mediodía.

Mientras que los relojes biológicos de los adolescentes los forzarían a permanecer despiertos más tarde que los adultos, y también levantarse más tarde, sigue siendo importante que los adultos envíen el mensaje de que la noche es el momento para tranquilizarse, agregó Calamaro.

"Aunque sabemos que los adolescentes tienen otro esquema horario, podemos hacer que sigan menos conectados a la noche", finalizó la autora


Fuente
http://www.latercera.com/contenido/659_135119_9.shtml
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